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Disfruta Elche

Pilar

Disfruta Elche

El palmeral d'Elx
No se entiende la ciudad, ni se entenderían a sí mismos sus ciudadanos, sin un palmeral histórico que configura un paisaje urbano único desde hace más de mil años, declarado en 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con más de 200.000 ejemplares, el palmeral ilicitano es el mayor de Europa.
El Huerto del Cura, declarado en 1943 Jardín Artístico Nacional, tiene una superficie de 12.000 m2. En su interior se ubican armoniosamente toda una serie de plantas mediterráneas y tropicales distribuidas en un ambiente de tranquilidad y reposo donde las palmeras, auténticas protagonistas del jardín, le confieren su particular aspecto. También se puede disfrutar de sus espléndidas colecciones de palmáceas y cactáceas, procedentes de todos los rincones del mundo, con multitud de especies adaptadas a nuestro clima. Además de las palmeras, crecen en el Huerto del Cura otros cultivos típicos del Mediterráneo español, como limoneros, naranjos, granados, algarrobos y azofaifos, junto a otras de clima subtropical que a través del tiempo han ido confeccionando una bella colección de plantas procedentes de los lugares más exóticos. Pero la joya más destacada por su rareza es la Palmera Imperial: ejemplar único de palmera datilera con siete brazos nacidos de un mismo tronco que los alimenta, que por su belleza y simetría constituye un caso excepcional entre las palmáceas. Su nombre lo debe a la emperatriz Elisabeth de Austria “Sissí”, a quien se la dedicó el Capellán Castaño cuando visitó el huerto en 1894.
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Jardín Huerto del Cura
49 Calle Porta de la Morera
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El Huerto del Cura, declarado en 1943 Jardín Artístico Nacional, tiene una superficie de 12.000 m2. En su interior se ubican armoniosamente toda una serie de plantas mediterráneas y tropicales distribuidas en un ambiente de tranquilidad y reposo donde las palmeras, auténticas protagonistas del jardín, le confieren su particular aspecto. También se puede disfrutar de sus espléndidas colecciones de palmáceas y cactáceas, procedentes de todos los rincones del mundo, con multitud de especies adaptadas a nuestro clima. Además de las palmeras, crecen en el Huerto del Cura otros cultivos típicos del Mediterráneo español, como limoneros, naranjos, granados, algarrobos y azofaifos, junto a otras de clima subtropical que a través del tiempo han ido confeccionando una bella colección de plantas procedentes de los lugares más exóticos. Pero la joya más destacada por su rareza es la Palmera Imperial: ejemplar único de palmera datilera con siete brazos nacidos de un mismo tronco que los alimenta, que por su belleza y simetría constituye un caso excepcional entre las palmáceas. Su nombre lo debe a la emperatriz Elisabeth de Austria “Sissí”, a quien se la dedicó el Capellán Castaño cuando visitó el huerto en 1894.
Grabado casi en el ADN de los ilicitanos y entrelazado gozosamente con su vida cotidiana, el Parque Municipal constituye no sólo un espacio de disfrute y solaz, sino un auténtico pulmón vegetal en pleno centro de la ciudad. Sus seis hectáreas agrupan los huertos del Colomer, Real, Mare de Déu y Baix. La mayor parte de esta superficie fue legada en 1661 por su entonces propietario, Nicolás Caro, a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción, a través de un vínculo testamentario. La conservación y el mantenimiento del parque están a cargo del Ayuntamiento. Fue el primer jardín público que se creó en la ciudad, en 1946, con una extensión inicial de 20.000 metros cuadrados. No dejéis de visitar el templete, el molino real (ver sección 2 de esta guía) o el palomar.
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Parc Municipal
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Grabado casi en el ADN de los ilicitanos y entrelazado gozosamente con su vida cotidiana, el Parque Municipal constituye no sólo un espacio de disfrute y solaz, sino un auténtico pulmón vegetal en pleno centro de la ciudad. Sus seis hectáreas agrupan los huertos del Colomer, Real, Mare de Déu y Baix. La mayor parte de esta superficie fue legada en 1661 por su entonces propietario, Nicolás Caro, a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción, a través de un vínculo testamentario. La conservación y el mantenimiento del parque están a cargo del Ayuntamiento. Fue el primer jardín público que se creó en la ciudad, en 1946, con una extensión inicial de 20.000 metros cuadrados. No dejéis de visitar el templete, el molino real (ver sección 2 de esta guía) o el palomar.
La ruta comienza y finaliza en el Huerto de San Plácido. En él encontramos una casa tradicional que data del siglo XIX, compuesta por dos cuerpos unidos por un puente de madera. En su interior se halla el Museo del Palmeral. El museo desvela los orígenes, historia, desarrollo y cultura del palmeral, facilitando al visitante la comprensión de los motivos por los que la UNESCO otorgó la distinción de Patrimonio de la Humanidad a este bien de excepcional valor. Avanzando por la calle Porta de la Morera, bajo la que discurre la Acequia Mayor del Pantano, que proporciona el agua que riega los huertos desde hace siglos, llegamos hasta el Huerto del Cura, después de dejar a la derecha el hotel del mismo nombre. Continuando nuestro camino pasaremos junto a unas instalaciones educativas, se trata de Los Salesianos, donde las construcciones y las dotaciones deportivas conviven con las alineaciones de palmeras de los Huertos del Pessetero y el Hort que no té Portes. Antes de llegar a la primera curva podremos observar algún ejemplar curioso, como las palmeras popularmente llamadas “pipa”, aquellas cuyo tronco crece de forma inclinada y cuya copa busca la verticalidad. Hay ejemplares de este tipo en los Huertos de Rogeta, Tia Casimira y Felip. Poco antes de girar a la derecha, por el Carrer Beniardà, comienza el Hort del Sol, un espacio que desde que pasó a titularidad municipal se ha ido recuperando mediante la replantación de ejemplares jóvenes de palmeras. Llegamos a una nueva intersección. Vemos enfrente el Hort de Dins y tomamos a la derecha el Camí de Les Almàsseres, por el que transitaremos a partir de este momento entre los huertos de Rogeta, a la derecha, y Sempere, a la izquierda. La puerta que da acceso al Hort dels Pontos, permite pasear por un camino bordeado de altas palmeras que conduce hasta una de las últimas casas que mantienen todavía una estructura tradicional. Cruzamos entonces la calle Curtidors para disfrutar de las magníficas vistas de una de las concentraciones de huertos de palmeras mejor conservadas. Los huertos de Casimira, Pastoret, Mareta, Borreguet y Monjo, forman un conjunto denominado Parque de palmeras del Filet de Fora. Discurre nuestro paseo en este nuevo tramo por una de las entradas del Hort del Monjo, para disfrutar un poco más abajo del Hort de la Tía Casimira. La recuperación de los huertos como espacios para el disfrute de los ciudadanos tiene un nuevo ejemplo en el Hort de Pastoret, en cuyo interior se ha creado un circuito para recorrer en bicicleta o para realizar ejercicio al aire libre. Justo enfrente y en perfecta armonía con el paisaje se puede ver el Hotel Milenio. Al llegar a la curva tomamos el Camí de Felip, que toma el nombre del huerto que dejamos a la izquierda. El tramo que vamos a recorrer ahora es uno de los más tranquilos y, por tanto, el más adecuado para disfrutar de la avifauna característica de la zona. A escasa distancia cruzamos la calle hacia el jardín de Porta de la Morera, junto al cual se encuentra el Centro de Congresos. Al final del parque, junto a la entrada del parking se ve la última señal, que indica que el recorrido toca a su fin.
Ruta del palmeral: Tramo del huerto de San Plácido
31 Carrer Porta de la Morera
La ruta comienza y finaliza en el Huerto de San Plácido. En él encontramos una casa tradicional que data del siglo XIX, compuesta por dos cuerpos unidos por un puente de madera. En su interior se halla el Museo del Palmeral. El museo desvela los orígenes, historia, desarrollo y cultura del palmeral, facilitando al visitante la comprensión de los motivos por los que la UNESCO otorgó la distinción de Patrimonio de la Humanidad a este bien de excepcional valor. Avanzando por la calle Porta de la Morera, bajo la que discurre la Acequia Mayor del Pantano, que proporciona el agua que riega los huertos desde hace siglos, llegamos hasta el Huerto del Cura, después de dejar a la derecha el hotel del mismo nombre. Continuando nuestro camino pasaremos junto a unas instalaciones educativas, se trata de Los Salesianos, donde las construcciones y las dotaciones deportivas conviven con las alineaciones de palmeras de los Huertos del Pessetero y el Hort que no té Portes. Antes de llegar a la primera curva podremos observar algún ejemplar curioso, como las palmeras popularmente llamadas “pipa”, aquellas cuyo tronco crece de forma inclinada y cuya copa busca la verticalidad. Hay ejemplares de este tipo en los Huertos de Rogeta, Tia Casimira y Felip. Poco antes de girar a la derecha, por el Carrer Beniardà, comienza el Hort del Sol, un espacio que desde que pasó a titularidad municipal se ha ido recuperando mediante la replantación de ejemplares jóvenes de palmeras. Llegamos a una nueva intersección. Vemos enfrente el Hort de Dins y tomamos a la derecha el Camí de Les Almàsseres, por el que transitaremos a partir de este momento entre los huertos de Rogeta, a la derecha, y Sempere, a la izquierda. La puerta que da acceso al Hort dels Pontos, permite pasear por un camino bordeado de altas palmeras que conduce hasta una de las últimas casas que mantienen todavía una estructura tradicional. Cruzamos entonces la calle Curtidors para disfrutar de las magníficas vistas de una de las concentraciones de huertos de palmeras mejor conservadas. Los huertos de Casimira, Pastoret, Mareta, Borreguet y Monjo, forman un conjunto denominado Parque de palmeras del Filet de Fora. Discurre nuestro paseo en este nuevo tramo por una de las entradas del Hort del Monjo, para disfrutar un poco más abajo del Hort de la Tía Casimira. La recuperación de los huertos como espacios para el disfrute de los ciudadanos tiene un nuevo ejemplo en el Hort de Pastoret, en cuyo interior se ha creado un circuito para recorrer en bicicleta o para realizar ejercicio al aire libre. Justo enfrente y en perfecta armonía con el paisaje se puede ver el Hotel Milenio. Al llegar a la curva tomamos el Camí de Felip, que toma el nombre del huerto que dejamos a la izquierda. El tramo que vamos a recorrer ahora es uno de los más tranquilos y, por tanto, el más adecuado para disfrutar de la avifauna característica de la zona. A escasa distancia cruzamos la calle hacia el jardín de Porta de la Morera, junto al cual se encuentra el Centro de Congresos. Al final del parque, junto a la entrada del parking se ve la última señal, que indica que el recorrido toca a su fin.
La Ruta de las Palmeras Singulares pretende darle un valor añadido a un conjunto paisajístico como es el Palmeral de Elche, a través de un recorrido en el que se destacan 19 palmeras singulares por su historia, morfología o belleza natural. Actualmente en todo el término municipal de Elche hay 141 palmeras singulares, pero en esta ruta damos a conocer las 19 más destacadas del palmeral histórico coincidiendo con el recorrido más turístico de la ciudad. Así durante el recorrido podremos observar palmeras como “la palmera imperial”, “el candelabro”, “la pipa de San Plácido”, “la palmera del colom”, “el tridente”, “el tirachinas”, “el tornillo”, “la bonica”, “la tombà del mur”, “la pipa de Sempere”, “el araceli”, “la pipa real”, “la cobra”, “la palmera del forat”, “la palmera de Don Diego”, “la palmera de la font”, “la palmera Taleb Rifai”, “las pipas del travalón bajo” o “la centinela”.
Ruta del Palmeral:Tramo del Camí de Felip
19 Carrer Curtidors
La Ruta de las Palmeras Singulares pretende darle un valor añadido a un conjunto paisajístico como es el Palmeral de Elche, a través de un recorrido en el que se destacan 19 palmeras singulares por su historia, morfología o belleza natural. Actualmente en todo el término municipal de Elche hay 141 palmeras singulares, pero en esta ruta damos a conocer las 19 más destacadas del palmeral histórico coincidiendo con el recorrido más turístico de la ciudad. Así durante el recorrido podremos observar palmeras como “la palmera imperial”, “el candelabro”, “la pipa de San Plácido”, “la palmera del colom”, “el tridente”, “el tirachinas”, “el tornillo”, “la bonica”, “la tombà del mur”, “la pipa de Sempere”, “el araceli”, “la pipa real”, “la cobra”, “la palmera del forat”, “la palmera de Don Diego”, “la palmera de la font”, “la palmera Taleb Rifai”, “las pipas del travalón bajo” o “la centinela”.
Conocer la historia, evolución, cultura y características del Palmeral histórico ilicitano permite disfrutar de él con mayor intensidad. Para ello y tras su declaración por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 2000, el Ayuntamiento decidió crear el Museo y Centro de Interpretación del Palmeral. El emplazamiento es idóneo: una casa tradicional del siglo XIX, con dos cuerpos unidos por un puente de madera cubierto, en el céntrico huerto de San Plácido, muy cerca del jardín Huerto del Cura y en plena Ruta del Palmeral. Rodeado, naturalmente, de palmeras, cuya historia, usos y evolución se refleja en sus salas con el apoyo de vídeos, paneles, elementos expositivos, pantallas táctiles y sonidos envolventes. Paseo por el huerto El recorrido museístico se complementa con el paseo por el huerto, donde se exhibe el trabajo de un palmerero (de martes a viernes por la mañana, previa solicitud) y en el taller anexo al museo se muestra el trenzado de la palma blanca. Allí se preparan nuevos artesanos en esta tradicional labor. Los cursos duran siete meses; el grado de formación superior se alcanza después de tres años.
Museo del Palmeral
12 Calle Porta de la Morera
Conocer la historia, evolución, cultura y características del Palmeral histórico ilicitano permite disfrutar de él con mayor intensidad. Para ello y tras su declaración por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 2000, el Ayuntamiento decidió crear el Museo y Centro de Interpretación del Palmeral. El emplazamiento es idóneo: una casa tradicional del siglo XIX, con dos cuerpos unidos por un puente de madera cubierto, en el céntrico huerto de San Plácido, muy cerca del jardín Huerto del Cura y en plena Ruta del Palmeral. Rodeado, naturalmente, de palmeras, cuya historia, usos y evolución se refleja en sus salas con el apoyo de vídeos, paneles, elementos expositivos, pantallas táctiles y sonidos envolventes. Paseo por el huerto El recorrido museístico se complementa con el paseo por el huerto, donde se exhibe el trabajo de un palmerero (de martes a viernes por la mañana, previa solicitud) y en el taller anexo al museo se muestra el trenzado de la palma blanca. Allí se preparan nuevos artesanos en esta tradicional labor. Los cursos duran siete meses; el grado de formación superior se alcanza después de tres años.
Descubre la ciudad
En esta sección te invitamos a conocer todas aquellas maravillas que Elche nos ofrece. Ciudad milenaria (se conoce la existencia de la fundación de una ciudad llamada Helike en el siglo V a.c.), Elche te maravillará por sus palmerales, tradiciones, sus gentes y su gastronomía. Esperamos que la disfrutes.
La Basílica de Santa María está ubicada en el lugar que en época musulmana ocupó la mezquita principal. Tras la conquista de la ciudad por Jaume I en 1265, la mezquita permaneció en pie hasta 1334 y, sobre ella, se edificó un primer templo católico, probablemente de estilo gótico y de planta de cruz, que subsistiría hasta 1492. Se cree que en este templo se pudo representar por primera vez el Misteri, probablemente con la construcción de un sistema de rampa, entarimado y un cielo en altura (en cimborrio, cúpula o arcada), tal y como se hacía en las representaciones asuncionistas de la época. El segundo templo era más grande y se acabó de construir en 1556, pero se hundió a causa de unas lluvias muy fuertes en 1672. Conservamos una descripción de Cristóbal Sanz de 1621: “El templo donde se hace esta Fiesta, que es en la iglesia mayor, está hecha su fábrica, para este efecto, porque es muy grande, de una nave, y tan alta que causa espanto y asombro a los forasteros. Parece que Nuestra Señora le sustenta, para que allí se celebre su muerte y asunción a los cielos. No se halla en la cristiandad otra tal fábrica como esta iglesia, la cual se acabó, según se ve en sus edificios, el año de 1556”. El templo actual comenzó a construirse en 1672 bajo las órdenes de Francesc Verde, sucediéndole en el cargo de maestro mayor de las obras Pere Quintana y Ferrán Fouquet, y desde 1758, continuó la construcción, con sustanciosas aportaciones, el arquitecto Marcos Evangelio. Las obras acaban definitivamente en 1784. Su planta es de cruz latina con una gran nave central y cuatro capillas a cada lado con contrafuertes perforados. Sobre el crucero se levanta una gran cúpula, que forma parte del escenario del Misteri d’Elx y que en el exterior está recubierta por tejas azules. Se pueden seguir los distintos estilos, desde el primer intento de superación del estilo desornamentado, hasta el neoclásico puro, pasando por el italianizante barroco decorativo de su fachada de la Asunción, una de las más bellas del barroco valenciano. Tanto esta fachada como la portada de San Agatángelo, son obras del escultor de Estrasburgo, Nicolás de Bussi (1680-1682).
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Santa María Basilica of Elche
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La Basílica de Santa María está ubicada en el lugar que en época musulmana ocupó la mezquita principal. Tras la conquista de la ciudad por Jaume I en 1265, la mezquita permaneció en pie hasta 1334 y, sobre ella, se edificó un primer templo católico, probablemente de estilo gótico y de planta de cruz, que subsistiría hasta 1492. Se cree que en este templo se pudo representar por primera vez el Misteri, probablemente con la construcción de un sistema de rampa, entarimado y un cielo en altura (en cimborrio, cúpula o arcada), tal y como se hacía en las representaciones asuncionistas de la época. El segundo templo era más grande y se acabó de construir en 1556, pero se hundió a causa de unas lluvias muy fuertes en 1672. Conservamos una descripción de Cristóbal Sanz de 1621: “El templo donde se hace esta Fiesta, que es en la iglesia mayor, está hecha su fábrica, para este efecto, porque es muy grande, de una nave, y tan alta que causa espanto y asombro a los forasteros. Parece que Nuestra Señora le sustenta, para que allí se celebre su muerte y asunción a los cielos. No se halla en la cristiandad otra tal fábrica como esta iglesia, la cual se acabó, según se ve en sus edificios, el año de 1556”. El templo actual comenzó a construirse en 1672 bajo las órdenes de Francesc Verde, sucediéndole en el cargo de maestro mayor de las obras Pere Quintana y Ferrán Fouquet, y desde 1758, continuó la construcción, con sustanciosas aportaciones, el arquitecto Marcos Evangelio. Las obras acaban definitivamente en 1784. Su planta es de cruz latina con una gran nave central y cuatro capillas a cada lado con contrafuertes perforados. Sobre el crucero se levanta una gran cúpula, que forma parte del escenario del Misteri d’Elx y que en el exterior está recubierta por tejas azules. Se pueden seguir los distintos estilos, desde el primer intento de superación del estilo desornamentado, hasta el neoclásico puro, pasando por el italianizante barroco decorativo de su fachada de la Asunción, una de las más bellas del barroco valenciano. Tanto esta fachada como la portada de San Agatángelo, son obras del escultor de Estrasburgo, Nicolás de Bussi (1680-1682).
El Campanario mirador de la Basílica de Santa María de Elche consta de 170 escalones hasta su parte más alta, encontrándose en el recorrido tres estancias para descansar. Cada una de estas estancias corresponden a las habitaciones donde, hasta los años treinta del pasado siglo, vivió el campanero y su familia. Actualmente, en la primera y segunda estancia, hay dos exposiciones fotográficas sobre la fachada principal de la Basílica y sobre las vidrieras del templo, así como paneles explicativos sobre el origen del Misteri d’Elx. En la tercera sala se encuentran las campanas del templo, así como distintos paneles explicativos de cada una de ellas, de la Nit de L’Albà y de los patrimonios de la humanidad ilicitanos, el Palmeral y el Misteri. En la cima de la torre, en el exterior, podremos contemplar una panorámica de la ciudad y apreciar toda la extensión del Palmeral Histórico de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Torre de la Basílica
El Campanario mirador de la Basílica de Santa María de Elche consta de 170 escalones hasta su parte más alta, encontrándose en el recorrido tres estancias para descansar. Cada una de estas estancias corresponden a las habitaciones donde, hasta los años treinta del pasado siglo, vivió el campanero y su familia. Actualmente, en la primera y segunda estancia, hay dos exposiciones fotográficas sobre la fachada principal de la Basílica y sobre las vidrieras del templo, así como paneles explicativos sobre el origen del Misteri d’Elx. En la tercera sala se encuentran las campanas del templo, así como distintos paneles explicativos de cada una de ellas, de la Nit de L’Albà y de los patrimonios de la humanidad ilicitanos, el Palmeral y el Misteri. En la cima de la torre, en el exterior, podremos contemplar una panorámica de la ciudad y apreciar toda la extensión del Palmeral Histórico de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad.
La torre del Consell, la construcción municipal más antigua del sur de la Comunidad Valenciana y cuerpo central del edificio consistorial, se comenzó a edificar en 1441 bajo la dirección del Mestre Beiam, acabándose tres años después. De planta casi cuadrada, tenía dos cuerpos y estaba integrada en la muralla medieval, de tal modo que su parte inferior -la puerta de Guardamar- servía de paso entre las plazas de Baix (Abajo), a extramuros y de Dalt (Arriba), dentro de la vila murada. Esta función práctica adquirió forma artística mediante un gran arco gótico de tres bóvedas ojivales y dos accesos a los lados, que conducen a dependencias municipales, generalmente cerrados. Bajo él transitan a diario miles de ilicitanos. Adosada a la torre del Consell, en el lado de poniente, se levantaba la lonja, realizada en mampostería sobre arcos de cantería ojivales, que acogía en su interior las actividades de los comerciantes de la época. Palacio renacentista En 1548, Sebastià Alcaràs convirtió el conjunto torre-lonja en un palacio renacentista, gracias a la prolongación de la sala del Consell sobre la lonja y a la elevación de la torre, coronada con una galería abierta con arcos de medio punto. En 1645 se produce la última y definitiva ampliación, construyéndose el ala de levante; así, la torre queda situada en el centro mismo del edificio. La estructura de la lonja también fue modificada, reduciendo una altura la planta baja para ganar una planta intermedia (la actual zona de alcaldía) y reconvirtiendo los antiguos arcos ojivales en arcos de medio punto. Hoy es una sala de exposiciones. Calendura y Calendureta Formando parte del edificio consistorial, aunque distanciada del cuerpo principal, en el extremo noreste de la Plaça de Baix se levanta la antigua torre de la Vetla, integrada en la primitiva muralla y conocida popularmente como torre de Calendura, personaje muy querido por los ilicitanos. Su elemento más característico es el reloj, un templete de base cuadrada cubierto por una cúpula, con otra más pequeña en su parte superior. El conjunto es de 1572, pero en 1759 adquirió carácter de icono local al incorporarle dos muñecos autómatas de madera policromada, bautizados como Miquel, o Calendura, el mayor y Vicent, o Calendureta, el pequeño. Calendura y Calendureta dan las horas y los cuartos golpeando sendas campanas y acompañando el ir y venir de uno de los espacios urbanos más transitados. Tanto el reloj como los muñecos siguen siendo los originales y funcionando como el primer día, aunque con algún retraso de vez en cuando, que los ilicitanos no tienen en cuenta.
Ajuntament d'Elx
1 Plaça de Baix
La torre del Consell, la construcción municipal más antigua del sur de la Comunidad Valenciana y cuerpo central del edificio consistorial, se comenzó a edificar en 1441 bajo la dirección del Mestre Beiam, acabándose tres años después. De planta casi cuadrada, tenía dos cuerpos y estaba integrada en la muralla medieval, de tal modo que su parte inferior -la puerta de Guardamar- servía de paso entre las plazas de Baix (Abajo), a extramuros y de Dalt (Arriba), dentro de la vila murada. Esta función práctica adquirió forma artística mediante un gran arco gótico de tres bóvedas ojivales y dos accesos a los lados, que conducen a dependencias municipales, generalmente cerrados. Bajo él transitan a diario miles de ilicitanos. Adosada a la torre del Consell, en el lado de poniente, se levantaba la lonja, realizada en mampostería sobre arcos de cantería ojivales, que acogía en su interior las actividades de los comerciantes de la época. Palacio renacentista En 1548, Sebastià Alcaràs convirtió el conjunto torre-lonja en un palacio renacentista, gracias a la prolongación de la sala del Consell sobre la lonja y a la elevación de la torre, coronada con una galería abierta con arcos de medio punto. En 1645 se produce la última y definitiva ampliación, construyéndose el ala de levante; así, la torre queda situada en el centro mismo del edificio. La estructura de la lonja también fue modificada, reduciendo una altura la planta baja para ganar una planta intermedia (la actual zona de alcaldía) y reconvirtiendo los antiguos arcos ojivales en arcos de medio punto. Hoy es una sala de exposiciones. Calendura y Calendureta Formando parte del edificio consistorial, aunque distanciada del cuerpo principal, en el extremo noreste de la Plaça de Baix se levanta la antigua torre de la Vetla, integrada en la primitiva muralla y conocida popularmente como torre de Calendura, personaje muy querido por los ilicitanos. Su elemento más característico es el reloj, un templete de base cuadrada cubierto por una cúpula, con otra más pequeña en su parte superior. El conjunto es de 1572, pero en 1759 adquirió carácter de icono local al incorporarle dos muñecos autómatas de madera policromada, bautizados como Miquel, o Calendura, el mayor y Vicent, o Calendureta, el pequeño. Calendura y Calendureta dan las horas y los cuartos golpeando sendas campanas y acompañando el ir y venir de uno de los espacios urbanos más transitados. Tanto el reloj como los muñecos siguen siendo los originales y funcionando como el primer día, aunque con algún retraso de vez en cuando, que los ilicitanos no tienen en cuenta.
Los ilicitanos de más edad lo recuerdan aún convertido en fábrica textil e incluso, de forma intermitente, en cárcel. El espectacular proceso de rehabilitación seguido por el palacio de Altamira, o alcázar de la Señoría, lo convierte en una de las fortalezas mejor conservadas de la provincia de Alicante, al tiempo que imprescindible punto de referencia monumental y vital para la ciudad. Residencia de los señores de Elche entre los siglos XV y XIX, su torre del Homenaje albergó también a monarcas -Jaime II, Pedro IV y los Reyes Católicos- durante su estancia en la villa y acogió las sesiones del Consejo General de la ciudad hasta el siglo XV. Fábrica y cárcel En la construcción del palacio de Altamira se distinguen varias fases. La primera se corresponde con el periodo islámico, entre los siglos XI y XIII. En la actualidad, junto a restos de viviendas y alcantarillado, no visibles, se pueden observar algunos lienzos de muralla de esta época, así como una puerta monumental y una torre, la del Homenaje, de la que sólo la planta baja pertenece a este periodo. La segunda fase, entre los siglos XV y XVI, se produce tras la toma de posesión del señorío por parte de Gutierre de Cárdenas. Esta reforma, definida por una contundente y amplia actuación, configura en líneas generales la actual fisonomía del palacio. Con posterioridad, en el siglo XVIII, el conde de Altamira adosó al lienzo original una casa señorial de dos plantas, que actualmente conforma su fachada sur. Su traza es poligonal, con ángulos definidos por cubos circulares en saliente, excepto la zona que ocupa la torre del Homenaje, de planta cuadrada y tres alturas. Sus salas y las dependencias del ala oeste albergaron intermitentemente una prisión desde el siglo XVIII hasta 1959. En 1915, el edificio fue adquirido por un industrial local, quien construyó una fábrica textil en el patio de Armas, adosada a la muralla Este, que funcionó hasta finales de los años sesenta, paralelamente con la cárcel. Este patio de Armas se convierte, en ocasiones, en magnífico escenario de actos culturales y sociales. Restauración Tras ser expropiado por el Ayuntamiento, en los años setenta del pasado siglo se llevó a cabo una restauración del edificio, incluidas las dependencias de la antigua fábrica, que una vez recuperadas se destinaron a albergar el Museo Arqueológico Municipal Alejandro Ramos Folqués. Tras otra rehabilitación en 2005, que sacó a la luz restos de la fortaleza original (incluida la alta puerta de acceso desde la ladera del río, cuya existencia se desconocía), el conjunto se integró en el nuevo Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE). Este centro se inauguró en 2006 coincidiendo con el regreso durante seis meses de la Dama de Elche, alojada en la planta baja de la torre del Homenaje, donde actualmente se exhibe una copia exacta del busto ibero, cedida por el Museo Arqueológico Provincial (MARQ).
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Palacio de Altamira
7 Calle Diagonal del Palau
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Los ilicitanos de más edad lo recuerdan aún convertido en fábrica textil e incluso, de forma intermitente, en cárcel. El espectacular proceso de rehabilitación seguido por el palacio de Altamira, o alcázar de la Señoría, lo convierte en una de las fortalezas mejor conservadas de la provincia de Alicante, al tiempo que imprescindible punto de referencia monumental y vital para la ciudad. Residencia de los señores de Elche entre los siglos XV y XIX, su torre del Homenaje albergó también a monarcas -Jaime II, Pedro IV y los Reyes Católicos- durante su estancia en la villa y acogió las sesiones del Consejo General de la ciudad hasta el siglo XV. Fábrica y cárcel En la construcción del palacio de Altamira se distinguen varias fases. La primera se corresponde con el periodo islámico, entre los siglos XI y XIII. En la actualidad, junto a restos de viviendas y alcantarillado, no visibles, se pueden observar algunos lienzos de muralla de esta época, así como una puerta monumental y una torre, la del Homenaje, de la que sólo la planta baja pertenece a este periodo. La segunda fase, entre los siglos XV y XVI, se produce tras la toma de posesión del señorío por parte de Gutierre de Cárdenas. Esta reforma, definida por una contundente y amplia actuación, configura en líneas generales la actual fisonomía del palacio. Con posterioridad, en el siglo XVIII, el conde de Altamira adosó al lienzo original una casa señorial de dos plantas, que actualmente conforma su fachada sur. Su traza es poligonal, con ángulos definidos por cubos circulares en saliente, excepto la zona que ocupa la torre del Homenaje, de planta cuadrada y tres alturas. Sus salas y las dependencias del ala oeste albergaron intermitentemente una prisión desde el siglo XVIII hasta 1959. En 1915, el edificio fue adquirido por un industrial local, quien construyó una fábrica textil en el patio de Armas, adosada a la muralla Este, que funcionó hasta finales de los años sesenta, paralelamente con la cárcel. Este patio de Armas se convierte, en ocasiones, en magnífico escenario de actos culturales y sociales. Restauración Tras ser expropiado por el Ayuntamiento, en los años setenta del pasado siglo se llevó a cabo una restauración del edificio, incluidas las dependencias de la antigua fábrica, que una vez recuperadas se destinaron a albergar el Museo Arqueológico Municipal Alejandro Ramos Folqués. Tras otra rehabilitación en 2005, que sacó a la luz restos de la fortaleza original (incluida la alta puerta de acceso desde la ladera del río, cuya existencia se desconocía), el conjunto se integró en el nuevo Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE). Este centro se inauguró en 2006 coincidiendo con el regreso durante seis meses de la Dama de Elche, alojada en la planta baja de la torre del Homenaje, donde actualmente se exhibe una copia exacta del busto ibero, cedida por el Museo Arqueológico Provincial (MARQ).
Construcción integrada en la antigua muralla, que perdió 10 de sus 25 metros a causa de un terremoto en 1829. Erigida a finales del siglo XIII, de tipología almohade, la Calahorra custodiaba, junto con otra atalaya más pequeña situada enfrente, la puerta más importante de la villa murada, la Lucentina, que encaraba el camino de Alicante. En los siglos XV-XVI se le adosó extramuros una casa señorial, con dos plantas y un sótano, para aprovechar el almudín (almacén de grano) de la época. Es una construcción prismática de planta rectangular, que se ensancha en la base por motivos de estabilidad. Mide 15 metros de altura, pero en su origen debió sobrepasar los 25. El deterioro y el terremoto de 1829 causaron graves desperfectos en los dos cuerpos superiores, que tuvieron que derribarse. Las numerosas reformas realizadas por los señores de Elche modificaron por completo su estructura. Tanto las ventanas de estilo neóarabe de poniente como el remate almenado de ladrillo son del siglo XIX. Algunas de sus salas albergan frescos de principios del s.XX, con panorámicas de la ciudad. Destaca, en la planta baja, la sala con decoración egipcia y motivos masones, lugar de reunión de la logia fundada en Elche en 1878.
Torre de la Calahorra
14 Carrer Uberna
Construcción integrada en la antigua muralla, que perdió 10 de sus 25 metros a causa de un terremoto en 1829. Erigida a finales del siglo XIII, de tipología almohade, la Calahorra custodiaba, junto con otra atalaya más pequeña situada enfrente, la puerta más importante de la villa murada, la Lucentina, que encaraba el camino de Alicante. En los siglos XV-XVI se le adosó extramuros una casa señorial, con dos plantas y un sótano, para aprovechar el almudín (almacén de grano) de la época. Es una construcción prismática de planta rectangular, que se ensancha en la base por motivos de estabilidad. Mide 15 metros de altura, pero en su origen debió sobrepasar los 25. El deterioro y el terremoto de 1829 causaron graves desperfectos en los dos cuerpos superiores, que tuvieron que derribarse. Las numerosas reformas realizadas por los señores de Elche modificaron por completo su estructura. Tanto las ventanas de estilo neóarabe de poniente como el remate almenado de ladrillo son del siglo XIX. Algunas de sus salas albergan frescos de principios del s.XX, con panorámicas de la ciudad. Destaca, en la planta baja, la sala con decoración egipcia y motivos masones, lugar de reunión de la logia fundada en Elche en 1878.
El antiguo Convento de la Merced supone una superposición de estilos y edificaciones del que se conservan la torre de la esquina y restos del atrio. Dispone de tres plantas y un bello claustro de estilo neoclásico, en dos niveles. La portada de Santa Lucía, orientada al sur, es renacentista. Un poco de historia Construido donde existían unos baños árabes, el Convento de las Clarisas guarda en sus muros una larga historia. Ésta se remonta al año 1270, cuando el Infante Don Manuel (Mayordomo Mayor y hermano del rey Alfonso “El Sabio”) donó los Baños Árabes al Maestre de la Orden de la Merced, Fray Pedro de Amer. Esta orden forma parte de las Órdenes Religiosas Redentoras, que nacieron para defender la fe mediante la caridad en la etapa final de Las Cruzadas. Sin embargo, en 1835 fueron suprimidos todos los conventos con menos de 12 religiosos profesos, por lo que muchos religiosos de la orden se exiliaron y el convento pasó a manos de la administración. En los años posteriores el convento fue utilizado como administración de correos y rentas, colegio de Humanidades y oficinas. Años más tarde, en 1854, las monjas clarisas se instalan en el Convento de Santa Lucia, no sin antes debatir con el consistorio para que les concediese en propiedad el antiguo convento mercedario. A cambio las religiosas donarían el convento de la calle corredora. En 2007 pasó de nuevo a propiedad municipal, para llevar a cabo la restauración del mismo, y las monjas clarisas se trasladaron al nuevo convento construido junto a la ladera del río. Curiosidades El convento pasó por varias transformaciones y restauraciones ya que algunas partes como la fachada, la antigua torre y la biblioteca fueron dañadas por terremotos. Por otra parte, el convento fue saqueado y algunas obras de arte quemadas en 1936. Centro Cultural Las Clarisas Recientemente, el antiguo convento ha abierto sus puertas tanto para visitas turísticas como para eventos culturales en lo que se ha denominado Centro Cultural Las Clarisas. Se ha acondicionado el claustro, la iglesia y otros espacios para ofrecer una amplia programación a lo largo de todo el año: conferencias, exposiciones, teatro y conciertos de música clásica.
Baños Árabes
14 Passeig Eres de Santa Llúcia
El antiguo Convento de la Merced supone una superposición de estilos y edificaciones del que se conservan la torre de la esquina y restos del atrio. Dispone de tres plantas y un bello claustro de estilo neoclásico, en dos niveles. La portada de Santa Lucía, orientada al sur, es renacentista. Un poco de historia Construido donde existían unos baños árabes, el Convento de las Clarisas guarda en sus muros una larga historia. Ésta se remonta al año 1270, cuando el Infante Don Manuel (Mayordomo Mayor y hermano del rey Alfonso “El Sabio”) donó los Baños Árabes al Maestre de la Orden de la Merced, Fray Pedro de Amer. Esta orden forma parte de las Órdenes Religiosas Redentoras, que nacieron para defender la fe mediante la caridad en la etapa final de Las Cruzadas. Sin embargo, en 1835 fueron suprimidos todos los conventos con menos de 12 religiosos profesos, por lo que muchos religiosos de la orden se exiliaron y el convento pasó a manos de la administración. En los años posteriores el convento fue utilizado como administración de correos y rentas, colegio de Humanidades y oficinas. Años más tarde, en 1854, las monjas clarisas se instalan en el Convento de Santa Lucia, no sin antes debatir con el consistorio para que les concediese en propiedad el antiguo convento mercedario. A cambio las religiosas donarían el convento de la calle corredora. En 2007 pasó de nuevo a propiedad municipal, para llevar a cabo la restauración del mismo, y las monjas clarisas se trasladaron al nuevo convento construido junto a la ladera del río. Curiosidades El convento pasó por varias transformaciones y restauraciones ya que algunas partes como la fachada, la antigua torre y la biblioteca fueron dañadas por terremotos. Por otra parte, el convento fue saqueado y algunas obras de arte quemadas en 1936. Centro Cultural Las Clarisas Recientemente, el antiguo convento ha abierto sus puertas tanto para visitas turísticas como para eventos culturales en lo que se ha denominado Centro Cultural Las Clarisas. Se ha acondicionado el claustro, la iglesia y otros espacios para ofrecer una amplia programación a lo largo de todo el año: conferencias, exposiciones, teatro y conciertos de música clásica.
La torre formaba parte de una serie de edificaciones que, en su origen, tenían un claro carácter de vigilancia y defensivo, y que fueron construidas entre finales de la Edad Media y la primera mitad del siglo XVI. Desde su altura los guardias podían avizorar cualquier señal de peligro para la población. Hoy en día podemos admirar el área del palmeral situado al norte de la ciudad. Está edificada en mampostería, con refuerzo de sillería tallada en las esquinas y la base construida con la forma de talud. Son visibles, en lo alto, cuatro ladroneras o matacanes, estructuras en voladizo sobre las aperturas de la construcción. Tanto el talud como los matacanes son elementos que dificultan la aproximación y facilitaban la defensa de las torres al eliminar los ángulos muertos que ofrecían las edificaciones rectas. Los balcones que ahora observamos son modificaciones muy tardías de los vanos originales. En la actual entrada a la torre, en el exterior, es posible ver una quicialera adosada al edificio que parece indicar la entrada a un recinto cercado flanqueado por la torre. La defensa del territorio Desde la Edad Media un sistema de avisos se ocupaba de la vigilancia del territorio: atalayas y escoltas, de día y de noche. Tenían encargada la custodia de la costa y de los caminos y veredas. En 1449, por orden del rey, debido a la presencia de asaltadores de caminos, se dictan capítulos para establecer una línea de vigilancia que debía custodiar las poblaciones de Elche, Alicante, Aspe, Novelda, Elda y Jijona. Las torres enclavadas en el interior del territorio cumplían la función de completar el sistema de alarma de la villa y avisaban, dado el caso, a la población que trabajaba en los campos. Pero, a partir del asentamiento del poder otomano en Argel, en 1516, se concibe un sistema defensivo que, mediante la construcción de torres de vigilancia, pretendía “cerrar la costa como una muralla”, en palabras de uno de los artífices del proyecto, el ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli. De esta manera, en el término de Elche se emprendería la construcción de la torre de Escaletes, en lo alto del cabo de Santa Pola, que completaría el sistema de torres vigía de origen medieval: torres del Pinet, Tamarit, Cap de l’Aljub y Atalaiola. En 1557, se erige por Bernardino de Cárdenas, marqués de Elche y virrey de Valencia, el castillo de Santa Pola. Los amos de la torre Algunas de las torres del agro ilicitano podrían estar asociadas desde un principio con apellidos de la nobleza local, otras lo fueron más tarde, como un elemento más del linaje. A la de Ressemblanc, Asprella, Estanya o Gaitan, se unirían con el tiempo otras, como la torre de la Cañada, detentada en el siglo XVIII por los condes de Torrellano, o la de Carrús, propiedad de los Miralles de Imperial, marqueses de la Torre de Carrús. El nombre de torre de los Vaillo o torre Vaillo proviene de la familia antigua titular de la torre, los Vaillo de Llanos. Los detentadores de este apellido, eran miembros de la pequeña nobleza local que, en 1716, recibieron el título de condes de Torrellano. Los condes tenían su residencia habitual en una casa en la plaza de Baix, frente al Ayuntamiento, y es muy probable que no residieran nunca en la torre. No obstante, esta cumplía una función de prestigio, ligada al apellido, y recordaba los deberes asociados al estamento nobiliario: la defensa del territorio.
Torre dels Vaïllos
3 Camí del Pantà
La torre formaba parte de una serie de edificaciones que, en su origen, tenían un claro carácter de vigilancia y defensivo, y que fueron construidas entre finales de la Edad Media y la primera mitad del siglo XVI. Desde su altura los guardias podían avizorar cualquier señal de peligro para la población. Hoy en día podemos admirar el área del palmeral situado al norte de la ciudad. Está edificada en mampostería, con refuerzo de sillería tallada en las esquinas y la base construida con la forma de talud. Son visibles, en lo alto, cuatro ladroneras o matacanes, estructuras en voladizo sobre las aperturas de la construcción. Tanto el talud como los matacanes son elementos que dificultan la aproximación y facilitaban la defensa de las torres al eliminar los ángulos muertos que ofrecían las edificaciones rectas. Los balcones que ahora observamos son modificaciones muy tardías de los vanos originales. En la actual entrada a la torre, en el exterior, es posible ver una quicialera adosada al edificio que parece indicar la entrada a un recinto cercado flanqueado por la torre. La defensa del territorio Desde la Edad Media un sistema de avisos se ocupaba de la vigilancia del territorio: atalayas y escoltas, de día y de noche. Tenían encargada la custodia de la costa y de los caminos y veredas. En 1449, por orden del rey, debido a la presencia de asaltadores de caminos, se dictan capítulos para establecer una línea de vigilancia que debía custodiar las poblaciones de Elche, Alicante, Aspe, Novelda, Elda y Jijona. Las torres enclavadas en el interior del territorio cumplían la función de completar el sistema de alarma de la villa y avisaban, dado el caso, a la población que trabajaba en los campos. Pero, a partir del asentamiento del poder otomano en Argel, en 1516, se concibe un sistema defensivo que, mediante la construcción de torres de vigilancia, pretendía “cerrar la costa como una muralla”, en palabras de uno de los artífices del proyecto, el ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli. De esta manera, en el término de Elche se emprendería la construcción de la torre de Escaletes, en lo alto del cabo de Santa Pola, que completaría el sistema de torres vigía de origen medieval: torres del Pinet, Tamarit, Cap de l’Aljub y Atalaiola. En 1557, se erige por Bernardino de Cárdenas, marqués de Elche y virrey de Valencia, el castillo de Santa Pola. Los amos de la torre Algunas de las torres del agro ilicitano podrían estar asociadas desde un principio con apellidos de la nobleza local, otras lo fueron más tarde, como un elemento más del linaje. A la de Ressemblanc, Asprella, Estanya o Gaitan, se unirían con el tiempo otras, como la torre de la Cañada, detentada en el siglo XVIII por los condes de Torrellano, o la de Carrús, propiedad de los Miralles de Imperial, marqueses de la Torre de Carrús. El nombre de torre de los Vaillo o torre Vaillo proviene de la familia antigua titular de la torre, los Vaillo de Llanos. Los detentadores de este apellido, eran miembros de la pequeña nobleza local que, en 1716, recibieron el título de condes de Torrellano. Los condes tenían su residencia habitual en una casa en la plaza de Baix, frente al Ayuntamiento, y es muy probable que no residieran nunca en la torre. No obstante, esta cumplía una función de prestigio, ligada al apellido, y recordaba los deberes asociados al estamento nobiliario: la defensa del territorio.
Projecte Víbora En agosto de 1991, organizado por el grupo ilicitano Esbart Zero y el grupo internacional Kunst for livet (Arte por la vida) de Dinamarca, tuvo lugar en Elche la pintura mural sobre el lecho del río Vinalopó a su paso por la ciudad. El carácter serpenteante del cauce del río, y los diseños independientes de las representaciones, hicieron que la obra colectiva y multicultural se denominara Proyecto Víbora. Una intervención pictórica en el espacio público que con sus 1.200 m. de largo por 14 de ancho y el cauce del río en medio figuró en el Libro Guinness de los Records como “Mural más grande del mundo”. Desde sus orígenes, el Proyecto Víbora quiso ser un elemento de unión entre las dos partes de la ciudad divididas por el río Vinalopó. Así como lugar significativo para quienes gustan de los lenguajes poéticos, con oferta de participación a todos los artistas y la sociedad en general. El Proyecto Víbora cobraba así su carta de naturaleza de arte democrático y de arte efímero. Projecte Víbora II Veintitrés años después, en la primera semana de agosto de 2014, con la colaboración y organización del grupo ilicitano PornoStars y los artistas urbanos de su influencia, se llevó a cabo el Proyecto Víbora II. Esta vez, merced a los nuevos tramos de canalización del lecho del río, la longitud alcanzaría los 2.700 m. Pero la diferencia fundamental entre la primera “Víbora” y la segunda sería la mayor participación en esta última de la ciudadanía. Proporcionando a la vista, desde los puentes y orillas del río, uno de los espectáculos más bellos que se hayan podido ver jamás: la visión de más de 1.500 personas dedicadas a cambiar la piel de su Víbora. Y un maravilloso fondo de imágenes. En la actualidad, el Proyecto Víbora II se presenta a los visitantes como una bonita excursión o ruta de paseo alrededor del rio Vinalopó y su galería de arte urbano, con la poética del paso del tiempo sobre la superficie de las representaciones. También, como recurso didáctico para la educación artística. Se pretende que la Víbora de Elche cambie su piel cada cinco años.
Proyecto Víbora
Projecte Víbora En agosto de 1991, organizado por el grupo ilicitano Esbart Zero y el grupo internacional Kunst for livet (Arte por la vida) de Dinamarca, tuvo lugar en Elche la pintura mural sobre el lecho del río Vinalopó a su paso por la ciudad. El carácter serpenteante del cauce del río, y los diseños independientes de las representaciones, hicieron que la obra colectiva y multicultural se denominara Proyecto Víbora. Una intervención pictórica en el espacio público que con sus 1.200 m. de largo por 14 de ancho y el cauce del río en medio figuró en el Libro Guinness de los Records como “Mural más grande del mundo”. Desde sus orígenes, el Proyecto Víbora quiso ser un elemento de unión entre las dos partes de la ciudad divididas por el río Vinalopó. Así como lugar significativo para quienes gustan de los lenguajes poéticos, con oferta de participación a todos los artistas y la sociedad en general. El Proyecto Víbora cobraba así su carta de naturaleza de arte democrático y de arte efímero. Projecte Víbora II Veintitrés años después, en la primera semana de agosto de 2014, con la colaboración y organización del grupo ilicitano PornoStars y los artistas urbanos de su influencia, se llevó a cabo el Proyecto Víbora II. Esta vez, merced a los nuevos tramos de canalización del lecho del río, la longitud alcanzaría los 2.700 m. Pero la diferencia fundamental entre la primera “Víbora” y la segunda sería la mayor participación en esta última de la ciudadanía. Proporcionando a la vista, desde los puentes y orillas del río, uno de los espectáculos más bellos que se hayan podido ver jamás: la visión de más de 1.500 personas dedicadas a cambiar la piel de su Víbora. Y un maravilloso fondo de imágenes. En la actualidad, el Proyecto Víbora II se presenta a los visitantes como una bonita excursión o ruta de paseo alrededor del rio Vinalopó y su galería de arte urbano, con la poética del paso del tiempo sobre la superficie de las representaciones. También, como recurso didáctico para la educación artística. Se pretende que la Víbora de Elche cambie su piel cada cinco años.
Molino harinero del siglo XVIII, aunque de probable origen islámico, convertido en uno de los elementos identificativos del Parque Municipal y de la ciudad, con el conjunto de contrafuertes y arcos de medio punto, visible en la ladera del río. Reformado en los ochenta, en él se ubica la Asociación de Bellas Artes de Elche.
Molí del Real
Molino harinero del siglo XVIII, aunque de probable origen islámico, convertido en uno de los elementos identificativos del Parque Municipal y de la ciudad, con el conjunto de contrafuertes y arcos de medio punto, visible en la ladera del río. Reformado en los ochenta, en él se ubica la Asociación de Bellas Artes de Elche.
Fue aquí, precisamente aquí, donde en 1897 emergió a la luz una de las muestras más fascinantes y conocidas del arte ibero universal: la Dama de Elche. Emociona evocarlo en este singular espacio arqueológico, en las proximidades de la ciudad, con el fondo omnipresente de las palmeras y la luz singular de esta tierra. Y emociona también ponerse en contacto, a través de los descubrimientos de sus diferentes excavaciones, del museo, del Centro de Interpretación y de los modernos medios de la técnica museística, con el mundo que, hace miles de años, fue capaz de crear con sus manos semejante maravilla. Importante yacimiento Las excavaciones arqueológicas han convertido el yacimiento de La Alcudia, de unas 10 hectáreas de superficie, en uno de los más importantes de España. Desde el Neolítico hasta el siglo X constituyó el asentamiento original de la ciudad de Ilice, que durante la época ibera ostentó la capitalidad de su territorio. Declarada Colonia por los romanos, dispuso de un amplio dominio hasta su declive, tras la fundación por los árabes de la nueva villa en su actual emplazamiento. Después, durante siglos fue tierra de labor y cantera de donde se obtenían piedras y sillares para los edificios de Elche y su entorno. A finales del XIX se implantó el regadío, lo que comportó una intensa remodelación del terreno, propiciando la aparición de restos antiguos, entre ellos la Dama de Elche. Hoy se prosigue esa tarea investigadora y sus resultados son siempre interesantes, tanto para arqueólogos como para cualquier persona que sienta curiosidad por el pasado. Empiezan las excavaciones Desde principios del siglo XV, La Alcudia es un reconocido yacimiento arqueológico objeto de diferentes investigaciones, que se vieron fomentadas tras el hallazgo de la Dama, en 1897. En 1935, el arqueólogo Alejandro Ramos Folqués empieza las excavaciones en la finca, que ya es de su propiedad y en 1948 decide, a su costa, crear el Museo Monográfico de La Alcudia, en el que expuso todos los materiales hallados; en 1971 lo amplió. Desde 1996, el museo y su yacimiento forman parte de la Fundación Universitaria de Investigación Arqueológica La Alcudia. Los vestigios visibles se extienden por toda la superficie del yacimiento. Cuenta también con un moderno Centro de Interpretación que acoge al visitante, proporcionándole un primer acercamiento a lo que La Alcudia le ofrece a través de un audiovisual de 20 minutos. Termas, foro y basílica Desde ahí se accede al yacimiento, donde el visitante conoce in situ todos los sectores hasta hoy excavados: muralla, termas occidentales y orientales, casas iberas, foro y viviendas romanas, aljibe de Venus, templo ibero y basílica cristiana. Y, por supuesto, el lugar que más interés despierta: el sitio donde en 1897 se halló, enterrada junto a la muralla, la Dama de Elche, la máxima expresión artística de la cultura ibera. Ese hito se conmemora con una exedra y una reproducción del busto, cuyo original se conserva en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid. De estas zonas procede toda la colección de piezas que han dado tanta fama a La Alcudia, parte de las cuales se pueden contemplar en el museo, ubicado en el centro del yacimiento, así como en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), que lleva el nombre de Alejandro Ramos Folqués.
Parque arqueológico La Alcudia
5 Calle Elche
Fue aquí, precisamente aquí, donde en 1897 emergió a la luz una de las muestras más fascinantes y conocidas del arte ibero universal: la Dama de Elche. Emociona evocarlo en este singular espacio arqueológico, en las proximidades de la ciudad, con el fondo omnipresente de las palmeras y la luz singular de esta tierra. Y emociona también ponerse en contacto, a través de los descubrimientos de sus diferentes excavaciones, del museo, del Centro de Interpretación y de los modernos medios de la técnica museística, con el mundo que, hace miles de años, fue capaz de crear con sus manos semejante maravilla. Importante yacimiento Las excavaciones arqueológicas han convertido el yacimiento de La Alcudia, de unas 10 hectáreas de superficie, en uno de los más importantes de España. Desde el Neolítico hasta el siglo X constituyó el asentamiento original de la ciudad de Ilice, que durante la época ibera ostentó la capitalidad de su territorio. Declarada Colonia por los romanos, dispuso de un amplio dominio hasta su declive, tras la fundación por los árabes de la nueva villa en su actual emplazamiento. Después, durante siglos fue tierra de labor y cantera de donde se obtenían piedras y sillares para los edificios de Elche y su entorno. A finales del XIX se implantó el regadío, lo que comportó una intensa remodelación del terreno, propiciando la aparición de restos antiguos, entre ellos la Dama de Elche. Hoy se prosigue esa tarea investigadora y sus resultados son siempre interesantes, tanto para arqueólogos como para cualquier persona que sienta curiosidad por el pasado. Empiezan las excavaciones Desde principios del siglo XV, La Alcudia es un reconocido yacimiento arqueológico objeto de diferentes investigaciones, que se vieron fomentadas tras el hallazgo de la Dama, en 1897. En 1935, el arqueólogo Alejandro Ramos Folqués empieza las excavaciones en la finca, que ya es de su propiedad y en 1948 decide, a su costa, crear el Museo Monográfico de La Alcudia, en el que expuso todos los materiales hallados; en 1971 lo amplió. Desde 1996, el museo y su yacimiento forman parte de la Fundación Universitaria de Investigación Arqueológica La Alcudia. Los vestigios visibles se extienden por toda la superficie del yacimiento. Cuenta también con un moderno Centro de Interpretación que acoge al visitante, proporcionándole un primer acercamiento a lo que La Alcudia le ofrece a través de un audiovisual de 20 minutos. Termas, foro y basílica Desde ahí se accede al yacimiento, donde el visitante conoce in situ todos los sectores hasta hoy excavados: muralla, termas occidentales y orientales, casas iberas, foro y viviendas romanas, aljibe de Venus, templo ibero y basílica cristiana. Y, por supuesto, el lugar que más interés despierta: el sitio donde en 1897 se halló, enterrada junto a la muralla, la Dama de Elche, la máxima expresión artística de la cultura ibera. Ese hito se conmemora con una exedra y una reproducción del busto, cuyo original se conserva en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid. De estas zonas procede toda la colección de piezas que han dado tanta fama a La Alcudia, parte de las cuales se pueden contemplar en el museo, ubicado en el centro del yacimiento, así como en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), que lleva el nombre de Alejandro Ramos Folqués.
La Dama de Elche, hallada en La Alcudia, es una de las obras escultóricas más célebres del mundo. Actualmente se custodia en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. El hallazgo de La Dama de Elche El miércoles 4 de agosto de 1897, un niño de 14 años, Manuel Campello, que se encontraba realizando trabajos agrícolas en la Alcudia, se encontró una piedra. Al sacarla, apareció el rostro del busto. La escultura se encontraba un poco inclinada a su derecha, mirando al sureste, sobre dos losas de piedra de cantería. Su localización y su situación desvelan que se trató de una ocultación intencionada, puesto que para su seguridad se construyó un semicírculo de losas protectoras que delimitaban el espacio suficiente para albergar la escultura. Una vez depositada la pieza se rellenó con arena procedente de la playa ilicitana de La Marina, permitiendo que la Dama llegase al momento de su descubrimiento conservando buena parte de su policromía. La escultura La Dama de Elche es un busto labrado en piedra arenisca, procedente de la cantera local Peligro. En el momento del hallazgo conservaba restos de pintura roja, azul y blanca que decoraba, los labios, la mantilla y el manto. Su altura es de 56 centímetros y el perímetro de sus hombros y pecho de 115 centímetros, siendo así sus proporciones de tamaño natural. Aunque la procedencia de la piedra indica que la obra fue esculpida en La Alcudia, entre los últimos años del siglo V y la primera mitad del IV a.c., su autor pudo haber sido tanto un ibero como un escultor foráneo. La Dama de Elche, es una escultura que esconde muchos misterios ya que hoy en día todavía no se sabe si el busto representa a una diosa, a una sacerdotisa o a una dama de alta alcurnia. Además, en la parte posterior se aprecia una cavidad de 18 centímetros de diámetro y de 16 de profundidad, sobre cuya finalidad todavía se desconoce. En Elche se pueden encontrar reproducciones a tamaño real en la Glorieta, en el Jardín Artístico Nacional Huerto del Cura, dos en el Ayuntamiento, museos, aeropuerto, y diversos lugares con una amplia diversidad de tamaños y representaciones. Existe también una recreación en gres realizada por Arcadi Blasco en la avenida del ferrocarril y otra de Manolo Valdés de 4 metros de altura y 5.500 kilos de peso, en el campus de la Universidad Miguel Hernández.
Dama de Elche
La Dama de Elche, hallada en La Alcudia, es una de las obras escultóricas más célebres del mundo. Actualmente se custodia en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid. El hallazgo de La Dama de Elche El miércoles 4 de agosto de 1897, un niño de 14 años, Manuel Campello, que se encontraba realizando trabajos agrícolas en la Alcudia, se encontró una piedra. Al sacarla, apareció el rostro del busto. La escultura se encontraba un poco inclinada a su derecha, mirando al sureste, sobre dos losas de piedra de cantería. Su localización y su situación desvelan que se trató de una ocultación intencionada, puesto que para su seguridad se construyó un semicírculo de losas protectoras que delimitaban el espacio suficiente para albergar la escultura. Una vez depositada la pieza se rellenó con arena procedente de la playa ilicitana de La Marina, permitiendo que la Dama llegase al momento de su descubrimiento conservando buena parte de su policromía. La escultura La Dama de Elche es un busto labrado en piedra arenisca, procedente de la cantera local Peligro. En el momento del hallazgo conservaba restos de pintura roja, azul y blanca que decoraba, los labios, la mantilla y el manto. Su altura es de 56 centímetros y el perímetro de sus hombros y pecho de 115 centímetros, siendo así sus proporciones de tamaño natural. Aunque la procedencia de la piedra indica que la obra fue esculpida en La Alcudia, entre los últimos años del siglo V y la primera mitad del IV a.c., su autor pudo haber sido tanto un ibero como un escultor foráneo. La Dama de Elche, es una escultura que esconde muchos misterios ya que hoy en día todavía no se sabe si el busto representa a una diosa, a una sacerdotisa o a una dama de alta alcurnia. Además, en la parte posterior se aprecia una cavidad de 18 centímetros de diámetro y de 16 de profundidad, sobre cuya finalidad todavía se desconoce. En Elche se pueden encontrar reproducciones a tamaño real en la Glorieta, en el Jardín Artístico Nacional Huerto del Cura, dos en el Ayuntamiento, museos, aeropuerto, y diversos lugares con una amplia diversidad de tamaños y representaciones. Existe también una recreación en gres realizada por Arcadi Blasco en la avenida del ferrocarril y otra de Manolo Valdés de 4 metros de altura y 5.500 kilos de peso, en el campus de la Universidad Miguel Hernández.
Si tenéis la suerte de estar en nuestra casita entre el 10 y el 15 de agosto, no podéis perderos esta respresentación musical, la cual fue declarada el 18 de mayo de 2001, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, siendo la primera fiesta española que obtuvo este galardón. El Misteri, o Festa d’ Elx, la más genuina seña de identidad de la ciudad, es un drama cantado, de origen medieval, que relata la dormición, asunción a los cielos y coronación de la Virgen María. Está dividido en dos actos: la Vespra (Víspera), que se representa el 14 de agosto y el Dia de la Mare de Déu, el 15 de agosto. El escenario es la basílica barroca de Santa María, en cuya construcción se tuvo muy en cuenta ese destino. El acceso a la basílica, tanto el 14 como el 15, es libre, permaneciendo sus puertas abiertas de par en par; aunque, debido a la enorme popularidad de la obra y a la devoción que por ella sienten los ilicitanos, resulta imprescindible acudir al templo con varias horas de antelación. Ensayos generales El 11, 12 y 13 de agosto se llevan a cabo los llamados ensayos generales, que concentran en un solo día toda la trama, de la que se puede disfrutar mediante la compra de una entrada. Además, los años pares hay funciones extraordinarias. En el 2018 se llevaron a cabo el 26 y 27 de octubre (con entrada) y 1 de noviembre. Origen medieval Su origen, medieval, se remonta a la segunda mitad del siglo XV, habiendo sobrevivido hasta nuestros días gracias a una bula papal de Urbano VIII en 1632, después de que en el concilio de Trento (1545-1563) se prohibieron las escenificaciones en el interior de los templos cristianos. La perseverancia y el amor de los ilicitanos han convertido la Festa en el último vestigio vivo de este tipo de manifestaciones. La música procede de diversas épocas y estilos, con melodías medievales, renacentistas y barrocas, con ejemplos de monodia y polifonía. La representación corre a cargo de cantores no profesionales y una escolanía infantil de voces blancas para los papeles de María y los ángeles, ya que en la Edad Media las mujeres no podían intervenir en obras teatrales y eran seres impuros para la liturgia.
Patronato Nacional Del Misterio De Elche
23 Carrer Major de la Vila
Si tenéis la suerte de estar en nuestra casita entre el 10 y el 15 de agosto, no podéis perderos esta respresentación musical, la cual fue declarada el 18 de mayo de 2001, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, siendo la primera fiesta española que obtuvo este galardón. El Misteri, o Festa d’ Elx, la más genuina seña de identidad de la ciudad, es un drama cantado, de origen medieval, que relata la dormición, asunción a los cielos y coronación de la Virgen María. Está dividido en dos actos: la Vespra (Víspera), que se representa el 14 de agosto y el Dia de la Mare de Déu, el 15 de agosto. El escenario es la basílica barroca de Santa María, en cuya construcción se tuvo muy en cuenta ese destino. El acceso a la basílica, tanto el 14 como el 15, es libre, permaneciendo sus puertas abiertas de par en par; aunque, debido a la enorme popularidad de la obra y a la devoción que por ella sienten los ilicitanos, resulta imprescindible acudir al templo con varias horas de antelación. Ensayos generales El 11, 12 y 13 de agosto se llevan a cabo los llamados ensayos generales, que concentran en un solo día toda la trama, de la que se puede disfrutar mediante la compra de una entrada. Además, los años pares hay funciones extraordinarias. En el 2018 se llevaron a cabo el 26 y 27 de octubre (con entrada) y 1 de noviembre. Origen medieval Su origen, medieval, se remonta a la segunda mitad del siglo XV, habiendo sobrevivido hasta nuestros días gracias a una bula papal de Urbano VIII en 1632, después de que en el concilio de Trento (1545-1563) se prohibieron las escenificaciones en el interior de los templos cristianos. La perseverancia y el amor de los ilicitanos han convertido la Festa en el último vestigio vivo de este tipo de manifestaciones. La música procede de diversas épocas y estilos, con melodías medievales, renacentistas y barrocas, con ejemplos de monodia y polifonía. La representación corre a cargo de cantores no profesionales y una escolanía infantil de voces blancas para los papeles de María y los ángeles, ya que en la Edad Media las mujeres no podían intervenir en obras teatrales y eran seres impuros para la liturgia.
No estar en Elche en agosto ni, en los años pares, a finales de octubre y comienzos de noviembre, no es razón para no vivir intensamente el Misteri. El Museo Municipal de la Festa nació en 1997 con la idea de atrapar en el espacio y en el tiempo parte de la magia que envuelve el Misteri, o Festa d’Elx, y para darlo a conocer a quienes, por visitar la ciudad fuera del periodo de las representaciones, no pueden presenciarlas en directo en la basílica de Santa María. Dispone de dos salas: en la primera, integrada en las dependencias de la Casa de la Festa (sede del Patronato del Misteri y lugar de ensayo de los cantores), se muestran elementos relativos a la puesta en escena, como carteles antiguos, instrumentos, vestidos de los cantores y una maqueta de la basílica. Efectos especiales Pero el auténtico atractivo del museo se encuentra en la segunda sala, que ocupa la nave de la ermita de San Sebastián, último vestigio conservado en la ciudad del gótico catalán del siglo XV, que sirvió de local de ensayo de la Capella hasta la inauguración de la Casa de la Festa, en 1988. En su interior, las nuevas tecnologías reviven la historia y la emotividad que rodea a esta extraordinaria representación, mediante un audiovisual de media hora de duración, conducido por uno de los personajes del Misteri, el apóstol San Jaime (Santiago), acompañado con espectaculares efectos especiales. Libros y recuerdos El museo dispone de una pequeña tienda para llevar como recuerdo algún elemento de la iconografía del Misteri y de la Virgen de la Asunción; también venden libros, CDs y DVDs de la Festa. La planta superior se destina a archivo y centro de investigación. Junto al museo, en la Casa de la Festa (que conserva parte de la fachada del antiguo hospital de Caridad, de los siglos XV y XVI), se pueden adquirir las entradas para los Ensayos Generales que se realizan los días 11, 12 y 13 de agosto y, los años pares, el 29 y 30 de octubre. También se obtienen en Instanticket.
Museu de la Festa
25 Carrer Major de la Vila
No estar en Elche en agosto ni, en los años pares, a finales de octubre y comienzos de noviembre, no es razón para no vivir intensamente el Misteri. El Museo Municipal de la Festa nació en 1997 con la idea de atrapar en el espacio y en el tiempo parte de la magia que envuelve el Misteri, o Festa d’Elx, y para darlo a conocer a quienes, por visitar la ciudad fuera del periodo de las representaciones, no pueden presenciarlas en directo en la basílica de Santa María. Dispone de dos salas: en la primera, integrada en las dependencias de la Casa de la Festa (sede del Patronato del Misteri y lugar de ensayo de los cantores), se muestran elementos relativos a la puesta en escena, como carteles antiguos, instrumentos, vestidos de los cantores y una maqueta de la basílica. Efectos especiales Pero el auténtico atractivo del museo se encuentra en la segunda sala, que ocupa la nave de la ermita de San Sebastián, último vestigio conservado en la ciudad del gótico catalán del siglo XV, que sirvió de local de ensayo de la Capella hasta la inauguración de la Casa de la Festa, en 1988. En su interior, las nuevas tecnologías reviven la historia y la emotividad que rodea a esta extraordinaria representación, mediante un audiovisual de media hora de duración, conducido por uno de los personajes del Misteri, el apóstol San Jaime (Santiago), acompañado con espectaculares efectos especiales. Libros y recuerdos El museo dispone de una pequeña tienda para llevar como recuerdo algún elemento de la iconografía del Misteri y de la Virgen de la Asunción; también venden libros, CDs y DVDs de la Festa. La planta superior se destina a archivo y centro de investigación. Junto al museo, en la Casa de la Festa (que conserva parte de la fachada del antiguo hospital de Caridad, de los siglos XV y XVI), se pueden adquirir las entradas para los Ensayos Generales que se realizan los días 11, 12 y 13 de agosto y, los años pares, el 29 y 30 de octubre. También se obtienen en Instanticket.
Visita Alicante
Elche se encuentra a unos 25 km de Alicante, nuestra capital de provincia, ciudad con la cual está unida tanto por autobús como por tren, por lo que es muy cómodo desplazarse para conocer la ciudad. Te ofrecemos en esta sección algunos de sus mayores atractivos turísticos.
El Castillo de Santa Bárbara está ubicado en la cumbre del monte Benacantil, a 166 metros de altitud. En él se encuentra una de las más grandes fortalezas medievales de España, desde la que se divisa a la perfección la bahía de Alicante. Posee tres recintos a diferentes alturas y de 3 épocas distintas: En el recinto más alto (“La Torreta”) se encuentran la Torre del Homenaje y los restos más antiguos de la fortaleza, que datan en su mayoría del siglo XIV. En el recinto intermedio se ubican las dependencias más importantes que se levantaron en el siglo XVI como son: • El Salón Felipe II • El Cuerpo de Guardia • El Patio de Armas • El Baluarte de la Reina. El recinto inferior data del siglo XVIII y en él se ubica el denominado Revellín del Bon Repós.
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Santa Bárbara Castle
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El Castillo de Santa Bárbara está ubicado en la cumbre del monte Benacantil, a 166 metros de altitud. En él se encuentra una de las más grandes fortalezas medievales de España, desde la que se divisa a la perfección la bahía de Alicante. Posee tres recintos a diferentes alturas y de 3 épocas distintas: En el recinto más alto (“La Torreta”) se encuentran la Torre del Homenaje y los restos más antiguos de la fortaleza, que datan en su mayoría del siglo XIV. En el recinto intermedio se ubican las dependencias más importantes que se levantaron en el siglo XVI como son: • El Salón Felipe II • El Cuerpo de Guardia • El Patio de Armas • El Baluarte de la Reina. El recinto inferior data del siglo XVIII y en él se ubica el denominado Revellín del Bon Repós.
El Ayuntamiento de Alicante es una obra arquitectónica civil barroca del siglo XVIII, construida sobre la antigua Casa de la Ciudad, del arquitecto Lorenzo Chápuli. Se pueden apreciar elementos ornamentales como las columnas salomónicas de la fachada o sus dos torres. Destacan en su interior varias dependencias como el Salón Azul, de estilo isabelino, el Salón de Plenos y una capilla en la que se pueden celebrar misas. Por las diferentes salas del edificio se encuentran interesantes obras de Padilla, Cabrera, Amorós y del alicantino Gastón Castelló. La Cota Cero Cuando visites el Palacio Barroco del Ayuntamiento de Alicante, en el primer peldaño de las escalinatas, encontrarás un cartel explicativo que indica que se trata del punto o Cota Cero que marca el nivel cero de altitud a nivel del mar. Recientemente se ha renovado y ampliado la placa explicativa. Así que, en tu recorrido por Alicante, no dejes de visitar este punto singular. Y si te apetece, inmortaliza tu paso por este hito. En el siglo XIX los ingenieros detectaron que la diferencia del nivel del mar entre la pleamar y la bajamar era menor en la costa de Alicante. Y se tomó la señal en el primer peldaño de la escalera del Ayuntamiento de Alicante. Para señalar este punto se adoptó la nomenclatura NP1. Te recomendamos la visita al Palacio Barroco ya que es toda una experiencia. Posiblemente llame tu atención que junto a la Cota Cero, y a un lado de la la escalinata que sube al Ayuntamiento de Alicante, se encuentra una escultura de Salvador Dalí. La ciudad descubierta Anexo al Ayuntamiento existe un moderno edificio de dependencias municipales en cuya planta baja pueden apreciarse interesantes restos arqueológicos de lo que fue la ciudad medieval de Alicante, bajo el nombre “Alicante, la ciudad descubierta”.
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Ayuntamiento de Alicante
1 PLAZA Ayuntamiento
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El Ayuntamiento de Alicante es una obra arquitectónica civil barroca del siglo XVIII, construida sobre la antigua Casa de la Ciudad, del arquitecto Lorenzo Chápuli. Se pueden apreciar elementos ornamentales como las columnas salomónicas de la fachada o sus dos torres. Destacan en su interior varias dependencias como el Salón Azul, de estilo isabelino, el Salón de Plenos y una capilla en la que se pueden celebrar misas. Por las diferentes salas del edificio se encuentran interesantes obras de Padilla, Cabrera, Amorós y del alicantino Gastón Castelló. La Cota Cero Cuando visites el Palacio Barroco del Ayuntamiento de Alicante, en el primer peldaño de las escalinatas, encontrarás un cartel explicativo que indica que se trata del punto o Cota Cero que marca el nivel cero de altitud a nivel del mar. Recientemente se ha renovado y ampliado la placa explicativa. Así que, en tu recorrido por Alicante, no dejes de visitar este punto singular. Y si te apetece, inmortaliza tu paso por este hito. En el siglo XIX los ingenieros detectaron que la diferencia del nivel del mar entre la pleamar y la bajamar era menor en la costa de Alicante. Y se tomó la señal en el primer peldaño de la escalera del Ayuntamiento de Alicante. Para señalar este punto se adoptó la nomenclatura NP1. Te recomendamos la visita al Palacio Barroco ya que es toda una experiencia. Posiblemente llame tu atención que junto a la Cota Cero, y a un lado de la la escalinata que sube al Ayuntamiento de Alicante, se encuentra una escultura de Salvador Dalí. La ciudad descubierta Anexo al Ayuntamiento existe un moderno edificio de dependencias municipales en cuya planta baja pueden apreciarse interesantes restos arqueológicos de lo que fue la ciudad medieval de Alicante, bajo el nombre “Alicante, la ciudad descubierta”.
Este edificio conocido como “Casa Carbonell” y situado en el número 1 de la Explanada de España, es uno de los edificios civiles más emblemáticos de la ciudad de Alicante. Fue construido por J. Vidal Ramos entre 1922 y 1925, arquitecto responsable de numerosos edificios civiles de la ciudad de Alicante durante la época. Según cuenta la tradición popular, la Casa Carbonell había sido mandada construir por el fabricante de tejidos alcoyano Enrique Carbonell. Guarda una estrecha relación con el enriquecimiento que experimentaron los industriales de textiles alcoyanos durante la Primera Guerra Mundial. Lo cierto es que este edificio representa a la perfección las aspiraciones de la burguesía de la época en que fue construido. En su interior, este singular edificio alberga viviendas particulares de grandes dimensiones, y locales de negocios y y su fachada principal capta la atención de todos aquellos que visitan la Explanada.
Casa Carbonell
1 Passeig Esplanada d'Espanya
Este edificio conocido como “Casa Carbonell” y situado en el número 1 de la Explanada de España, es uno de los edificios civiles más emblemáticos de la ciudad de Alicante. Fue construido por J. Vidal Ramos entre 1922 y 1925, arquitecto responsable de numerosos edificios civiles de la ciudad de Alicante durante la época. Según cuenta la tradición popular, la Casa Carbonell había sido mandada construir por el fabricante de tejidos alcoyano Enrique Carbonell. Guarda una estrecha relación con el enriquecimiento que experimentaron los industriales de textiles alcoyanos durante la Primera Guerra Mundial. Lo cierto es que este edificio representa a la perfección las aspiraciones de la burguesía de la época en que fue construido. En su interior, este singular edificio alberga viviendas particulares de grandes dimensiones, y locales de negocios y y su fachada principal capta la atención de todos aquellos que visitan la Explanada.
La casa de las Brujas (en valenciano, Casa de les Bruixes) es un palacete situado en la avenida Doctor Gadea, esquina con la calle San Fernando número 60, de la ciudad española de Alicante. Fue construido en 1898 según el proyecto del arquitecto Enrique Sánchez Sedeño con una estética típicamente decimonónica. En 1911, Francisco Fajardo Guardiola lo amplió y reformó el edificio, dotándolo de un torreón con reminiscencias del gótico y ventanas de estilo vienés, modificando así totalmente su imagen y ornamentación. Muestra algunos elementos propios del modernismo valenciano, junto con otros ornamentos más eclécticos. Destaca el valor de la fachada, en la cual se incluyen elementos decorativos con formas vegetales y figuras animales típicas del modernismo. En 1990 fue reformado adaptando el edificio a usos públicos. Actualmente, es la sede de la Generalidad Valenciana en Alicante.
Edificio Casa de las Brujas
10 Av. Dr. Gadea
La casa de las Brujas (en valenciano, Casa de les Bruixes) es un palacete situado en la avenida Doctor Gadea, esquina con la calle San Fernando número 60, de la ciudad española de Alicante. Fue construido en 1898 según el proyecto del arquitecto Enrique Sánchez Sedeño con una estética típicamente decimonónica. En 1911, Francisco Fajardo Guardiola lo amplió y reformó el edificio, dotándolo de un torreón con reminiscencias del gótico y ventanas de estilo vienés, modificando así totalmente su imagen y ornamentación. Muestra algunos elementos propios del modernismo valenciano, junto con otros ornamentos más eclécticos. Destaca el valor de la fachada, en la cual se incluyen elementos decorativos con formas vegetales y figuras animales típicas del modernismo. En 1990 fue reformado adaptando el edificio a usos públicos. Actualmente, es la sede de la Generalidad Valenciana en Alicante.
Se trata de una gran residencia perteneciente a la familia Maisonnave y ubicada en la calle Labradores. Este edificio data del siglo XVI y en su interior se pueden visitar las instalaciones del Archivo Municipal y una muestra de restos de una necrópolis tardo-romana.
Archivo Municipal
11 Calle Labradores
Se trata de una gran residencia perteneciente a la familia Maisonnave y ubicada en la calle Labradores. Este edificio data del siglo XVI y en su interior se pueden visitar las instalaciones del Archivo Municipal y una muestra de restos de una necrópolis tardo-romana.
La ciudad de Alicante sufrió durante la Guerra Civil Española (1936–1939) hasta 83 bombardeos a pesar de ser una ciudad de retaguardia. Su situación geográfica y los devenires de la guerra hicieron que Alicante fuera el último bastión del gobierno de la República, donde sufrió en su puerto un triste final para muchas de las personas que buscaban el exilio. Conoce cómo se organizó la ciudad en esta terrible circunstancia y especialmente cuál era el funcionamiento de un refugio antiaéreo. Se pretende introducir al visitante en el contexto histórico y social que envuelve la construcción y uso de los refugios en Alicante. Los refugios antia éreos de Séneca y Balmis forman parte de las instalaciones subterráneas que en Alicante se construyen durante la Guerra Civil. Su peculiaridad arquitectónica y la función humanitaria para la que fueron diseñados, convierten estos refugios antiaéreos, en un testimonio palpable de nuestra historia reciente. Liberado del trágico contexto en el que fueron concebidos; sirva hoy, tras décadas de silencio, de homenaje a los conciudadanos que en él buscaron amparo y protección, y de estudio y reflexión para las generaciones actuales y futuras.
Centro de Interpretación sobre los Refugios Antiaéreos
19 Carrer Italia
La ciudad de Alicante sufrió durante la Guerra Civil Española (1936–1939) hasta 83 bombardeos a pesar de ser una ciudad de retaguardia. Su situación geográfica y los devenires de la guerra hicieron que Alicante fuera el último bastión del gobierno de la República, donde sufrió en su puerto un triste final para muchas de las personas que buscaban el exilio. Conoce cómo se organizó la ciudad en esta terrible circunstancia y especialmente cuál era el funcionamiento de un refugio antiaéreo. Se pretende introducir al visitante en el contexto histórico y social que envuelve la construcción y uso de los refugios en Alicante. Los refugios antia éreos de Séneca y Balmis forman parte de las instalaciones subterráneas que en Alicante se construyen durante la Guerra Civil. Su peculiaridad arquitectónica y la función humanitaria para la que fueron diseñados, convierten estos refugios antiaéreos, en un testimonio palpable de nuestra historia reciente. Liberado del trágico contexto en el que fueron concebidos; sirva hoy, tras décadas de silencio, de homenaje a los conciudadanos que en él buscaron amparo y protección, y de estudio y reflexión para las generaciones actuales y futuras.
La basílica de Santa María es la la construcción religiosa más antigua de la ciudad de Alicante, y data del siglo XIV. Se edificó sobre los restos de la mezquita mayor islámica de Alicante. Está formada por una sola nave, sin crucero y cuenta con con capillas laterales entre los contrafuertes. Tras un incendio sufrido durante el siglo XV, la basílica de Santa María tuvo que ser reconstruida, de ahí que su fachada sea barroca y esté coronada por dos torres asimétricas construidas en los siglos XIV y XVIII respectivamente. De este magnífico edificio religioso, destaca la portada con una imagen de la Virgen, realizada por el escultor Juan Bautista Borja. En su interior destacan por encima de otros elementos, el altar mayor rococó del siglo XVIII y las capillas del Bautismo, de la Inmaculada y de la Comunión. En la Sala Capitular se encuentra una enorme pila bautismal del siglo XVI y un órgano barroco valenciano de 1653.
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Basílica of St Mary of Alicante
S/N PLAZA Santa MARÍA
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La basílica de Santa María es la la construcción religiosa más antigua de la ciudad de Alicante, y data del siglo XIV. Se edificó sobre los restos de la mezquita mayor islámica de Alicante. Está formada por una sola nave, sin crucero y cuenta con con capillas laterales entre los contrafuertes. Tras un incendio sufrido durante el siglo XV, la basílica de Santa María tuvo que ser reconstruida, de ahí que su fachada sea barroca y esté coronada por dos torres asimétricas construidas en los siglos XIV y XVIII respectivamente. De este magnífico edificio religioso, destaca la portada con una imagen de la Virgen, realizada por el escultor Juan Bautista Borja. En su interior destacan por encima de otros elementos, el altar mayor rococó del siglo XVIII y las capillas del Bautismo, de la Inmaculada y de la Comunión. En la Sala Capitular se encuentra una enorme pila bautismal del siglo XVI y un órgano barroco valenciano de 1653.
La Concatedral de San Nicolás comenzó a construirse en el año 1600, supliendo una construcción anterior. Es de estilo renacentista herreriano y se encuentra situada en el centro de la ciudad. Se trata de una iglesia en planta de cruz latina, con un interior en el que destacan el claustro del siglo XV con dos puertas barrocas, el altar y la cúpula azul de 45 metros de altura. Debajo de la cúpula se encuentra la Capilla de la Comunión, considerada una de las más bellas muestras del barroco español. Su interior ha sido recientemente restaurado con motivo de la celebración en la ciudad de Alicante de la exposición La Luz de las Imágenes, cuyo cometido es recuperar y promocionar el patrimonio artístico valenciano. Al Claustro de San Nicolás, se puede acceder desde la calle Labradores: en su interior se puede admirar un pequeño jardin y disfrutar del agradable silencio del lugar que contrasta con el bullicio de las calles cercanas.
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Co-cathedral of St Nicholas of Bari, Alicante
2 Plaza de Abad Peñalva
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La Concatedral de San Nicolás comenzó a construirse en el año 1600, supliendo una construcción anterior. Es de estilo renacentista herreriano y se encuentra situada en el centro de la ciudad. Se trata de una iglesia en planta de cruz latina, con un interior en el que destacan el claustro del siglo XV con dos puertas barrocas, el altar y la cúpula azul de 45 metros de altura. Debajo de la cúpula se encuentra la Capilla de la Comunión, considerada una de las más bellas muestras del barroco español. Su interior ha sido recientemente restaurado con motivo de la celebración en la ciudad de Alicante de la exposición La Luz de las Imágenes, cuyo cometido es recuperar y promocionar el patrimonio artístico valenciano. Al Claustro de San Nicolás, se puede acceder desde la calle Labradores: en su interior se puede admirar un pequeño jardin y disfrutar del agradable silencio del lugar que contrasta con el bullicio de las calles cercanas.
Esta zona es la más típica de Alicante. Recorrer a pie sus pequeñas calles es una delicia. Casitas coloridas, muchas flores y calles empinadas y con muchas escaleras es lo que podremos encontrar durante el paseo, que nos ofrecerá también unas bonitas vistas de la ciudad. También se puede visitar la ermita de Santa Cruz, que data del siglo XVIII. La Ermita de Santa Cruz está situada en la ladera del Monte Benacantil, en el singular y pintoresco Barrio de Santa Cruz. Data del último tercio del S. XVIII y fue levantada sobre la Torre de la Ampolla, uno de los pocos restos que quedan de las viejas murallas medievales. Es muy conocida por ser el punto desde donde parte la Procesión de la Hermandad de la Santa Cruz el miércoles de Semana Santa. Durante estos días el barrio se llena de gente para ver a los costaleros bajando a su virgen por las estrechas y empinadas calles, ¡un auténtico espectáculo! Es un remanso de paz y tranquilidad, donde para los vecinos del barrio, la calle es la continuación de sus casas, donde se descansa, se charla y se hace vida social, como en los viejos tiempos. No te pierdas la visita al Barrio de Santa Cruz después de visitar el Castillo de Santa Bárbara, son dos visitas imprescindibles de la ciudad de Alicante. Sin duda, el barrio de Santa Cruz es una de los mejores barrios de Alicante. Un consejo, si visitas el Barrio de Santa Cruz mejor llevar un calzado cómodo, zapatillas o calzado plano, recomendamos no ir con tacones ya que las calles son empinadas y suele haber bastantes escaleras.
Ermita Santa Cruz
27 Calle Diputado Auset
Esta zona es la más típica de Alicante. Recorrer a pie sus pequeñas calles es una delicia. Casitas coloridas, muchas flores y calles empinadas y con muchas escaleras es lo que podremos encontrar durante el paseo, que nos ofrecerá también unas bonitas vistas de la ciudad. También se puede visitar la ermita de Santa Cruz, que data del siglo XVIII. La Ermita de Santa Cruz está situada en la ladera del Monte Benacantil, en el singular y pintoresco Barrio de Santa Cruz. Data del último tercio del S. XVIII y fue levantada sobre la Torre de la Ampolla, uno de los pocos restos que quedan de las viejas murallas medievales. Es muy conocida por ser el punto desde donde parte la Procesión de la Hermandad de la Santa Cruz el miércoles de Semana Santa. Durante estos días el barrio se llena de gente para ver a los costaleros bajando a su virgen por las estrechas y empinadas calles, ¡un auténtico espectáculo! Es un remanso de paz y tranquilidad, donde para los vecinos del barrio, la calle es la continuación de sus casas, donde se descansa, se charla y se hace vida social, como en los viejos tiempos. No te pierdas la visita al Barrio de Santa Cruz después de visitar el Castillo de Santa Bárbara, son dos visitas imprescindibles de la ciudad de Alicante. Sin duda, el barrio de Santa Cruz es una de los mejores barrios de Alicante. Un consejo, si visitas el Barrio de Santa Cruz mejor llevar un calzado cómodo, zapatillas o calzado plano, recomendamos no ir con tacones ya que las calles son empinadas y suele haber bastantes escaleras.
Lugares emblemáticos
Aquí os ofrecemos una serie de lugares únicos por su belleza y encanto, donde disfrutar la naturaleza y respirar aire puro. Podéis completar el día visitando otras recomendaciones de los apartados 5, 7 u 8 de esta guía.
Tabarca es la única isla habitada de la Comunitat Valenciana y se encuentra frente a la ciudad de Alicante, a once millas náuticas y cerca del cabo de Santa Pola. En realidad más que de una isla, se trata de un pequeño archipiélago, compuesto, además de Tabarca, por los islotes La Cantera, La Galera y la Nao. Posee una longitud aproximada de 1.800 metros y una anchura máxima de unos 400 metros. Sus costas albergaron en el pasado un refugio de piratas berberiscos. En el siglo XVIII, Carlos III ordenó fortificarla y levantar en ella un pueblo en el que alojar a varias familias de pescadores de Génova que estaban cautivos en la ciudad tunecina de Tabarka. Las murallas que rodean su núcleo urbano han sido declaradas Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. La visita típica suele ser de un día. Existen múltiples salidas, con mayor o menor regularidad en función de la temporada. Santa Pola es el puerto más cercano, a unos 30 minutos en coche. El viaje suele hacerse en un catamarán con visión submarina, desde donde podréis observar el interior del mar Mediterráneo. Una vez en la isla, los visitantes podrán disfrutar de calas y playas de aguas transparentes y de un pintoresco puerto marinero, con una excelente oferta de restauración, con la posibilidad de degustar el tradicional caldero, el plato típico de la isla. Se recomienda pasear por el núcleo urbano y visitar el museo de la isla.
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Tabarca
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Tabarca es la única isla habitada de la Comunitat Valenciana y se encuentra frente a la ciudad de Alicante, a once millas náuticas y cerca del cabo de Santa Pola. En realidad más que de una isla, se trata de un pequeño archipiélago, compuesto, además de Tabarca, por los islotes La Cantera, La Galera y la Nao. Posee una longitud aproximada de 1.800 metros y una anchura máxima de unos 400 metros. Sus costas albergaron en el pasado un refugio de piratas berberiscos. En el siglo XVIII, Carlos III ordenó fortificarla y levantar en ella un pueblo en el que alojar a varias familias de pescadores de Génova que estaban cautivos en la ciudad tunecina de Tabarka. Las murallas que rodean su núcleo urbano han sido declaradas Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. La visita típica suele ser de un día. Existen múltiples salidas, con mayor o menor regularidad en función de la temporada. Santa Pola es el puerto más cercano, a unos 30 minutos en coche. El viaje suele hacerse en un catamarán con visión submarina, desde donde podréis observar el interior del mar Mediterráneo. Una vez en la isla, los visitantes podrán disfrutar de calas y playas de aguas transparentes y de un pintoresco puerto marinero, con una excelente oferta de restauración, con la posibilidad de degustar el tradicional caldero, el plato típico de la isla. Se recomienda pasear por el núcleo urbano y visitar el museo de la isla.
A 1 hora y 5 minutos en coche. El llamado tesoro de la Comunidad Valenciana, por ser el espacio natural mejor conservado del territorio valenciano, es el Parque natural del Carrascal de la Font Roja, un espacio natural protegido de más de 2000 hectáreas y que comprende El Alto de San Antonio (L’Alt de Sant Antoni), El Carrascal de la Fuente Roja (El Carrasquer de la Font Roja) y La Teixereta. Pero de todas las zonas que destacan en el que es el espacio más bello de la Comunidad Valenciana, es sin duda el bosque que se sitúa bajo la cumbre de la Sierra de Menachaor (1.356 m de altura). Y es que se trata de un bosque muy particular y único, del que se cuentan muchas leyendas. Historias que abarcan trolls, hadas, duendes y elfos. Dada la particularidad de su situación, a esa altura, en numerosas ocasiones la niebla se funde entre los senderos y la vegetación del lugar, aportando un halo de misticismo y encanto a este lugar que agranda más aún la leyenda que todavía perdura en los habitantes de los alrededores. De aquellas historias, por supuesto, tan solo quedan las anécdotas que siguen contando los mayores del lugar. Historias para aquellos que acuden a la llamada de adentrarse a recorrer los senderos y que buscan fundirse con la naturaleza de este lleno de un gran colorido de bosque mixto mediterráneo: carrasca, tejo, roble valenciano, arce o fresno, marcan la principal flora de la zona.
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Parque Natural del Carrascal de la Fuente Roja
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La Sierra del Maigmó es una formación montañosa del interior de la provincia de Alicante que ocupa una superficie de aproximadamente 1.280 ha. Pocas cumbres le hacen sombra por la zona donde se alza este coloso, en el corazón del Paraje Natural del Macizo del Maigmó, siendo su visión omnipresente desde todo el Campo de Alicante. De la cumbre del Maigmó parte una rama septentrional con el Alto del Maigmonet, de 1.182 m, la Motllonera, de 1.134 m, y el Alto de la Chimenea, de 1.249 m, donde se dirige en dirección norte, terminando en el collado del Portell y enlazando con el Despeñador, de 1.260 m. En su zona sur no sobrepasa los 900 m y enlaza la sierra del Cid y la Sierra del Ventós. Bien repleta de frondosos bosques de pinos y carrascas, a sus pies se encuentra el embalse de Tibi, en el río Monnegre, considerado el más antiguo de Europa en funcionamiento, mandado construir por el mismo Felipe II a finales del siglo XVI. Varias asociaciones ecologistas y grupos políticos han solicitado la declaración del Macizo del Maigmó como Parque Natural, ya que la actual protección de “Paraje Natural” no impide que en un futuro se pueda especular sobre el suelo del entorno. Es muy típica la visita al balcón de Alicante, desde donde podremos disfrutar de una hermosa vista de practicamente toda la costa alicantina. El balcón de Alicante se encuentra a 45 minutos en coche desde nuestra casita.
Balcón de Alicante
La Sierra del Maigmó es una formación montañosa del interior de la provincia de Alicante que ocupa una superficie de aproximadamente 1.280 ha. Pocas cumbres le hacen sombra por la zona donde se alza este coloso, en el corazón del Paraje Natural del Macizo del Maigmó, siendo su visión omnipresente desde todo el Campo de Alicante. De la cumbre del Maigmó parte una rama septentrional con el Alto del Maigmonet, de 1.182 m, la Motllonera, de 1.134 m, y el Alto de la Chimenea, de 1.249 m, donde se dirige en dirección norte, terminando en el collado del Portell y enlazando con el Despeñador, de 1.260 m. En su zona sur no sobrepasa los 900 m y enlaza la sierra del Cid y la Sierra del Ventós. Bien repleta de frondosos bosques de pinos y carrascas, a sus pies se encuentra el embalse de Tibi, en el río Monnegre, considerado el más antiguo de Europa en funcionamiento, mandado construir por el mismo Felipe II a finales del siglo XVI. Varias asociaciones ecologistas y grupos políticos han solicitado la declaración del Macizo del Maigmó como Parque Natural, ya que la actual protección de “Paraje Natural” no impide que en un futuro se pueda especular sobre el suelo del entorno. Es muy típica la visita al balcón de Alicante, desde donde podremos disfrutar de una hermosa vista de practicamente toda la costa alicantina. El balcón de Alicante se encuentra a 45 minutos en coche desde nuestra casita.
A 1 hora y 17 minutos en coche. La Sierra de Mariola forma un parque natural comprendido en el interior de las provincias de Alicante y Valencia. Este paraje de 17.257 ha fue declarado parque natural por el gobierno valenciano el 8 de enero de 2002. La sierra se encuentra localizada entre las comarcas de Hoya de Alcoy, el Condado de Cocentaina y del Valle de Albaida. Las mejores rutas de senderismo por estos parajes las podéis encontrar en wikiloc.com. Esta sierra es notablemente rica en variedades vegetales. Entre todas ellas destaca la presencia del tejo. En la microrreserva de la Teixera d’Agres se puede observar el bosque de tejos más meridional de Europa, aunque actualmente no es tan abundante como en otros tiempos. La mayor parte de la sierra se encuentra cubierta por una formación boscosa en la que el pino carrasco es predominante junto con diversos arbustos como la aliaga, el romero o la jara. Sin embargo, también es posible encontrar el bosque mixto mediterráneo, en el cual se entremezclan especies como la carrasca junto con árboles caducifolios mucho menos frecuentes en la Comunidad Valenciana como pueden ser el fresno, el arce o el quejigo como especies arbóreas y la presencia del durillo, el rusco o la madreselva como especies arbustivas. Pero sin lugar a dudas la verdadera riqueza de la sierra se encuentra en la diversidad florística. Se han llegado a identificar 1200 especies, muchas de ellas endémicas de la Comunidad Valenciana o de la propia sierra. De entre ellas se podría destacar la salvia de Mariola, el rabo de gato, la manzanilla borde, la piperela, el espliego, la santonica, el hipérico o el té de roca.
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Serra Mariola
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A 1 hora y 17 minutos en coche. La Sierra de Mariola forma un parque natural comprendido en el interior de las provincias de Alicante y Valencia. Este paraje de 17.257 ha fue declarado parque natural por el gobierno valenciano el 8 de enero de 2002. La sierra se encuentra localizada entre las comarcas de Hoya de Alcoy, el Condado de Cocentaina y del Valle de Albaida. Las mejores rutas de senderismo por estos parajes las podéis encontrar en wikiloc.com. Esta sierra es notablemente rica en variedades vegetales. Entre todas ellas destaca la presencia del tejo. En la microrreserva de la Teixera d’Agres se puede observar el bosque de tejos más meridional de Europa, aunque actualmente no es tan abundante como en otros tiempos. La mayor parte de la sierra se encuentra cubierta por una formación boscosa en la que el pino carrasco es predominante junto con diversos arbustos como la aliaga, el romero o la jara. Sin embargo, también es posible encontrar el bosque mixto mediterráneo, en el cual se entremezclan especies como la carrasca junto con árboles caducifolios mucho menos frecuentes en la Comunidad Valenciana como pueden ser el fresno, el arce o el quejigo como especies arbóreas y la presencia del durillo, el rusco o la madreselva como especies arbustivas. Pero sin lugar a dudas la verdadera riqueza de la sierra se encuentra en la diversidad florística. Se han llegado a identificar 1200 especies, muchas de ellas endémicas de la Comunidad Valenciana o de la propia sierra. De entre ellas se podría destacar la salvia de Mariola, el rabo de gato, la manzanilla borde, la piperela, el espliego, la santonica, el hipérico o el té de roca.
A 1 hora y 13 minutos en coche. Con una población permanente de 300 personas en la región, Guadalest es muy pequeño pero se llena de turistas que vienen a disfrutar de sus principales atractivos: el embalse de Guadalest que crea su río y lo pintoresco que es el propio pueblo, dividido entre la zona vieja de El Arrabal y el barrio del Castell de Guadalest, que se encuentran conectadas entre sí a través de un túnel excavado en la roca. Los restos de La Alcozaiba, la muralla de la zona vieja, asoman por encima de las pequeñas calles, con una antigua torre de vigilancia muy cercana y construida sobre enormes piedras. Deja tu coche en el aparcamiento público y sigue la barandilla que lo rodea. Pronto podrás echar un primer vistazo al enorme y sereno embalse que se encuentra a tus pies, en el que se reflejan las montañas de los alrededores. Podrás acercarte al agua a través de un camino bien indicado, puedes dar un paseo o, si hay disponibles, disfrutar de un viaje en barco por el embalse. El viaje dura unos 50 minutos y cuesta 5€ por persona. Se realiza en un barco movido completamente por energía solar, una agradable novedad en la región. A tu regreso, continúa el camino y sube hasta el castillo de San José, del siglo XVII. Sube hasta arriba de todo si quieres disfrutar de unas vistas increíbles del embalse de la zona vieja. Después, recorre el túnel que conecta el castillo con La Alcozaiba, el casco histórico. Justo después de salir del puente, te encontrarás con el primer museo.
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El Castell de Guadalest
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A 1 hora y 13 minutos en coche. Con una población permanente de 300 personas en la región, Guadalest es muy pequeño pero se llena de turistas que vienen a disfrutar de sus principales atractivos: el embalse de Guadalest que crea su río y lo pintoresco que es el propio pueblo, dividido entre la zona vieja de El Arrabal y el barrio del Castell de Guadalest, que se encuentran conectadas entre sí a través de un túnel excavado en la roca. Los restos de La Alcozaiba, la muralla de la zona vieja, asoman por encima de las pequeñas calles, con una antigua torre de vigilancia muy cercana y construida sobre enormes piedras. Deja tu coche en el aparcamiento público y sigue la barandilla que lo rodea. Pronto podrás echar un primer vistazo al enorme y sereno embalse que se encuentra a tus pies, en el que se reflejan las montañas de los alrededores. Podrás acercarte al agua a través de un camino bien indicado, puedes dar un paseo o, si hay disponibles, disfrutar de un viaje en barco por el embalse. El viaje dura unos 50 minutos y cuesta 5€ por persona. Se realiza en un barco movido completamente por energía solar, una agradable novedad en la región. A tu regreso, continúa el camino y sube hasta el castillo de San José, del siglo XVII. Sube hasta arriba de todo si quieres disfrutar de unas vistas increíbles del embalse de la zona vieja. Después, recorre el túnel que conecta el castillo con La Alcozaiba, el casco histórico. Justo después de salir del puente, te encontrarás con el primer museo.
A 1 hora en coche. El nacimiento del río Vinalopó se encuentra en plena Sierra de Mariola. Un conjunto de formaciones montañosas que está considerado como uno de los pulmones de la provincia de Alicante. No en vano su extensión es de unas 17.000 hectáreas. Limitando con las poblaciones de Alcoy, Concentaina, Muro, Banyeres y Bocairent, esta sierra fue declarada en el año 2002 como Parque Natural. Un Parque Natural de gran importancia medioambiental al poseer varias cumbres que sobrepasan los 1.000 metros. Algunos ejemplos con el Morro del Comptador o el Montcabrer. Sin embargo, si por algo destaca este lugar único es por tener algunas de las rutas más atractivas de toda la geografía. No en vano, cada año, son miles las personas las que se acercan hasta aquí para poder disfrutar de los encantos que tiene su recorrido. El punto de inicio tendría lugar en la Masía. Allí se pueden dejar los vehículos y es el lugar perfecto para comenzar el camino hacia la Font de la Coveta. Una vez se haya comenzado la ruta se discurrirá por una sucesión de masías, muchas de ellas en estado de abandono. Junto a ellas se podrá observar toda la vegetación autóctona del lugar. En este punto merece la pena destacar el Molí, el cual, se construyó en la primera década del siglo XIX. Tras visitar este molino, la senda discurrirá paralela al río pudiendo ver otros dos molinos más: el Molí de Dalt y el Molí de Baix, los cuales, están integrados dentro de un complejo de fábricas. Ahí exactamente se podrá descender hasta el río para quedarse prendado por la belleza del Toll Bau. Un enclave en el que el río forma pequeñas cascadas ideal para tomar algunas instantáneas. Ahora se podrá cruzar el río a través de un pequeño puente. Un paso que tendrá como destino un estrechamiento del camino que tenemos que seguir. Sin embargo, esta pequeña dificultad se ve compensada por la incursión que hacemos en el interior del bosque. Aquí son muchas las personas las que aprovechan para refrescarse ya que el agua del río, en este punto, está fría incluso en verano. Ya estamos en la Font de la Coveta. Una fuente en la que todavía se puede ver un pequeño chorro de agua. Un momento dentro del camino en el que se puede parar y descansar para poder ver en todo su esplendor la belleza del nacimiento del río Vinalopó. La ruta de vuelta se podrá hacer por el mismo camino que hemos ido. Esto nos va a permitir, entre otras cosas, tomar buena nota de aquellos matices y de aquellos detalles que hayamos pasado por alto en el primer recorrido.
Font de la Coveta - Riu Vinalopó
A 1 hora en coche. El nacimiento del río Vinalopó se encuentra en plena Sierra de Mariola. Un conjunto de formaciones montañosas que está considerado como uno de los pulmones de la provincia de Alicante. No en vano su extensión es de unas 17.000 hectáreas. Limitando con las poblaciones de Alcoy, Concentaina, Muro, Banyeres y Bocairent, esta sierra fue declarada en el año 2002 como Parque Natural. Un Parque Natural de gran importancia medioambiental al poseer varias cumbres que sobrepasan los 1.000 metros. Algunos ejemplos con el Morro del Comptador o el Montcabrer. Sin embargo, si por algo destaca este lugar único es por tener algunas de las rutas más atractivas de toda la geografía. No en vano, cada año, son miles las personas las que se acercan hasta aquí para poder disfrutar de los encantos que tiene su recorrido. El punto de inicio tendría lugar en la Masía. Allí se pueden dejar los vehículos y es el lugar perfecto para comenzar el camino hacia la Font de la Coveta. Una vez se haya comenzado la ruta se discurrirá por una sucesión de masías, muchas de ellas en estado de abandono. Junto a ellas se podrá observar toda la vegetación autóctona del lugar. En este punto merece la pena destacar el Molí, el cual, se construyó en la primera década del siglo XIX. Tras visitar este molino, la senda discurrirá paralela al río pudiendo ver otros dos molinos más: el Molí de Dalt y el Molí de Baix, los cuales, están integrados dentro de un complejo de fábricas. Ahí exactamente se podrá descender hasta el río para quedarse prendado por la belleza del Toll Bau. Un enclave en el que el río forma pequeñas cascadas ideal para tomar algunas instantáneas. Ahora se podrá cruzar el río a través de un pequeño puente. Un paso que tendrá como destino un estrechamiento del camino que tenemos que seguir. Sin embargo, esta pequeña dificultad se ve compensada por la incursión que hacemos en el interior del bosque. Aquí son muchas las personas las que aprovechan para refrescarse ya que el agua del río, en este punto, está fría incluso en verano. Ya estamos en la Font de la Coveta. Una fuente en la que todavía se puede ver un pequeño chorro de agua. Un momento dentro del camino en el que se puede parar y descansar para poder ver en todo su esplendor la belleza del nacimiento del río Vinalopó. La ruta de vuelta se podrá hacer por el mismo camino que hemos ido. Esto nos va a permitir, entre otras cosas, tomar buena nota de aquellos matices y de aquellos detalles que hayamos pasado por alto en el primer recorrido.
A 35 minutos en coche. El Parque Natural de Las Lagunas de La Mata y Torrevieja es un lugar que merece la pena visitar en la provincia de Alicante. Dispone de un recorrido muy sencillo, bien señalizado y repleto de vegetación. Allí encontrarás zonas de picnic, miradores y observatorios de aves, que son los grandes tesoros de este parque. El sendero es muy amplio y sin desniveles, ideal para realizar deporte, pasear con niños y con mascotas. El inicio del recorrido se encuentra en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja, en la pedanía de La Mata (Torrevieja, Alicante). Una de las ventajas de este destino es su facilidad de acceso. Se puede llegar en coche hasta el inicio del camino sin ninguna dificultad. El recorrido está muy bien cuidado, dispone de señalizaciones y es muy tranquilo. Hay muchas zonas con vegetación con grandes pinos y eucaliptos que dan abundante sombra. Pero no aconsejamos realizar una ruta por allí en plena hora de calor en verano. El lugar cuenta con zonas de pícnic con múltiples mesas para poder disfrutar del día. Durante el verano las algas y bacterias que habitan en las Lagunas se multiplican y tiñen el agua de color de rosa.
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Parque Natural de Torrevieja
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A 35 minutos en coche. El Parque Natural de Las Lagunas de La Mata y Torrevieja es un lugar que merece la pena visitar en la provincia de Alicante. Dispone de un recorrido muy sencillo, bien señalizado y repleto de vegetación. Allí encontrarás zonas de picnic, miradores y observatorios de aves, que son los grandes tesoros de este parque. El sendero es muy amplio y sin desniveles, ideal para realizar deporte, pasear con niños y con mascotas. El inicio del recorrido se encuentra en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja, en la pedanía de La Mata (Torrevieja, Alicante). Una de las ventajas de este destino es su facilidad de acceso. Se puede llegar en coche hasta el inicio del camino sin ninguna dificultad. El recorrido está muy bien cuidado, dispone de señalizaciones y es muy tranquilo. Hay muchas zonas con vegetación con grandes pinos y eucaliptos que dan abundante sombra. Pero no aconsejamos realizar una ruta por allí en plena hora de calor en verano. El lugar cuenta con zonas de pícnic con múltiples mesas para poder disfrutar del día. Durante el verano las algas y bacterias que habitan en las Lagunas se multiplican y tiñen el agua de color de rosa.
A 1 hora en coche. La conocida Senda dels Molins de Benilloba (Alicante), un itinerario ubicado en el término municipal de Benilloba y en el interior del Paraje del Molí del Salt, en la partida del mismo nombre -del Molí del Salt-, esconde una pequeña joya natural al final del recorrido. Allí el visitante podrá encontrar un viejo molino del siglo XVIII, el Molí del Salt de Benilloba, y una bella cascada, conocida como el Salt de Benilloba, en el curso del río Penàguila. El camino hasta el Molí del Salt está perfectamente señalizado, siendo una ruta perfecta y fácil para realizar con niños, y no muy larga -poco más de dos horas-. Aunque la temporada más adecuada para realizarla es otoño, por el caudal que cae en el salto, en otras estaciones como primavera o verano, a horas no muy calurosas, también es recomendable. Durante el recorrido, además de la visita final al Molí del Salt y la cascada, visitaremos la Font de la Teulería; los restos de un acueducto; un viejo molino llamado el Molí de les Penyes del Salt, construido en 1852 por Francisco Ximeno Blanes en el margen derecho -contrario- al Molí del Salt, en la partida conocida como del Algepsar; y un antiguo puente.
Molí Del Salt, Pequeña Cascada
A 1 hora en coche. La conocida Senda dels Molins de Benilloba (Alicante), un itinerario ubicado en el término municipal de Benilloba y en el interior del Paraje del Molí del Salt, en la partida del mismo nombre -del Molí del Salt-, esconde una pequeña joya natural al final del recorrido. Allí el visitante podrá encontrar un viejo molino del siglo XVIII, el Molí del Salt de Benilloba, y una bella cascada, conocida como el Salt de Benilloba, en el curso del río Penàguila. El camino hasta el Molí del Salt está perfectamente señalizado, siendo una ruta perfecta y fácil para realizar con niños, y no muy larga -poco más de dos horas-. Aunque la temporada más adecuada para realizarla es otoño, por el caudal que cae en el salto, en otras estaciones como primavera o verano, a horas no muy calurosas, también es recomendable. Durante el recorrido, además de la visita final al Molí del Salt y la cascada, visitaremos la Font de la Teulería; los restos de un acueducto; un viejo molino llamado el Molí de les Penyes del Salt, construido en 1852 por Francisco Ximeno Blanes en el margen derecho -contrario- al Molí del Salt, en la partida conocida como del Algepsar; y un antiguo puente.
A 1 hora y 18 minutos en coche. El Paraje Natural Municipal “La Cabrentá”, con una superficie de 1,41 ha, se localiza en el término municipal de Estubeny en la provincia de Valencia. Fue declarado Paraje natural Municipal por Acuerdo del Consell de la Generalitat de fecha 2 de abril de 2004. La Cabrentá o Selva de Estubeny es un bosque húmedo de incalculable valor botánico, faunístico y geológico que conoció por última vez la actividad humana al acabar la guerra civil. Esto y la suma de años y un microclima especialmente húmedo han propiciado que hoy en este lugar podamos apreciar uno de los pocos ejemplares de selva mediterránea. Posee una vegetación característica de climas tropicales o subtropicales, aunque también podemos contemplar el alionero, garrofero, laurel y pino carrasco. En cuanto a la fauna este paraje es excepcional para escuchar innumerables especies de aves que acuden atraídas por los variados frutos del bosque. En este paraje natural aparecen las abundantes aguas subterráneas del macizo del Caroig y son innumerables los manantiales, cascadas y surgencias de aguas cristalinas. La gracia del destino nos ha dejado a la vista una verdadera colección de formaciones geológicas como estalactitas, estalagmitas y columnas -que aquí podrá admirar sin necesidad de introducirse en una cueva-, a la vez que os sorprenderéis con la cantidad de manantiales cristalinos, cascadas y surtideros.
La Cabrentà
A 1 hora y 18 minutos en coche. El Paraje Natural Municipal “La Cabrentá”, con una superficie de 1,41 ha, se localiza en el término municipal de Estubeny en la provincia de Valencia. Fue declarado Paraje natural Municipal por Acuerdo del Consell de la Generalitat de fecha 2 de abril de 2004. La Cabrentá o Selva de Estubeny es un bosque húmedo de incalculable valor botánico, faunístico y geológico que conoció por última vez la actividad humana al acabar la guerra civil. Esto y la suma de años y un microclima especialmente húmedo han propiciado que hoy en este lugar podamos apreciar uno de los pocos ejemplares de selva mediterránea. Posee una vegetación característica de climas tropicales o subtropicales, aunque también podemos contemplar el alionero, garrofero, laurel y pino carrasco. En cuanto a la fauna este paraje es excepcional para escuchar innumerables especies de aves que acuden atraídas por los variados frutos del bosque. En este paraje natural aparecen las abundantes aguas subterráneas del macizo del Caroig y son innumerables los manantiales, cascadas y surgencias de aguas cristalinas. La gracia del destino nos ha dejado a la vista una verdadera colección de formaciones geológicas como estalactitas, estalagmitas y columnas -que aquí podrá admirar sin necesidad de introducirse en una cueva-, a la vez que os sorprenderéis con la cantidad de manantiales cristalinos, cascadas y surtideros.
A 1 hora y 20 minutos en coche. Doble fortaleza situada en la sierra del Castell, sobre Xàtiva, por la situación estratégica de la ciudad ha sido escenario y testimonio de numerosos conflictos. Dividido en el Castell Menor y el Castell Major, el primero se asienta sobre restos iberos y romanos. La sucesivas culturas que han poblado estas tierras lo fueron ampliando y fortificando. Ya tuvo protagonismo durante las campañas de Aníbal, y en el período de Al-Ándalus. Fue más tarde importante, en tiempos del Reino de Valencia, en las guerras contra Castilla, en las de Germanías y en la de Sucesión, así como presidio de ilustres condenados. Desde el castillo bajan las murallas que abrazaban la Xàtiva altomedieval. Nos encontramos ante una de las joyas de la ciudad, de arquitectura imponente, declarada Bien de Interés Cultural. A pesar de sus raíces ibéricas y romanas, la mayor parte de las murallas y torres conservadas son de origen islámico o gótico. Una vez en Xàtiva es imprescindible realizar el recorrido por esta fortaleza, desde la cual se observan unas espléndidas panorámicas de la población y su entorno. Una vez allí podéis visitar el Paraje Natural Municipal la Cova Negra. Allí podréis realizar deportes al aire libre: desde caminatas por numerosos senderos y caminos del paisaje, disfrutando del senderismo o de la práctica de BTT; o realizar escalada en l’Aventador, una gran pared rocosa con tradición en este deporte. Este paraje natural, de alto valor ecológico y patrimonial con un total de 57,18 ha de superficie, fue declarado Paraje Natural Municipal en 2006 y se sitúa en el estrecho valle que recorre el río Albaida, al atravesar los relieves de la Sierra Grossa, a la salida del llamado Estret de les Aigües. Recibe su nombre por la llamada cueva de la Cova Negra, excavada por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Valencia, situándose en el meandro más amplio que forma el río Albaida, a la altura del Pico del Paller, la cual llama la atención por el aspecto negruzco de sus paredes (de ahí su bautismo). Declarada Bien de Interés Cultural, constituye un importante yacimiento dentro de la prehistoria europea, básico, para explicar el mundo del Neandertal en el Paleolítico y la cultura musteriense. Un paseo por el paraje de la Cova Negra os llevará a descubrir el contraste entre la vegetación de ribera y la de montaña. En la primera, si os acercáis al río Albaida, destacan comunidades vegetales flotantes y bosques de ribera, con ejemplares bien desarrollados de chopos y olmos. En el área de montaña nos seducirá el aroma de la vegetación mediterránea, con numerosas plantas aromáticas entre las cuales encontraremos la pebrella, endemismo valenciano. En cuanto a la fauna, destacan el águila perdicera, la garza real e imperial, el martín pescador, el halcón peregrino... para los observadores y caminantes, si tienen paciencia, quizá tengan la suerte de avistar alguna de estas especies en su paseo.
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Xativa Castle
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A 1 hora y 20 minutos en coche. Doble fortaleza situada en la sierra del Castell, sobre Xàtiva, por la situación estratégica de la ciudad ha sido escenario y testimonio de numerosos conflictos. Dividido en el Castell Menor y el Castell Major, el primero se asienta sobre restos iberos y romanos. La sucesivas culturas que han poblado estas tierras lo fueron ampliando y fortificando. Ya tuvo protagonismo durante las campañas de Aníbal, y en el período de Al-Ándalus. Fue más tarde importante, en tiempos del Reino de Valencia, en las guerras contra Castilla, en las de Germanías y en la de Sucesión, así como presidio de ilustres condenados. Desde el castillo bajan las murallas que abrazaban la Xàtiva altomedieval. Nos encontramos ante una de las joyas de la ciudad, de arquitectura imponente, declarada Bien de Interés Cultural. A pesar de sus raíces ibéricas y romanas, la mayor parte de las murallas y torres conservadas son de origen islámico o gótico. Una vez en Xàtiva es imprescindible realizar el recorrido por esta fortaleza, desde la cual se observan unas espléndidas panorámicas de la población y su entorno. Una vez allí podéis visitar el Paraje Natural Municipal la Cova Negra. Allí podréis realizar deportes al aire libre: desde caminatas por numerosos senderos y caminos del paisaje, disfrutando del senderismo o de la práctica de BTT; o realizar escalada en l’Aventador, una gran pared rocosa con tradición en este deporte. Este paraje natural, de alto valor ecológico y patrimonial con un total de 57,18 ha de superficie, fue declarado Paraje Natural Municipal en 2006 y se sitúa en el estrecho valle que recorre el río Albaida, al atravesar los relieves de la Sierra Grossa, a la salida del llamado Estret de les Aigües. Recibe su nombre por la llamada cueva de la Cova Negra, excavada por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Valencia, situándose en el meandro más amplio que forma el río Albaida, a la altura del Pico del Paller, la cual llama la atención por el aspecto negruzco de sus paredes (de ahí su bautismo). Declarada Bien de Interés Cultural, constituye un importante yacimiento dentro de la prehistoria europea, básico, para explicar el mundo del Neandertal en el Paleolítico y la cultura musteriense. Un paseo por el paraje de la Cova Negra os llevará a descubrir el contraste entre la vegetación de ribera y la de montaña. En la primera, si os acercáis al río Albaida, destacan comunidades vegetales flotantes y bosques de ribera, con ejemplares bien desarrollados de chopos y olmos. En el área de montaña nos seducirá el aroma de la vegetación mediterránea, con numerosas plantas aromáticas entre las cuales encontraremos la pebrella, endemismo valenciano. En cuanto a la fauna, destacan el águila perdicera, la garza real e imperial, el martín pescador, el halcón peregrino... para los observadores y caminantes, si tienen paciencia, quizá tengan la suerte de avistar alguna de estas especies en su paseo.
A 1 hora y 15 minutos en coche. El Forat de Bernia es un pasadizo excavado que comunica las dos caras de la Sierra de Bernia. Tiene una longitud aproximada de 20 metros y la altura varía a lo largo de su recorrido, obligando al visitante a, en algún tramo de poco altura, atravesarlo como si fuese una serpiente. Es muy practicada entre los excursionistas la actividad de “passar el forat”, como se suele decir popularmente en la localidad de Xaló. En esta misma ruta, muy cerquita de El Forat de Bernia, podréis ver unas pequeñas pinturas rupestres o visitar el castillo de Bernia (sus restos), también llamado Fuerte de Bernia (Fort de Bèrnia), el cual está situado entre los acantilados y al pie de las crestas de la sierra de Bernia, en el término municipal de Callosa d’en Sarrià. Se trata de una construcción militar renacentista, de estilo italiano, realizada por el ingeniero Juan Bautista Antonelli por orden del rey Felipe II en el año 1562 para defender las costas de los ataques otomanos. En 1612, el rey Felipe III ordenó su demolición para evitar que fuera utilizado por los moriscos rebeldes. Desde los restos de esta fortificación, situada a 803 metros de altura, se puede controlar visualmente toda la línea costera comprendida entre el Cabo de la Nao, en Xàbia, y el puerto de Alicante. En días claros, se puede incluso vislumbrar la isla de Ibiza.
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Sierra de Bernia
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A 1 hora y 15 minutos en coche. El Forat de Bernia es un pasadizo excavado que comunica las dos caras de la Sierra de Bernia. Tiene una longitud aproximada de 20 metros y la altura varía a lo largo de su recorrido, obligando al visitante a, en algún tramo de poco altura, atravesarlo como si fuese una serpiente. Es muy practicada entre los excursionistas la actividad de “passar el forat”, como se suele decir popularmente en la localidad de Xaló. En esta misma ruta, muy cerquita de El Forat de Bernia, podréis ver unas pequeñas pinturas rupestres o visitar el castillo de Bernia (sus restos), también llamado Fuerte de Bernia (Fort de Bèrnia), el cual está situado entre los acantilados y al pie de las crestas de la sierra de Bernia, en el término municipal de Callosa d’en Sarrià. Se trata de una construcción militar renacentista, de estilo italiano, realizada por el ingeniero Juan Bautista Antonelli por orden del rey Felipe II en el año 1562 para defender las costas de los ataques otomanos. En 1612, el rey Felipe III ordenó su demolición para evitar que fuera utilizado por los moriscos rebeldes. Desde los restos de esta fortificación, situada a 803 metros de altura, se puede controlar visualmente toda la línea costera comprendida entre el Cabo de la Nao, en Xàbia, y el puerto de Alicante. En días claros, se puede incluso vislumbrar la isla de Ibiza.
A 1 hora y 10 minutos en coche. El Peñón de Ifach es un enorme promontorio de roca caliza que se levanta en la costa de la Marina Alta, junto a Calpe. Este balcón privilegiado es uno de los parques naturales más visitados de la Comunidad Valenciana, y destaca por su riqueza florística y su avifauna. Empezamos la ruta en el aula de naturaleza, a la que no se puede acceder en coche porque la pista de acceso está cortada por una cadena. Podemos dejar el coche en un aparcamiento que hay junto a la cadena. Aula de naturaleza - cima (1 hora) Subimos por la pista hasta el aula de naturaleza, con una pequeña exposición sobre el Peñón. Tras un torno comienza el sendero, que sube zigzagueando por la ladera y pasando por un par de miradores desde los que tenemos una buena vista del puerto deportivo y la línea de costa hasta el Morro del Toix. Por el sendero alcanzamos un túnel excavado a principios del siglo pasado para acceder con facilidad al otro lado del peñón. Pasado el túnel, el sendero prosigue sin ganar desnivel hasta una bifurcación por la que seguimos a mano izquierda, para subir a la cima, a 326 metros sobre el nivel del mar. El peñón es una excelente atalaya desde la que contemplar la costa, la vecina sierra de Bernia, y los días despejados, la isla de Ibiza. Regreso (1 hora y media) Bajamos por la misma ruta hasta la bifurcación, y seguimos ahora por el ramal que conduce hasta un mirador que complementa el paseo. El regreso lo hacemos por la misma ruta, de vuelta por el túnel hasta el aula de naturaleza y el aparcamiento.
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Natural Park of Penyal d'Ifac
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A 1 hora y 10 minutos en coche. El Peñón de Ifach es un enorme promontorio de roca caliza que se levanta en la costa de la Marina Alta, junto a Calpe. Este balcón privilegiado es uno de los parques naturales más visitados de la Comunidad Valenciana, y destaca por su riqueza florística y su avifauna. Empezamos la ruta en el aula de naturaleza, a la que no se puede acceder en coche porque la pista de acceso está cortada por una cadena. Podemos dejar el coche en un aparcamiento que hay junto a la cadena. Aula de naturaleza - cima (1 hora) Subimos por la pista hasta el aula de naturaleza, con una pequeña exposición sobre el Peñón. Tras un torno comienza el sendero, que sube zigzagueando por la ladera y pasando por un par de miradores desde los que tenemos una buena vista del puerto deportivo y la línea de costa hasta el Morro del Toix. Por el sendero alcanzamos un túnel excavado a principios del siglo pasado para acceder con facilidad al otro lado del peñón. Pasado el túnel, el sendero prosigue sin ganar desnivel hasta una bifurcación por la que seguimos a mano izquierda, para subir a la cima, a 326 metros sobre el nivel del mar. El peñón es una excelente atalaya desde la que contemplar la costa, la vecina sierra de Bernia, y los días despejados, la isla de Ibiza. Regreso (1 hora y media) Bajamos por la misma ruta hasta la bifurcación, y seguimos ahora por el ramal que conduce hasta un mirador que complementa el paseo. El regreso lo hacemos por la misma ruta, de vuelta por el túnel hasta el aula de naturaleza y el aparcamiento.
Cuevas para visitar
Espectaculares creaciones naturales de gran belleza. Podéis completar el día visitando alguno de los "Lugares emblemáticos" o "Planes veraniegos" que os recomendamos en la sección correspondiente.
A 1 hora y 12 minutos en coche. La Cueva de las Calaveras se ubica en el término municipal de Benidoleig, en la provincia de Alicante. Se trata de una cavidad con gran valor geológico y arqueológico, debido a los importantes hallazgos en su interior. La entrada de la cueva está localizada a una altura de 70 metros sobre el nivel del mar y esta presenta un desarrollo de 400 metros de longitud, pudiendo superar los 50 metros de altura en algunos puntos. Además de los restos paleolíticos y eneolíticos encontrados, se han hallado también importantes restos paleontológicos de hienas, caballos, osos, toros, hipopótamos y rinocerontes, depositados en el museo de Alcoi. Presenta un recorrido de más de 300 metros, durante el cual se puede apreciar estalactitas, estalagmitas y grandes cúpulas de más de 50 metros de altura. El tramo final del recorrido conduce a un hermoso lago llamado Toll Blau, que en tiempos árabes se intentó utilizar como fuente para riegos. Los alrededores de la cueva cuentan con un aparcamiento y restaurantes.
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Cova de les Calaveres
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A 1 hora y 12 minutos en coche. La Cueva de las Calaveras se ubica en el término municipal de Benidoleig, en la provincia de Alicante. Se trata de una cavidad con gran valor geológico y arqueológico, debido a los importantes hallazgos en su interior. La entrada de la cueva está localizada a una altura de 70 metros sobre el nivel del mar y esta presenta un desarrollo de 400 metros de longitud, pudiendo superar los 50 metros de altura en algunos puntos. Además de los restos paleolíticos y eneolíticos encontrados, se han hallado también importantes restos paleontológicos de hienas, caballos, osos, toros, hipopótamos y rinocerontes, depositados en el museo de Alcoi. Presenta un recorrido de más de 300 metros, durante el cual se puede apreciar estalactitas, estalagmitas y grandes cúpulas de más de 50 metros de altura. El tramo final del recorrido conduce a un hermoso lago llamado Toll Blau, que en tiempos árabes se intentó utilizar como fuente para riegos. Los alrededores de la cueva cuentan con un aparcamiento y restaurantes.
A 1 hora y 29 minutos. Se encuentra situada en el municipio de La Vall d’Ebo, en la provincia de Alicante y posee importantes valores geológicos, localizándose históricamente en el Prebético. A lo largo de su recorrido están presentes las estalagmitas, estalactitas, coladas, banderas y otro tipo de formaciones. La cueva fue descubierta por José Vicente Mengual, conocido por el Tío Rull, en 1919 cuando salió a cazar conejos. En los años 60 se acondicionó la cueva para ser visitada y permaneció abierta al turismo hasta 1970. Más tarde fue propiedad de sus herederos y en 1995 se vendió a la Administración Pública que fue entonces cuando la abrió de nuevo al turismo, después de adecuar sus instalaciones. Todas las visitas se realizan con acompañamiento de un guía especializado, donde el recorrido presenta una longitud de 220 metros y un desnivel de 19 metros. Se realiza en sentido circular y permite admirar, desde diferentes perspectivas, los volúmenes y formaciones subterráneas.
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Cueva Del Rull
Km.12 Carretera CV-712
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A 1 hora y 29 minutos. Se encuentra situada en el municipio de La Vall d’Ebo, en la provincia de Alicante y posee importantes valores geológicos, localizándose históricamente en el Prebético. A lo largo de su recorrido están presentes las estalagmitas, estalactitas, coladas, banderas y otro tipo de formaciones. La cueva fue descubierta por José Vicente Mengual, conocido por el Tío Rull, en 1919 cuando salió a cazar conejos. En los años 60 se acondicionó la cueva para ser visitada y permaneció abierta al turismo hasta 1970. Más tarde fue propiedad de sus herederos y en 1995 se vendió a la Administración Pública que fue entonces cuando la abrió de nuevo al turismo, después de adecuar sus instalaciones. Todas las visitas se realizan con acompañamiento de un guía especializado, donde el recorrido presenta una longitud de 220 metros y un desnivel de 19 metros. Se realiza en sentido circular y permite admirar, desde diferentes perspectivas, los volúmenes y formaciones subterráneas.
A 1 hora y 20 minutos en coche. La Cova dels Arcs, además de ser un rincón mágico para ver un amanecer, realizar fotografías o para practicar snorkel (en la sala “dels Inmersionistes”, la de fácil acceso), posee una zona para expertos espeleólogos capaces de adentrarse en la que está considerada como la salida al mar del curso de agua subterránea más larga de España. A la derecha de la Cala del Moraig (El Poble Nou de Benitatxell, Alicante), se encuentra la Cova dels Arcs, una cueva que está considerada como uno de los mejores ejemplos de drenaje de un sistema kárstico, que ha pasado de condiciones continentales o litorales a submarinas. Esta cavidad kárstica, desarrollada inicialmente en condiciones subaéreas, fue inundada durante el último ascenso del nivel del mar (hace aproximadamente 6.000 años). La acción erosiva del oleaje y la disolución del agua marina sobre las rocas calizas ha dado lugar a la imagen actual de esta singular cueva. Actualmente, es un icono emblemático en el litoral valenciano, ya que desde su interior en los días de mar en calma se puede observar la entrada de luz por dos grandes arcos y un agujero superior. Esta cavidad es conocida por el ser humano desde sus primeros ancestros, ya que no solo está en una situación privilegiada para su acceso y escondite de quienes la pudieron alcanzar por tierra, sino que para los hombres del mar tuvo que ser escondrijo de los primeros exploradores de la Península venidos por mar. La Cova dels Arcs sirvió en la antigüedad, entre otros usos, como refugio de marinos y abastecimiento de agua para la población. Sus antecedentes y conocimiento de su existencia generalizada más actual, se puede fechar en los cercanos años de la construcción de la carretera, que desde la localidad del Poble Nou de Benitaxell, se construyó para alcanzar las urbanizaciones de la sierra de la “Llorença”, extendiéndose hasta la misma Cala del “Moraig”, pasando por delante de la boca de la cavidad. En general la primera sala o sala “dels Inmersionistes” es la más conocida (conocida también como ventana estelar), ya que desde ella y a través de un pozo desfondado, a nivel del mar, se puede acceder con gran facilidad al mar abierto, a través de unas salas inferiores de amplias dimensiones. Esta es la zona más conocida y fotografiada, en la que muchos se aventuran a conocerla, sobre todo a los que les gusta la práctica del snorkel, y en la que se recomienda extrema precaución para no resbalarse en las rocas mojadas por el agua del mar. También se recomienda no acceder a esta sala cuando la mar está algo brava, dado que un golpe de ola puede haceros golpear contra una roca. Para muchos, ver un amanecer desde este rincón es algo mágico. Es un lugar muy frecuentado por quienes practican snorkel y el acceso a la sala “dels Inmersionistes” es fácil, en general. Sin embargo, protegida su entrada con una especie de dique y unas pequeñas escaleras artificiales, se encuentra la que está considerada como la salida al mar del curso de agua subterránea más larga de España. Para esta zona, como podréis suponer, deberéis ser avanzados expertos espeleólogos para adentrarse en la cavidad. ACCESO A LA CAVIDAD: Desde el Poble Nou de Benitaxell, se toma la carretera que conduce a las urbanización de la Cumbre del Sol, denominada “Carretera del Puig”. A unos 2330 m. se encuentra la entrada a dicha urbanización, pudiendo seguir sin dificultades. 530 m. más adelante se encuentra un triple cruce en forma de tridente, debiendo tomar el camino central y más ancho, siguiendo ya sin dificultades el último tramo de 2730 m. de recorrido que nos lleva a la hermosa Cala del Moraig tras una fuertísima cuesta descendente. Al final de esta carretera se encuentra la cueva y el aparcadero de la playa.
Cova dels Arcs
A 1 hora y 20 minutos en coche. La Cova dels Arcs, además de ser un rincón mágico para ver un amanecer, realizar fotografías o para practicar snorkel (en la sala “dels Inmersionistes”, la de fácil acceso), posee una zona para expertos espeleólogos capaces de adentrarse en la que está considerada como la salida al mar del curso de agua subterránea más larga de España. A la derecha de la Cala del Moraig (El Poble Nou de Benitatxell, Alicante), se encuentra la Cova dels Arcs, una cueva que está considerada como uno de los mejores ejemplos de drenaje de un sistema kárstico, que ha pasado de condiciones continentales o litorales a submarinas. Esta cavidad kárstica, desarrollada inicialmente en condiciones subaéreas, fue inundada durante el último ascenso del nivel del mar (hace aproximadamente 6.000 años). La acción erosiva del oleaje y la disolución del agua marina sobre las rocas calizas ha dado lugar a la imagen actual de esta singular cueva. Actualmente, es un icono emblemático en el litoral valenciano, ya que desde su interior en los días de mar en calma se puede observar la entrada de luz por dos grandes arcos y un agujero superior. Esta cavidad es conocida por el ser humano desde sus primeros ancestros, ya que no solo está en una situación privilegiada para su acceso y escondite de quienes la pudieron alcanzar por tierra, sino que para los hombres del mar tuvo que ser escondrijo de los primeros exploradores de la Península venidos por mar. La Cova dels Arcs sirvió en la antigüedad, entre otros usos, como refugio de marinos y abastecimiento de agua para la población. Sus antecedentes y conocimiento de su existencia generalizada más actual, se puede fechar en los cercanos años de la construcción de la carretera, que desde la localidad del Poble Nou de Benitaxell, se construyó para alcanzar las urbanizaciones de la sierra de la “Llorença”, extendiéndose hasta la misma Cala del “Moraig”, pasando por delante de la boca de la cavidad. En general la primera sala o sala “dels Inmersionistes” es la más conocida (conocida también como ventana estelar), ya que desde ella y a través de un pozo desfondado, a nivel del mar, se puede acceder con gran facilidad al mar abierto, a través de unas salas inferiores de amplias dimensiones. Esta es la zona más conocida y fotografiada, en la que muchos se aventuran a conocerla, sobre todo a los que les gusta la práctica del snorkel, y en la que se recomienda extrema precaución para no resbalarse en las rocas mojadas por el agua del mar. También se recomienda no acceder a esta sala cuando la mar está algo brava, dado que un golpe de ola puede haceros golpear contra una roca. Para muchos, ver un amanecer desde este rincón es algo mágico. Es un lugar muy frecuentado por quienes practican snorkel y el acceso a la sala “dels Inmersionistes” es fácil, en general. Sin embargo, protegida su entrada con una especie de dique y unas pequeñas escaleras artificiales, se encuentra la que está considerada como la salida al mar del curso de agua subterránea más larga de España. Para esta zona, como podréis suponer, deberéis ser avanzados expertos espeleólogos para adentrarse en la cavidad. ACCESO A LA CAVIDAD: Desde el Poble Nou de Benitaxell, se toma la carretera que conduce a las urbanización de la Cumbre del Sol, denominada “Carretera del Puig”. A unos 2330 m. se encuentra la entrada a dicha urbanización, pudiendo seguir sin dificultades. 530 m. más adelante se encuentra un triple cruce en forma de tridente, debiendo tomar el camino central y más ancho, siguiendo ya sin dificultades el último tramo de 2730 m. de recorrido que nos lleva a la hermosa Cala del Moraig tras una fuertísima cuesta descendente. Al final de esta carretera se encuentra la cueva y el aparcadero de la playa.
A 1 hora y 26 minutos en coche. Si Xàbia (Alicante) se caracteriza por algo es, sin duda, por la piedra tosca, una roca arenisca calcárea formada de dunas de playa hace unos cien mil años. Presente en numerosos edificios y rincones emblemáticos de la población, confiriendo principalmente la arquitectura local y donde se puede encontrar en lugares como el Pont del Llavador, un puente centenario construido entre 1860 y 1886, o en la iglesia de San Bartolomé, situada en la plaza de la Iglesia, esta piedra forma parte del paisaje patrimonial histórico y natural. La piedra tosca fue utilizada por los picapedreros “arrancadors” como ejes para obtener las piezas básicas, posteriormente trabajadas y retocadas. De los más importantes yacimientos o “pedreres” de piedra tosca que pueden verse en Xàbia son, sin duda, los yacimientos de los dos Muntanyars, (el de Dalt y el de Baix), explotados como canteras desde tiempos romanos hasta 1972, donde muy cerca se encuentan los Baños de la Reina, unas piscifactorías romanas que, por desgracia, estuvieron a merced de un hombre afín al régimen de Franco; y la protagonista de nuestro artículo: la Cova Tallada, situada al pie de los acantilados del Cabo de San Antonio y a nivel del mar, en Xàbia. En el interior de esta espectacular cueva, llamada la Cova Tallada, como curiosidad, se han encontrado restos de época andalusí que permiten, imaginar, que esta cantera se usó desde el siglo XII, además de que se cuentan historias de que sirvió como refugio o escondrijo marino durante la Segunda Guerra Mundial. Se podría decir que esta formación no es completamente natural, pues ha sido modificada por el hombre debido a la extracción de la piedra tosca. A esta cueva se puede acceder bien por mar, o desde dos caminos: desde lo alto de las Planas del cabo San Antonio, por un sendero que se asoma al mar desde lo alto de los acantilados y barrancos; o bien por la zona final de la carretera de las Rotas. La espectacularidad de la Cova Tallada no solo reside en su formación natural y artificial, sino también en los restos patrimoniales que en ella residen, así como en la posibilidad de disfrutar de unas vistas únicas y realizar fotografías impresionantes. Llama la atención las marmitas o depósitos de agua que hay, hasta cuatro, en toda la cueva, los cuales recogen los escasos goteos que la cueva presenta. Destaca, además, el exterior de la cueva, perfecto para practicar snorkel; una gran argolla de hierro que, seguramente, empleaban para amarrar las barcas; o la joya patrimonial de esta cueva: una inscripción del siglo XVI en la roca, en la que dice: “PHILIPUS III HISP REX CAVERNAM HANC PENETRAVIT AN MDXCIX” (o dicho de otra manera: Felipe III visitó esta cueva en 1599). A la cueva, como apunte,solo es posible acceder cuando el mar esta en calma, ya que el agua entra en la cueva por varias de sus entradas, formando pequeños lagos interiores, accesibles incluso mediante canoa. Recomiendan, sobre todo, madrugar un poco y ver un amanecer desde el interior de la cueva. Del 15 de junio al 30 de septiembre será necesario reservar la visita a la Cova Tallada a través de la página web oficial del Parque Natural del Montgó. El número máximo de visitantes simultáneos en el interior de la Cova no podrá superar las 71 personas. Empresas como Marinalia, Kayakjavea o Aventurapatanegradenia, realizan rutas en Kayak a la Cova Tallada + Snorkel + Espeleología por precios muy asequibles.
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Cova Tallada
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A 1 hora y 26 minutos en coche. Si Xàbia (Alicante) se caracteriza por algo es, sin duda, por la piedra tosca, una roca arenisca calcárea formada de dunas de playa hace unos cien mil años. Presente en numerosos edificios y rincones emblemáticos de la población, confiriendo principalmente la arquitectura local y donde se puede encontrar en lugares como el Pont del Llavador, un puente centenario construido entre 1860 y 1886, o en la iglesia de San Bartolomé, situada en la plaza de la Iglesia, esta piedra forma parte del paisaje patrimonial histórico y natural. La piedra tosca fue utilizada por los picapedreros “arrancadors” como ejes para obtener las piezas básicas, posteriormente trabajadas y retocadas. De los más importantes yacimientos o “pedreres” de piedra tosca que pueden verse en Xàbia son, sin duda, los yacimientos de los dos Muntanyars, (el de Dalt y el de Baix), explotados como canteras desde tiempos romanos hasta 1972, donde muy cerca se encuentan los Baños de la Reina, unas piscifactorías romanas que, por desgracia, estuvieron a merced de un hombre afín al régimen de Franco; y la protagonista de nuestro artículo: la Cova Tallada, situada al pie de los acantilados del Cabo de San Antonio y a nivel del mar, en Xàbia. En el interior de esta espectacular cueva, llamada la Cova Tallada, como curiosidad, se han encontrado restos de época andalusí que permiten, imaginar, que esta cantera se usó desde el siglo XII, además de que se cuentan historias de que sirvió como refugio o escondrijo marino durante la Segunda Guerra Mundial. Se podría decir que esta formación no es completamente natural, pues ha sido modificada por el hombre debido a la extracción de la piedra tosca. A esta cueva se puede acceder bien por mar, o desde dos caminos: desde lo alto de las Planas del cabo San Antonio, por un sendero que se asoma al mar desde lo alto de los acantilados y barrancos; o bien por la zona final de la carretera de las Rotas. La espectacularidad de la Cova Tallada no solo reside en su formación natural y artificial, sino también en los restos patrimoniales que en ella residen, así como en la posibilidad de disfrutar de unas vistas únicas y realizar fotografías impresionantes. Llama la atención las marmitas o depósitos de agua que hay, hasta cuatro, en toda la cueva, los cuales recogen los escasos goteos que la cueva presenta. Destaca, además, el exterior de la cueva, perfecto para practicar snorkel; una gran argolla de hierro que, seguramente, empleaban para amarrar las barcas; o la joya patrimonial de esta cueva: una inscripción del siglo XVI en la roca, en la que dice: “PHILIPUS III HISP REX CAVERNAM HANC PENETRAVIT AN MDXCIX” (o dicho de otra manera: Felipe III visitó esta cueva en 1599). A la cueva, como apunte,solo es posible acceder cuando el mar esta en calma, ya que el agua entra en la cueva por varias de sus entradas, formando pequeños lagos interiores, accesibles incluso mediante canoa. Recomiendan, sobre todo, madrugar un poco y ver un amanecer desde el interior de la cueva. Del 15 de junio al 30 de septiembre será necesario reservar la visita a la Cova Tallada a través de la página web oficial del Parque Natural del Montgó. El número máximo de visitantes simultáneos en el interior de la Cova no podrá superar las 71 personas. Empresas como Marinalia, Kayakjavea o Aventurapatanegradenia, realizan rutas en Kayak a la Cova Tallada + Snorkel + Espeleología por precios muy asequibles.
A 42 minutos en coche. Las Cuevas del Canelobre son uno de los principales atractivos turísticos no solo de Busot, sino de toda la provincia de Alicante. Emplazadas a 700 metros de altitud en la ladera septentrional de la sierra Cabeçó D’Or –uno de los escasos relieves jurásicos del Prebético en la provincia– son un magnífico ejemplo de cavidad kárstica. Dentro de las cuevas existe un espacio de más de 80.000 m2 al que se puede acceder por un túnel de 45 metros, en el que el agua y la roca han dado lugar a impresionantes formas como estalactitas, estalagmitas, columnas y medusas, entre muchas otras. Historia Esta cavidad se desarrolla en las calizas de Jurásico superior, cuya edad es de 145 millones de años. Aunque poco se conoce de esta cavidad hasta prácticamente el siglo XIX, el descubrimiento de esta cueva ha sido atribuido a los árabes, allá por el siglo X. La cuevas no se abrieron al público hasta pasada la mitad del siglo XX. Durante la contienda de la Guerra Civil se utilizaron como taller de reparación de aviones por el ejército republicano, y fue en ese momento cuando se perforó el actual túnel de acceso a la cavidad, así como varias plataformas en su interior. Lo más destacado Las Cuevas del Canelobre albergan en su interior una de las bóvedas más altas de toda España, con una altura de 70 metros, lo que parece la auténtica bóveda de una catedral. Como elementos destacados podemos nombrar ‘La Sagrada Familia’, un conjunto en el que destaca una columna rocosa de más de 25 metros de altura, y ‘El Canelobre’, una estalagmita en el centro de la sala que tiene una antigüedad de más de 100.000 años. Actividades Además de la sala visitable, las Cuevas del Canelobre tienen habilitadas algunas zonas para la práctica de la espeleología, convirtiéndose en un destino muy apreciado por los amantes de este deporte. Y debido a su impresionante acústica, las Cuevas del Canelobre son con asiduidad el escenario perfecto para numerosas actuaciones musicales que se celebran en Alicante, siendo no solo un espectáculo para la vista, sino también para el oído.
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Canelobre Caves
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A 42 minutos en coche. Las Cuevas del Canelobre son uno de los principales atractivos turísticos no solo de Busot, sino de toda la provincia de Alicante. Emplazadas a 700 metros de altitud en la ladera septentrional de la sierra Cabeçó D’Or –uno de los escasos relieves jurásicos del Prebético en la provincia– son un magnífico ejemplo de cavidad kárstica. Dentro de las cuevas existe un espacio de más de 80.000 m2 al que se puede acceder por un túnel de 45 metros, en el que el agua y la roca han dado lugar a impresionantes formas como estalactitas, estalagmitas, columnas y medusas, entre muchas otras. Historia Esta cavidad se desarrolla en las calizas de Jurásico superior, cuya edad es de 145 millones de años. Aunque poco se conoce de esta cavidad hasta prácticamente el siglo XIX, el descubrimiento de esta cueva ha sido atribuido a los árabes, allá por el siglo X. La cuevas no se abrieron al público hasta pasada la mitad del siglo XX. Durante la contienda de la Guerra Civil se utilizaron como taller de reparación de aviones por el ejército republicano, y fue en ese momento cuando se perforó el actual túnel de acceso a la cavidad, así como varias plataformas en su interior. Lo más destacado Las Cuevas del Canelobre albergan en su interior una de las bóvedas más altas de toda España, con una altura de 70 metros, lo que parece la auténtica bóveda de una catedral. Como elementos destacados podemos nombrar ‘La Sagrada Familia’, un conjunto en el que destaca una columna rocosa de más de 25 metros de altura, y ‘El Canelobre’, una estalagmita en el centro de la sala que tiene una antigüedad de más de 100.000 años. Actividades Además de la sala visitable, las Cuevas del Canelobre tienen habilitadas algunas zonas para la práctica de la espeleología, convirtiéndose en un destino muy apreciado por los amantes de este deporte. Y debido a su impresionante acústica, las Cuevas del Canelobre son con asiduidad el escenario perfecto para numerosas actuaciones musicales que se celebran en Alicante, siendo no solo un espectáculo para la vista, sino también para el oído.
Las playas de Elche
Seis extensas playas en su mayor parte vírgenes, forman el litoral ilicitano, dividido en dos por el término de Santa Pola. Al norte, las dunas son las protagonistas, mientras que en el sur se suman las pinadas. Nueve kilómetros de playas en un excelente estado de conservación con espacios de un alto valor ecológico como las dunas del Carabassí o las playas y pinadas de La Marina. Ideales para practicar submarinismo por su proximidad con la reserva marina de la isla de Tabarca y todo tipo de deportes acuáticos.
La amplia playa de El Altet, entre Urbanova (perteneciente al término municipal de Alicante) y Arenales del Sol, conforma un ecosistema dunar que la convierte en un referente nacional, dada la escasez de este tipo de hábitats en la geografía española. Con una extensión de dos kilómetros de arena fina y blanca, está galardonada con bandera azul debido a su calidad y accesibilidad. Tiene zona de aparcamiento, lavapiés, pasarelas de madera, un chiringuito, áreas para practicar voleibol, alquiler de hamacas y sombrillas y vigilancia marítima. Un servicio regular de autobuses la conecta con El Altet, Elche y Alicante.
Playa El Altet Alicante
La amplia playa de El Altet, entre Urbanova (perteneciente al término municipal de Alicante) y Arenales del Sol, conforma un ecosistema dunar que la convierte en un referente nacional, dada la escasez de este tipo de hábitats en la geografía española. Con una extensión de dos kilómetros de arena fina y blanca, está galardonada con bandera azul debido a su calidad y accesibilidad. Tiene zona de aparcamiento, lavapiés, pasarelas de madera, un chiringuito, áreas para practicar voleibol, alquiler de hamacas y sombrillas y vigilancia marítima. Un servicio regular de autobuses la conecta con El Altet, Elche y Alicante.
Con casi tres kilómetros de arena fina y blanca, la playa de Arenales del Sol es una de las más valoradas de la costa alicantina, tanto por la calidad de sus aguas como por la riqueza de sus fondos marinos, así como por sus dunas embrionarias, móviles, semifijas, fijas e incluso fósiles. Además, está conectada con el paraje natural del Clot de Galvany, un humedal situado entre las zonas urbanas de Arenales del Sol y Gran Alacant (en el término municipal de Santa Pola). Se encuentra a 5 km del Aeropuerto Internacional Alicante-Elche y a 16 km de Elche. Su espacio está flanqueado en gran parte por los edificios de la pedanía ilicitana que le da nombre, con lo que ello supone de equipamiento complementario: restaurantes, tiendas, quioscos, heladerías y un mercadillo (entre el 22 de junio y el 7 de septiembre) martes y viernes por la tarde, al que acuden los agricultores, para ofrecer directamente sus excelentes productos de la tierra; cuenta también con puestos de venta de ropa y calzado, entre otros.
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Arenals del Sol
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Con casi tres kilómetros de arena fina y blanca, la playa de Arenales del Sol es una de las más valoradas de la costa alicantina, tanto por la calidad de sus aguas como por la riqueza de sus fondos marinos, así como por sus dunas embrionarias, móviles, semifijas, fijas e incluso fósiles. Además, está conectada con el paraje natural del Clot de Galvany, un humedal situado entre las zonas urbanas de Arenales del Sol y Gran Alacant (en el término municipal de Santa Pola). Se encuentra a 5 km del Aeropuerto Internacional Alicante-Elche y a 16 km de Elche. Su espacio está flanqueado en gran parte por los edificios de la pedanía ilicitana que le da nombre, con lo que ello supone de equipamiento complementario: restaurantes, tiendas, quioscos, heladerías y un mercadillo (entre el 22 de junio y el 7 de septiembre) martes y viernes por la tarde, al que acuden los agricultores, para ofrecer directamente sus excelentes productos de la tierra; cuenta también con puestos de venta de ropa y calzado, entre otros.
Bajo la sierra de El Carabassí se extiende la playa de su nombre, de arena fina y dorada, formada por un sistema que combina dunas altas recientes, dunas fósiles y pinares de gran valor geológico y medioambiental. Posee un amplio espacio de aparcamiento, conectado con la orilla del mar mediante pasarelas que discurren entre un entramado de dunas, desde donde se contempla el extenso litoral virgen. La riqueza de su fondo marino y su cercanía a los saladares y humedales de Balsares y el Clot de Galvany, con los que forma un único ecosistema, propician su consideración de zona de protección ecológica, con interesantes flora y fauna autóctonas. Tiene una parte catalogada como playa libre, apta para la práctica del nudismo, aunque en los días de mayor afluencia se observan bañistas de todo tipo, con y sin bañador. El Carabassí dispone además de servicio de hamacas, un chiringuito, lavapiés, baños y vigilancia marítima.
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Playa Carabassi
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Bajo la sierra de El Carabassí se extiende la playa de su nombre, de arena fina y dorada, formada por un sistema que combina dunas altas recientes, dunas fósiles y pinares de gran valor geológico y medioambiental. Posee un amplio espacio de aparcamiento, conectado con la orilla del mar mediante pasarelas que discurren entre un entramado de dunas, desde donde se contempla el extenso litoral virgen. La riqueza de su fondo marino y su cercanía a los saladares y humedales de Balsares y el Clot de Galvany, con los que forma un único ecosistema, propician su consideración de zona de protección ecológica, con interesantes flora y fauna autóctonas. Tiene una parte catalogada como playa libre, apta para la práctica del nudismo, aunque en los días de mayor afluencia se observan bañistas de todo tipo, con y sin bañador. El Carabassí dispone además de servicio de hamacas, un chiringuito, lavapiés, baños y vigilancia marítima.
En el sur del término municipal de Elche, sobre una impresionante franja dunar, está la playa de El Pinet, con un extenso pinar que tiene su prolongación natural, por el sur, en la costa de Guardamar del Segura y, por el norte, en el parque natural de las Salinas de Santa Pola. Formada por arena fina y dorada, se extiende a lo largo de casi dos kilómetros. Parte de la playa está ocupada por chalés construidos en los años cincuenta, con restaurantes y hospedaje a la orilla del mar. Además, hay vigilancia marítima, lavapiés, una amplia zona de aparcamiento y numerosas pasarelas de madera que conectan los accesos a la playa con la carretera. Un servicio regular de autobuses une El Pinet con Elche.
Playa del Pinet
En el sur del término municipal de Elche, sobre una impresionante franja dunar, está la playa de El Pinet, con un extenso pinar que tiene su prolongación natural, por el sur, en la costa de Guardamar del Segura y, por el norte, en el parque natural de las Salinas de Santa Pola. Formada por arena fina y dorada, se extiende a lo largo de casi dos kilómetros. Parte de la playa está ocupada por chalés construidos en los años cincuenta, con restaurantes y hospedaje a la orilla del mar. Además, hay vigilancia marítima, lavapiés, una amplia zona de aparcamiento y numerosas pasarelas de madera que conectan los accesos a la playa con la carretera. Un servicio regular de autobuses une El Pinet con Elche.
Situada entre las playas de El Pinet y Les Pesqueres-El Rebollo, se accede a ella por la N-332. A unos trescientos metros está el núcleo urbano de La Marina, con cafeterías, farmacia y supermercados, entre otros servicios. Dotada de bandera azul, dispone de vigilancia marítima, alquiler de hamacas y sombrillas, camping (La Marina Camping & Resort, uno de los mejores del Mediterráneo español), restaurantes, oficina de información turística y un hotel.
Playa de la Marina
Situada entre las playas de El Pinet y Les Pesqueres-El Rebollo, se accede a ella por la N-332. A unos trescientos metros está el núcleo urbano de La Marina, con cafeterías, farmacia y supermercados, entre otros servicios. Dotada de bandera azul, dispone de vigilancia marítima, alquiler de hamacas y sombrillas, camping (La Marina Camping & Resort, uno de los mejores del Mediterráneo español), restaurantes, oficina de información turística y un hotel.
Entre La Marina y la desembocadura del río Segura, los dos kilómetros de arena fina y dorada de la playa de Les Pesqueres – El Rebollo se adentran en el vecino término municipal de Guardamar del Segura. Catalogada con bandera azul, es un lugar virgen en el que se entremezclan dunas y pinares, dando como resultado un ecosistema con un alto valor medioambiental. Un enclave que cuenta además con un restaurante en el camino de acceso, vigilancia marítima, zonas de aparcamiento y conexiones regulares de autobús con Elche y el vecino municipio de San Fulgencio.
Playa El Rebollo
Entre La Marina y la desembocadura del río Segura, los dos kilómetros de arena fina y dorada de la playa de Les Pesqueres – El Rebollo se adentran en el vecino término municipal de Guardamar del Segura. Catalogada con bandera azul, es un lugar virgen en el que se entremezclan dunas y pinares, dando como resultado un ecosistema con un alto valor medioambiental. Un enclave que cuenta además con un restaurante en el camino de acceso, vigilancia marítima, zonas de aparcamiento y conexiones regulares de autobús con Elche y el vecino municipio de San Fulgencio.
Planes veraniegos
¿Prefieres un chapuzón en plena naturaleza o simplemente, la playa no es lo tuyo? Esta es tu sección. También puedes completar la jornada visitando alguno de los "Lugares emblemáticos" que os proponemos o alguna de las "Cuevas para visitar".
A 42 minutos en coche. El Salt, en Jijona, un lugar pequeño pero especialmente bonito, divertido para ir a explorar con los peques, y con el calor hasta darse un buen chapuzón de agua helada. Si vais en coche, para llegar es fácil. Hay que dirigirse a Jijona (CV-800) y coger la salida al polígono El Espartal I. La salida a la CV-7840 está sobre mano izquierda, justo pasada la nave de Procter & Gamble (que no es el camino que está detrás de la nave, si no unos 30m después). El único inconveniente es que hay poco espacio para dejar el coche. Luego está la posibilidad de ir andado, desde Jijona. Es una ruta corta, unos 30 min aprox, que va sobre la carretera. Una vez bajas del coche, puedes ver un pequeño mirador con una mesa de picnic, y justo al lado unas escaleras que bajan el cañon. Las escaleras están muy bien, y no presenta ninguna dificultad el bajar para los peques. El Salt es un salto de agua natural que contrasta con el paisaje de terrenos áridos que hay a su alrededor. Entre un poco de vegetación, encontraréis una poza natural con agua muy fresca que cae desde un salto de agua, o salt, en lo alto de las piedras. Generalmente apenas cae agua, por lo que después de un día de lluvia la visita es más atractiva. La poza es pequeña, pero la verdad que es una piscina natural de película. También encontraréis una mesa de picnic por si planeáis comer por allí.
El salt
A 42 minutos en coche. El Salt, en Jijona, un lugar pequeño pero especialmente bonito, divertido para ir a explorar con los peques, y con el calor hasta darse un buen chapuzón de agua helada. Si vais en coche, para llegar es fácil. Hay que dirigirse a Jijona (CV-800) y coger la salida al polígono El Espartal I. La salida a la CV-7840 está sobre mano izquierda, justo pasada la nave de Procter & Gamble (que no es el camino que está detrás de la nave, si no unos 30m después). El único inconveniente es que hay poco espacio para dejar el coche. Luego está la posibilidad de ir andado, desde Jijona. Es una ruta corta, unos 30 min aprox, que va sobre la carretera. Una vez bajas del coche, puedes ver un pequeño mirador con una mesa de picnic, y justo al lado unas escaleras que bajan el cañon. Las escaleras están muy bien, y no presenta ninguna dificultad el bajar para los peques. El Salt es un salto de agua natural que contrasta con el paisaje de terrenos áridos que hay a su alrededor. Entre un poco de vegetación, encontraréis una poza natural con agua muy fresca que cae desde un salto de agua, o salt, en lo alto de las piedras. Generalmente apenas cae agua, por lo que después de un día de lluvia la visita es más atractiva. La poza es pequeña, pero la verdad que es una piscina natural de película. También encontraréis una mesa de picnic por si planeáis comer por allí.
A 58 minutos en coche. El Molí l’Ombria se sitúa a los pies de la Sierra de la Fontanella, dentro del término municipal de Banyeres de Mariola (muy cerca del casco urbano), a un paso del emblemático Parc Natural de la Serra de Mariola. El nombre del Molí l’Ombria (la traducción sería “Molino de la Umbría”) viene dado por el antiguo molino papelero que se asienta junto al cauce del río, construido en 1777, y hoy en día en estado de abandono. Junto al curso del Río Vinalopó, los abundantes ejemplares de chopos, álamos y sauces, algunos de gran porte y altura, dan sombra al lugar (en verano), y confieren una gran belleza a este espacio natural de elevado valor ecológico. El entorno es especialmente recomendable para niños, que podrán jugar a sus anchas en este entorno natural. Hay que tener en cuenta que los árboles que crecen junto al río son caducifolios, es decir, en invierno pierden las hojas. En el entorno del Molí l’Ombria encontramos un área recreativa perfectamente habilitada con múltiples mesas de pícnic, zona de juegos infantiles, y circuito de ciclo-cross, además de la zona de acampada.
molí l'ombria
895 Partida Campo Oro
A 58 minutos en coche. El Molí l’Ombria se sitúa a los pies de la Sierra de la Fontanella, dentro del término municipal de Banyeres de Mariola (muy cerca del casco urbano), a un paso del emblemático Parc Natural de la Serra de Mariola. El nombre del Molí l’Ombria (la traducción sería “Molino de la Umbría”) viene dado por el antiguo molino papelero que se asienta junto al cauce del río, construido en 1777, y hoy en día en estado de abandono. Junto al curso del Río Vinalopó, los abundantes ejemplares de chopos, álamos y sauces, algunos de gran porte y altura, dan sombra al lugar (en verano), y confieren una gran belleza a este espacio natural de elevado valor ecológico. El entorno es especialmente recomendable para niños, que podrán jugar a sus anchas en este entorno natural. Hay que tener en cuenta que los árboles que crecen junto al río son caducifolios, es decir, en invierno pierden las hojas. En el entorno del Molí l’Ombria encontramos un área recreativa perfectamente habilitada con múltiples mesas de pícnic, zona de juegos infantiles, y circuito de ciclo-cross, además de la zona de acampada.
A 1 hora y 8 minutos en coche. La zona está muy bien acotada y mantenida excelentemente por el Ayuntamiento de Sella. Dispone de aseos, barbacoas (en verano está cerrado debido al riesgo extremo de incendio), mesas, zona de acampada regulada y como no… de una pequeña poza preparada para el baño. La zona no es muy grande, pero es agradable y muy limpia. A pesar de no ser grande, sí es bastante profunda como para que los más aguerridos salten de árboles y paredes para caer en sus frías aguas. Como está rodeada de árboles las sombras son abundantes y no podemos esperar que el agua suba de temperatura como en otras zonas de la provincia. La vegetación es la típica de la zona, alguna carrasca, pinos, algarrobos y adelfas junto al curso del riachuelo. Para poder acampar deberemos solicitar el permiso correspondiente al ayuntamiento de Sella, podremos acceder hasta pocos metros de la zona de acampada con nuestros vehículos para la carga y descarga, luego tendrán que salir del área recreativa. Para llegar a esta zona no tendremos problemas, a la salida de Sella hacia el interior veremos la indicación justo a la izquierda de la carretera, justamente a la altura de la piscina municipal. Lo dicho, si queréis pasar el día al fresco, con agua dulce abundante para remojaros este es un lugar estupendo en las estribaciones de la montaña alicantina.
Area recreativa font major
31 CV-770
A 1 hora y 8 minutos en coche. La zona está muy bien acotada y mantenida excelentemente por el Ayuntamiento de Sella. Dispone de aseos, barbacoas (en verano está cerrado debido al riesgo extremo de incendio), mesas, zona de acampada regulada y como no… de una pequeña poza preparada para el baño. La zona no es muy grande, pero es agradable y muy limpia. A pesar de no ser grande, sí es bastante profunda como para que los más aguerridos salten de árboles y paredes para caer en sus frías aguas. Como está rodeada de árboles las sombras son abundantes y no podemos esperar que el agua suba de temperatura como en otras zonas de la provincia. La vegetación es la típica de la zona, alguna carrasca, pinos, algarrobos y adelfas junto al curso del riachuelo. Para poder acampar deberemos solicitar el permiso correspondiente al ayuntamiento de Sella, podremos acceder hasta pocos metros de la zona de acampada con nuestros vehículos para la carga y descarga, luego tendrán que salir del área recreativa. Para llegar a esta zona no tendremos problemas, a la salida de Sella hacia el interior veremos la indicación justo a la izquierda de la carretera, justamente a la altura de la piscina municipal. Lo dicho, si queréis pasar el día al fresco, con agua dulce abundante para remojaros este es un lugar estupendo en las estribaciones de la montaña alicantina.
A 48 minutos en coche. El Paraje de El Molinar de Alcoy se encuentra a las afueras de la ciudad, en el barranco del mismo nombre y por donde aflora el agua de un acuífero de unos 155 km2. Fue declarado como Bien de Interés Comunitario (BIC) en 2005 aunque se encuentra en un estado de abandono considerable. El nombre de este entorno se debe a la existencia de antiguos molinos de harina y papel que tienen su origen en el siglo XV. Estos molinos utilizaban el agua como fuente de energía, gracias a los saltos y desniveles que hay en el barranco y, a las acequias y canales construidos para tal efecto. La ruta comienza en un lado de la carretera, bajando por una pista forestal cerrada a coches. Y lo primero que vamos a observar es el precioso edificio que encierra el manantial, bajo un puente de reciente construcción (En realidad, lo primero que veréis son dos casetas blancas donde se encuentran los pozos que cogen agua del acuífero actualmente). Pasaremos por debajo del puente y seguimos nuestro camino hacia las antiguas fábricas, o mejor dicho, a lo que queda de ellas. Antes de llegar, pasaremos por un muro de contención por donde sale agua y los restos del primer azud del paraje. Además, veremos un puente que cruza de una orilla a otra. En realidad, se trata de un antiguo acueducto que servía para separar el agua de uso urbano del industrial y evitar su contaminación. Justo debajo encontraremos también una fuente que recoge agua del manantial y que sirvió en su día de abrevadero para el ganado. Tendremos que volver hacia atrás y seguir por la pista que dejamos a nuestra izquierda (ahora a la derecha) para ganar altura y verlo desde arriba. A continuación, una pequeña senda a la derecha nos lleva a otro de los edificios derruidos, la Fábrica de Octavio Reig o Batà de Pastor, destinado a la fabricación de paños de tela, del que ya no queda casi nada en pie. Mejor conservado se encuentra el Molí de Tort o Molí de la Figuera (es último nombre se debe a una gran higuera situada justo en su entrada principal). Se puede entrar en él aunque es peligroso (como en todos los demás) puesto que están en ruina total y sin mantenimiento alguno. Seguimos hacia el curso del río, por una senda casi inapreciable y a nuestra izquierda veremos lo que queda de una pequeña ermita del 1840 dedicada a la Virgen del Pilar, su fachada. Por último, nos encontramos un pasillo en el que veremos restos de fábricas de papel a un lado y al otro. Aún conservan sus fachadas y algunos restos de ruedas de molino de madera. Los colores del otoño hacen que este lugar sea mágico en estas fechas. El acceso es bastante sencillo accede al manantial y a la cabecera del barranco desde la misma carretera N-340, por los alrededores de la Venta Saltera. La zona está bastante bien para el baño, si bien no dispone de la profundidad de otros lugares el agua dulce produce un efecto refrescante de primera en estos momentos de calor intenso de este año.
El Molinar
A 48 minutos en coche. El Paraje de El Molinar de Alcoy se encuentra a las afueras de la ciudad, en el barranco del mismo nombre y por donde aflora el agua de un acuífero de unos 155 km2. Fue declarado como Bien de Interés Comunitario (BIC) en 2005 aunque se encuentra en un estado de abandono considerable. El nombre de este entorno se debe a la existencia de antiguos molinos de harina y papel que tienen su origen en el siglo XV. Estos molinos utilizaban el agua como fuente de energía, gracias a los saltos y desniveles que hay en el barranco y, a las acequias y canales construidos para tal efecto. La ruta comienza en un lado de la carretera, bajando por una pista forestal cerrada a coches. Y lo primero que vamos a observar es el precioso edificio que encierra el manantial, bajo un puente de reciente construcción (En realidad, lo primero que veréis son dos casetas blancas donde se encuentran los pozos que cogen agua del acuífero actualmente). Pasaremos por debajo del puente y seguimos nuestro camino hacia las antiguas fábricas, o mejor dicho, a lo que queda de ellas. Antes de llegar, pasaremos por un muro de contención por donde sale agua y los restos del primer azud del paraje. Además, veremos un puente que cruza de una orilla a otra. En realidad, se trata de un antiguo acueducto que servía para separar el agua de uso urbano del industrial y evitar su contaminación. Justo debajo encontraremos también una fuente que recoge agua del manantial y que sirvió en su día de abrevadero para el ganado. Tendremos que volver hacia atrás y seguir por la pista que dejamos a nuestra izquierda (ahora a la derecha) para ganar altura y verlo desde arriba. A continuación, una pequeña senda a la derecha nos lleva a otro de los edificios derruidos, la Fábrica de Octavio Reig o Batà de Pastor, destinado a la fabricación de paños de tela, del que ya no queda casi nada en pie. Mejor conservado se encuentra el Molí de Tort o Molí de la Figuera (es último nombre se debe a una gran higuera situada justo en su entrada principal). Se puede entrar en él aunque es peligroso (como en todos los demás) puesto que están en ruina total y sin mantenimiento alguno. Seguimos hacia el curso del río, por una senda casi inapreciable y a nuestra izquierda veremos lo que queda de una pequeña ermita del 1840 dedicada a la Virgen del Pilar, su fachada. Por último, nos encontramos un pasillo en el que veremos restos de fábricas de papel a un lado y al otro. Aún conservan sus fachadas y algunos restos de ruedas de molino de madera. Los colores del otoño hacen que este lugar sea mágico en estas fechas. El acceso es bastante sencillo accede al manantial y a la cabecera del barranco desde la misma carretera N-340, por los alrededores de la Venta Saltera. La zona está bastante bien para el baño, si bien no dispone de la profundidad de otros lugares el agua dulce produce un efecto refrescante de primera en estos momentos de calor intenso de este año.
A 1 hora y 13 minutos deen coche. Ubicada en la comarca de El Comtat y dentro de la población de Planes encontramos el barranco de la encantada (barranc de l’encanta) con las aguas de uno de los numerosos riachuelos afluentes del rio Serpis en su interior. Este sítio idílico nos permite olvidarnos del ruido de la ciudad y disfrutar de la tranquilidad de un paraiso interior en la provincia de Alicante. Llegar es muy fácil ya que tiene acceso desde una carretera secundaria, si salimos de Planes hacia el norte por la 711 a un par de kilómetros entraremos en un desvio a la izquierda justo antes del puente sobre el rio. Bajamos por el camino cementado que transcurre por la margen izquierda del barranco. Entre los juncos y las adelfas se escucha el lecho del barranco e iremos viendo el agua. En un kilómeotro apróximadamente por la via asfaltada encontraremos un cartel de la Conselleria de Medi Ambient (Precaución, peligro de desprendimientos) y unas escaleras nos bajaran al cauce del río, que cruzamos sobre un puente. Si bién la zona no ha tenido arreglos ni mantenimientos desde mediados de los 90 es de acceso sencillo. Bajando por las escaleras hay un par de miradores que nos permite admirar la cascada. El rincón es encantador. Merece la pena echar unas fotos y hacer una parada. El caudal de agua es pequeño siempre, pero ni siquiera en agosto para y es lo suficiente para tener agua limpia todo el año. Una vez pasado el puente veremos perfectamente el Gorg del Salt, que es como se llama el sítio. Una playa de piedra encajonada entre el camino y la pared de la montaña. En la parte superior de la cascada hay unas pozas accesibles, una de ellas junto al precipio es conocida como la piscineta, de unos cinco o seis metros de ancho por tres o cuatro de largo…. excepcional el lugar. En definitiva un lugar donde pasar una jornada en remojo disfrutando de la sombra del lugar y viendo el agua caer sobre la laguna formada por el barranco.
Barranco De L'encantada
19 Partida Teular
A 1 hora y 13 minutos deen coche. Ubicada en la comarca de El Comtat y dentro de la población de Planes encontramos el barranco de la encantada (barranc de l’encanta) con las aguas de uno de los numerosos riachuelos afluentes del rio Serpis en su interior. Este sítio idílico nos permite olvidarnos del ruido de la ciudad y disfrutar de la tranquilidad de un paraiso interior en la provincia de Alicante. Llegar es muy fácil ya que tiene acceso desde una carretera secundaria, si salimos de Planes hacia el norte por la 711 a un par de kilómetros entraremos en un desvio a la izquierda justo antes del puente sobre el rio. Bajamos por el camino cementado que transcurre por la margen izquierda del barranco. Entre los juncos y las adelfas se escucha el lecho del barranco e iremos viendo el agua. En un kilómeotro apróximadamente por la via asfaltada encontraremos un cartel de la Conselleria de Medi Ambient (Precaución, peligro de desprendimientos) y unas escaleras nos bajaran al cauce del río, que cruzamos sobre un puente. Si bién la zona no ha tenido arreglos ni mantenimientos desde mediados de los 90 es de acceso sencillo. Bajando por las escaleras hay un par de miradores que nos permite admirar la cascada. El rincón es encantador. Merece la pena echar unas fotos y hacer una parada. El caudal de agua es pequeño siempre, pero ni siquiera en agosto para y es lo suficiente para tener agua limpia todo el año. Una vez pasado el puente veremos perfectamente el Gorg del Salt, que es como se llama el sítio. Una playa de piedra encajonada entre el camino y la pared de la montaña. En la parte superior de la cascada hay unas pozas accesibles, una de ellas junto al precipio es conocida como la piscineta, de unos cinco o seis metros de ancho por tres o cuatro de largo…. excepcional el lugar. En definitiva un lugar donde pasar una jornada en remojo disfrutando de la sombra del lugar y viendo el agua caer sobre la laguna formada por el barranco.
A 1 hora y 16 minutos en coche. Este es un precioso paraje y posiblemente el salto de agua más bello de la Región de Murcia, Toda una piscina natural donde el deseo de bañarnos en sus aguas es prácticamente irresistible. El salto del Usero e muy fácil de encontrar a las afueras de Bullas, es una cascada que desemboca en una poza cubierta por una cúpula de piedra natural y adornada por exuberante vegetación. Todo esto nos dibuja un entorno increíble donde podremos disfrutar de un buen baño o disfrutar con las formaciones areniscas creadas por la erosión. Aguas arriba se encuentra el nacimiento del río Mula y aguas abajo las pozas. Las rutas de senderismo que podremos hacer desde la zona son varias. Una ruta que te eleva hasta un mirador desde la que podremos ver buena parte de la Región de Murcia, se hace al subir por un sendero, sencillo de seguir pero con gran nivel de ascensión, cercano a los 400 metros de desnivel hasta a la Piedra del Castellar (993m). Este es un recorrido de unos 6,5 km ida y vuelta y lo encuentraremos justamente frente al pequeño aparcamiento en el Salto del Usero. Otro de los recorridoses la variante al vado del río Mula, siguiendo el curso de las sucesivas pozas del Salto del Usero . Tomamos el camino dirección levante dejando a mano derecha el pinar y las tierras de cultivo a la izquierda. Toda esta zona es expectacular en primavera, la floración nos transportarán a mundos de color increíbles. A su paso por Bullas el rio posee un buen contenido histórico y etnográfico. A las ruinas del castillo que encontramos en lo alto del Cerro del Castellar, construido en el siglo XI, añadimos sus doce molinos harineros, de los cuales todavía uno, el Molino Felipe, hoy permanece en activo. También dos de ellos, el Molino de Abajo y el Molino de Arriba, de éste ya se tiene noticias en 1684, han sido rehabilitados para el turismo rural. El Salto del Usero está catalogado como Lugar de Interés Geológico (LIG) por la formación de travertinos esculpidos por el eterno paso del agua. Travertino o sinter es la denominación de una roca sedimentaria de origen parcialmente biogénico, formada por depósitos de carbonato de calcio y que se utiliza con frecuencia como piedra ornamental en construcción, tanto de exterior como de interior. Cómo llegar al Salto del Usero. Por la autovía de Murcia-Caravaca, podemos tomar la segunda salida hacia Bullas (salida 43, el Chaparral) hacia calle del Río ya sin dejarla y atraviesaremos el pueblo en siguiendo las indicaciones del camping de La Rafa. No entramos en el camping, tomamos el desvío por la carretera local hacia Aceniche y Avilés hasta encontrar un desvío a la izquierda que lleva directamente al Salto del Usero, donde hay un pequeño aparcamiento. Si seguimos el camino menos de un kilómetro más delante hay otro aparcamiento más amplio. Esperamos que os guste.
Salto Del Usero
s/n Calle del Río
A 1 hora y 16 minutos en coche. Este es un precioso paraje y posiblemente el salto de agua más bello de la Región de Murcia, Toda una piscina natural donde el deseo de bañarnos en sus aguas es prácticamente irresistible. El salto del Usero e muy fácil de encontrar a las afueras de Bullas, es una cascada que desemboca en una poza cubierta por una cúpula de piedra natural y adornada por exuberante vegetación. Todo esto nos dibuja un entorno increíble donde podremos disfrutar de un buen baño o disfrutar con las formaciones areniscas creadas por la erosión. Aguas arriba se encuentra el nacimiento del río Mula y aguas abajo las pozas. Las rutas de senderismo que podremos hacer desde la zona son varias. Una ruta que te eleva hasta un mirador desde la que podremos ver buena parte de la Región de Murcia, se hace al subir por un sendero, sencillo de seguir pero con gran nivel de ascensión, cercano a los 400 metros de desnivel hasta a la Piedra del Castellar (993m). Este es un recorrido de unos 6,5 km ida y vuelta y lo encuentraremos justamente frente al pequeño aparcamiento en el Salto del Usero. Otro de los recorridoses la variante al vado del río Mula, siguiendo el curso de las sucesivas pozas del Salto del Usero . Tomamos el camino dirección levante dejando a mano derecha el pinar y las tierras de cultivo a la izquierda. Toda esta zona es expectacular en primavera, la floración nos transportarán a mundos de color increíbles. A su paso por Bullas el rio posee un buen contenido histórico y etnográfico. A las ruinas del castillo que encontramos en lo alto del Cerro del Castellar, construido en el siglo XI, añadimos sus doce molinos harineros, de los cuales todavía uno, el Molino Felipe, hoy permanece en activo. También dos de ellos, el Molino de Abajo y el Molino de Arriba, de éste ya se tiene noticias en 1684, han sido rehabilitados para el turismo rural. El Salto del Usero está catalogado como Lugar de Interés Geológico (LIG) por la formación de travertinos esculpidos por el eterno paso del agua. Travertino o sinter es la denominación de una roca sedimentaria de origen parcialmente biogénico, formada por depósitos de carbonato de calcio y que se utiliza con frecuencia como piedra ornamental en construcción, tanto de exterior como de interior. Cómo llegar al Salto del Usero. Por la autovía de Murcia-Caravaca, podemos tomar la segunda salida hacia Bullas (salida 43, el Chaparral) hacia calle del Río ya sin dejarla y atraviesaremos el pueblo en siguiendo las indicaciones del camping de La Rafa. No entramos en el camping, tomamos el desvío por la carretera local hacia Aceniche y Avilés hasta encontrar un desvío a la izquierda que lleva directamente al Salto del Usero, donde hay un pequeño aparcamiento. Si seguimos el camino menos de un kilómetro más delante hay otro aparcamiento más amplio. Esperamos que os guste.
A 22 minutos en coche. Este es un paraje árido donde apenas encontraremos vegetación debido a la salinidad del agua. A la izquierda del caño veremos una pequeña zona de descanso, pero no esperemos nada de los típicos merenderos, ningún organismo oficial se encarga del mantenimiento de la zona, son los vecinos de Elda, Pretrel y Novelda los que se encargan de los arreglos, mantenimiento y acondicionamiento. Desde la carretera veremos que el curso de agua va en dirección este, hacia nuestra derecha y siguiendolo vemos como cristaliza la sal por todas las orillas del riachuelo. Poco más abajo encontramos la segunda piscina. Un lodazal curioso, pero en el que los lugareños se bañan. En este lugar es donde mucha gente se unta de arcillas rojas y verdes como tratamiento corporal. La tercera de las piscinas llega unos 700 metros después tras pasar por debajo del puente. Esta tercera balsa tiene carteles indicadores con normas y consejos. Allí esta un segundo chorro de agua con muchísima menos sal que el primero, y sirve tanto para retirar la sal como los barros. Aquí los voluntarios han plantado arboles y cañas, proporcionando algo de sombra y salpicando de verde la zona, han instalado incluso riego por goteo y debido a todo esto la zona es la más recomendable para hacer una parada de mayor tiempo en la época estival. Les Salinetes se encuentra entre Novelda y Elda, y su acceso es extremadamente sencillo. En seguida vemos coches aparcados a mano izquierda y el nacimiento de agua.
Les Salinetes De Novelda
218 Autovía de Alicante
A 22 minutos en coche. Este es un paraje árido donde apenas encontraremos vegetación debido a la salinidad del agua. A la izquierda del caño veremos una pequeña zona de descanso, pero no esperemos nada de los típicos merenderos, ningún organismo oficial se encarga del mantenimiento de la zona, son los vecinos de Elda, Pretrel y Novelda los que se encargan de los arreglos, mantenimiento y acondicionamiento. Desde la carretera veremos que el curso de agua va en dirección este, hacia nuestra derecha y siguiendolo vemos como cristaliza la sal por todas las orillas del riachuelo. Poco más abajo encontramos la segunda piscina. Un lodazal curioso, pero en el que los lugareños se bañan. En este lugar es donde mucha gente se unta de arcillas rojas y verdes como tratamiento corporal. La tercera de las piscinas llega unos 700 metros después tras pasar por debajo del puente. Esta tercera balsa tiene carteles indicadores con normas y consejos. Allí esta un segundo chorro de agua con muchísima menos sal que el primero, y sirve tanto para retirar la sal como los barros. Aquí los voluntarios han plantado arboles y cañas, proporcionando algo de sombra y salpicando de verde la zona, han instalado incluso riego por goteo y debido a todo esto la zona es la más recomendable para hacer una parada de mayor tiempo en la época estival. Les Salinetes se encuentra entre Novelda y Elda, y su acceso es extremadamente sencillo. En seguida vemos coches aparcados a mano izquierda y el nacimiento de agua.
A 1 hora y 7 minutos en coche. En multitud de ocasiones hemos oído hablar del Salt, de la Font Roja, de la vía verde de Alcoy con sus túneles, pero este caso es un poco peculiar, ya que hay que salirse un poco de la ruta habitual. El lugar tiene un gran valor medioambiental y paisajistico, destacando especialmente su abundante vegetación, especialmente chopos y sauces, y sus roquedos blancos en los que podemos distinguir perfectamene la huella que la erosión ha dejado en ellos a lo largo de los siglos. Hay gente que llega en coche, pero nuestra recomendación es hacerlo andando, la distancia apenas es un paseo largo y merecerá la pena el andar y respirar el paisaje de la zona. Este es otro de esos lugares donde bañarse en el interior de Alicante. Recordar siempre llevar agua, gorra y alguna pieza de fruta que siempre viene bien. Saliendo de la vía verde desde Alcoy llegaremos al poco al puente de las siete lunas, no lo tomaremos y descenderemos por una pequeña vía en el lado derecho, tras el descenso tomaremos la ruta hacia el racó San Bonaventura. Durante la ruta hasta el área disfrutaremos de unas vistas idílicas acompañadas del rumor del rio Polop. El área está preparada con mesas de madera y una subida hasta las cascadas bien señalizada. La dificultad del trayecto es nula, apenas hay subidas ni bajadas pronunciadas. Disfrutadlo.
Racó Sant Bonaventura
A 1 hora y 7 minutos en coche. En multitud de ocasiones hemos oído hablar del Salt, de la Font Roja, de la vía verde de Alcoy con sus túneles, pero este caso es un poco peculiar, ya que hay que salirse un poco de la ruta habitual. El lugar tiene un gran valor medioambiental y paisajistico, destacando especialmente su abundante vegetación, especialmente chopos y sauces, y sus roquedos blancos en los que podemos distinguir perfectamene la huella que la erosión ha dejado en ellos a lo largo de los siglos. Hay gente que llega en coche, pero nuestra recomendación es hacerlo andando, la distancia apenas es un paseo largo y merecerá la pena el andar y respirar el paisaje de la zona. Este es otro de esos lugares donde bañarse en el interior de Alicante. Recordar siempre llevar agua, gorra y alguna pieza de fruta que siempre viene bien. Saliendo de la vía verde desde Alcoy llegaremos al poco al puente de las siete lunas, no lo tomaremos y descenderemos por una pequeña vía en el lado derecho, tras el descenso tomaremos la ruta hacia el racó San Bonaventura. Durante la ruta hasta el área disfrutaremos de unas vistas idílicas acompañadas del rumor del rio Polop. El área está preparada con mesas de madera y una subida hasta las cascadas bien señalizada. La dificultad del trayecto es nula, apenas hay subidas ni bajadas pronunciadas. Disfrutadlo.
A 1 hora y 7 minutos en coche. El río Algar en si mismo es un río muy corto, poco más de 12 kilómetros, que desemboca en el Mediterráneo, en el municipio de Altea. La visita a las Fuentes del río Algar es un recorrido de un kilómetro y medio para apreciar la naturaleza y disfrutar de ella: cascadas, fuentes manantiales, remansos y acequias centenarias que pueden usarse hoy en día. Merece la pena hacer la visita en cualquier época del año, pero durante el verano es ideal para poder bañarnos en sus aguas. Ya sea desde las pozas, cascadas o remansos saldremos completamente satisfechos con la visita. Para llegar desde Benidorm, coge la carretera CV-70 en dirección La Nucía, pasado este pueblo, continúa por la CV-7676 por la Carretera de Callosa d’en Sarrià, dejando Polop atrás. Una vez en Callosa, el camino hacia las Fuentes del Algar está muy bien indicado: desde la Carretera de Alicante, sigue por la CV-715 por la Carretera de Bolulla hacia la zona llamada El Algar. Cuando llegamos al recinto, podemos aparcar el coche en un amplio parking que hay situado en la entrada. Hay además varios restaurantes en el complejo, aseos, una Oficina Turística, primeros auxilios, tienda de souvenirs, zona de picnic y hasta un camping. Orientado a que el turista se sienta cómodo y además entienda la importancia del agua en esta zona, hay también disponibles tours informativos y educación medioambiental. La primera cascada que nos encontramos es una caída que se le conoce con el nombre de Cola de Caballo. Después veremos una serie de torrentes y de antiguas acequias que se expanden a lo largo de más de un kilómetro de extensión, y que sirvieron para los cultivos de naranjas y almendros. Las fuentes ocupan una parte importante del río Algar que termina desembocando al mar en la zona de Altea. Estas fuentes consisten en un bombeo continuo del agua subterránea que se encuentra bajo la Sierra de Bernia. Es un espacio natural completamente inesperado, un oasis en medio de un lugar donde predomina la sequía. El paisaje que veremos es fruto del modelado de la roca caliza por la fuerza del agua, lleno de cascadas, fuentes manantiales que brotan directamente de la roca, además de remansos de agua (conocidos como tolls) perfectamente habilitados para poderse dar un baño en estas aguas cristalinas. La temperatura del agua suele oscilar entre los 17 y los 18 grados, por lo que tiene una temperatura muy agradable durante todo el año. Hay habilitados una serie de pozos para que, aunque no hayan lluvias en los meses más cálidos del año, las fuentes no se queden sin agua. Toda la zona está remodelada con paseos de madera, escaleras, miradores, incluso trampolines, que hacen que la visita a estas fuentes sea muy segura y agradable. Es por todo lo que envuelve al paraje por lo que se determinó que era preciso cobrar una entrada para poder disfrutar de ellas. Es un precio casi simbólico, que hace que las visitas que recibe ahora sean menos masificadoras que cuando era una entrada libre, y así poder conservar en la medida de lo posible el estado natural del paraje.
74
locals recommend
Algar waterfall
s/n Pda. Algar
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A 1 hora y 7 minutos en coche. El río Algar en si mismo es un río muy corto, poco más de 12 kilómetros, que desemboca en el Mediterráneo, en el municipio de Altea. La visita a las Fuentes del río Algar es un recorrido de un kilómetro y medio para apreciar la naturaleza y disfrutar de ella: cascadas, fuentes manantiales, remansos y acequias centenarias que pueden usarse hoy en día. Merece la pena hacer la visita en cualquier época del año, pero durante el verano es ideal para poder bañarnos en sus aguas. Ya sea desde las pozas, cascadas o remansos saldremos completamente satisfechos con la visita. Para llegar desde Benidorm, coge la carretera CV-70 en dirección La Nucía, pasado este pueblo, continúa por la CV-7676 por la Carretera de Callosa d’en Sarrià, dejando Polop atrás. Una vez en Callosa, el camino hacia las Fuentes del Algar está muy bien indicado: desde la Carretera de Alicante, sigue por la CV-715 por la Carretera de Bolulla hacia la zona llamada El Algar. Cuando llegamos al recinto, podemos aparcar el coche en un amplio parking que hay situado en la entrada. Hay además varios restaurantes en el complejo, aseos, una Oficina Turística, primeros auxilios, tienda de souvenirs, zona de picnic y hasta un camping. Orientado a que el turista se sienta cómodo y además entienda la importancia del agua en esta zona, hay también disponibles tours informativos y educación medioambiental. La primera cascada que nos encontramos es una caída que se le conoce con el nombre de Cola de Caballo. Después veremos una serie de torrentes y de antiguas acequias que se expanden a lo largo de más de un kilómetro de extensión, y que sirvieron para los cultivos de naranjas y almendros. Las fuentes ocupan una parte importante del río Algar que termina desembocando al mar en la zona de Altea. Estas fuentes consisten en un bombeo continuo del agua subterránea que se encuentra bajo la Sierra de Bernia. Es un espacio natural completamente inesperado, un oasis en medio de un lugar donde predomina la sequía. El paisaje que veremos es fruto del modelado de la roca caliza por la fuerza del agua, lleno de cascadas, fuentes manantiales que brotan directamente de la roca, además de remansos de agua (conocidos como tolls) perfectamente habilitados para poderse dar un baño en estas aguas cristalinas. La temperatura del agua suele oscilar entre los 17 y los 18 grados, por lo que tiene una temperatura muy agradable durante todo el año. Hay habilitados una serie de pozos para que, aunque no hayan lluvias en los meses más cálidos del año, las fuentes no se queden sin agua. Toda la zona está remodelada con paseos de madera, escaleras, miradores, incluso trampolines, que hacen que la visita a estas fuentes sea muy segura y agradable. Es por todo lo que envuelve al paraje por lo que se determinó que era preciso cobrar una entrada para poder disfrutar de ellas. Es un precio casi simbólico, que hace que las visitas que recibe ahora sean menos masificadoras que cuando era una entrada libre, y así poder conservar en la medida de lo posible el estado natural del paraje.
A 1 hora y 14 minutos en coche. Aproximadamente a 1 km al suroeste de Anna y a una altitud de 195 m. sobre el nivel del mar, se encuentra el pequeño lago de origen natural llamado "La Albufera de Anna". Era antes un pantano con barro y difícil transitar por él hasta que a principios de siglo XX se limpió todo y es unos de los lugares más turísticos de toda Valencia. Mide unos 180 m. de este a oeste y 300 m. de norte a sur, siendo su profundidad de unos 5 m., estando rodeado de sauces y chopos que, en verano, producen una acogedora sombra, en la que se refugian sus visitantes. De su fondo brotan grandes manantiales de agua, abundando numerosos ullals (ojos, manantiales) que lo alimentan continuamente. Es el principal atractivo turístico de Anna, junto con el Gorgo de la Escalera (que podéis consultar en esta guía), el Gorgo Catalán, y la Fuente Negra. El agua de la laguna procede de nacimientos de Anna (pozos artesianos), que afloran aquí por ser una pequeña depresión que corta el nivel freático de la zona, lo mismo que sucede en otras partes cercanas. También podéis aprovechar para visitar el palacio de los Condes de Cervelló (os encantará). En la actualidad, el Palacio de los Condes de Cervelló está rehabilitado y convertido en un Centro de Difusión Patrimonial, albergando actualmente el Museo Etnológico de la Villa, y el Museo del Agua, aunque en un futuro próximo dispondrá también de un Museo Arqueológico. El palacio de los Condes de Cervelló está situado en el Paseo Alameda nº 4 de Anna (Valencia). Fue restaurado y adaptado como vivienda a comienzos del siglo XVII, tras conceder el rey Felipe III el 3 de mayo de 1604 la villa de Anna con el título de Condado a Fernando Pujades de Borja que residió en él con su familia. Seguro que os sorprenderá.
Albufera of Anna - Lake
s/n Paraje de la Albufera
A 1 hora y 14 minutos en coche. Aproximadamente a 1 km al suroeste de Anna y a una altitud de 195 m. sobre el nivel del mar, se encuentra el pequeño lago de origen natural llamado "La Albufera de Anna". Era antes un pantano con barro y difícil transitar por él hasta que a principios de siglo XX se limpió todo y es unos de los lugares más turísticos de toda Valencia. Mide unos 180 m. de este a oeste y 300 m. de norte a sur, siendo su profundidad de unos 5 m., estando rodeado de sauces y chopos que, en verano, producen una acogedora sombra, en la que se refugian sus visitantes. De su fondo brotan grandes manantiales de agua, abundando numerosos ullals (ojos, manantiales) que lo alimentan continuamente. Es el principal atractivo turístico de Anna, junto con el Gorgo de la Escalera (que podéis consultar en esta guía), el Gorgo Catalán, y la Fuente Negra. El agua de la laguna procede de nacimientos de Anna (pozos artesianos), que afloran aquí por ser una pequeña depresión que corta el nivel freático de la zona, lo mismo que sucede en otras partes cercanas. También podéis aprovechar para visitar el palacio de los Condes de Cervelló (os encantará). En la actualidad, el Palacio de los Condes de Cervelló está rehabilitado y convertido en un Centro de Difusión Patrimonial, albergando actualmente el Museo Etnológico de la Villa, y el Museo del Agua, aunque en un futuro próximo dispondrá también de un Museo Arqueológico. El palacio de los Condes de Cervelló está situado en el Paseo Alameda nº 4 de Anna (Valencia). Fue restaurado y adaptado como vivienda a comienzos del siglo XVII, tras conceder el rey Felipe III el 3 de mayo de 1604 la villa de Anna con el título de Condado a Fernando Pujades de Borja que residió en él con su familia. Seguro que os sorprenderá.
A 1 hora y 14 minutos en coche. El Gorgo de la Escalera es un bello paraje natural próximo al casco urbano de Anna, muy cercano al campo de fútbol, donde aparece como un gran cañón esculpido por las aguas del río al cual se accede a través de 136 escalones. En sus frías aguas uno puede darse un baño o simplemente relajarse con la contemplación del paisaje y el sonido del agua que se precipita en forma de cascada en las profundidades del barranco, en otro tiempo aprovechada para la producción de electricidad. A pesar de que en temporada alta -época estival- os cobran por la estancia y aparcamiento del coche, vale la pena su visita. Esta tasa es de apenas unos euros y también es válida para la albufera de Anna (la podéis encontrar también en esta guía), por si la queréis visitar el mismo día. Pero lo realmente atractivo del paraje, muy común y masificado en época estival, son las bellas cascadas que bautizan la zona de baño a la que se accede por los 136 escalones. Estos saltos, sin embargo, son de muy difícil acceso si no se practica barranquismo acuático, o se toma otro camino para llegar hasta ellas, como hace alguna gente. Este pequeño camino al que se accede en coche, indicado con un cartel que pone “Gorgo de la Escalera”, está próximo a la gasolinera 24 horas de Anna, que está justo al salir del pueblo en dirección Estubeny. A través de ese camino de huerta, en 1 minuto llegaréis a un descampado y aparcáis allí. Después tomáis la senda (que no está señalizada) a través de la huerta con mucho cuidado, pues la senda es algo dificultosa en algunos puntos. Tenéis que bajar por un camino, si es que se le puede llamar así, donde hay una gran tubería pegada a la tierra y, después, tomar el camino derecho pegados al cañón. Posteriormente, cuando tengáis posibilidad, tenéis que bajar al río y cruzar al otro extremo o margen, pudiendo hacerlo en una primera parte (pasaréis a través de un tronco de árbol y piedras) o en una zona donde hay un palé en medio del río a modo de puente. A partir de ahí, es continuar siempre recto hasta llegar a chocaros con las cascadas del Gorgo de la Escalera. Bella recompensa tras una caminata de poco más de 20 minutos desde la zona de aparcamiento.
Gorgo de la Escalera
34 Diseminado Poligono 11
A 1 hora y 14 minutos en coche. El Gorgo de la Escalera es un bello paraje natural próximo al casco urbano de Anna, muy cercano al campo de fútbol, donde aparece como un gran cañón esculpido por las aguas del río al cual se accede a través de 136 escalones. En sus frías aguas uno puede darse un baño o simplemente relajarse con la contemplación del paisaje y el sonido del agua que se precipita en forma de cascada en las profundidades del barranco, en otro tiempo aprovechada para la producción de electricidad. A pesar de que en temporada alta -época estival- os cobran por la estancia y aparcamiento del coche, vale la pena su visita. Esta tasa es de apenas unos euros y también es válida para la albufera de Anna (la podéis encontrar también en esta guía), por si la queréis visitar el mismo día. Pero lo realmente atractivo del paraje, muy común y masificado en época estival, son las bellas cascadas que bautizan la zona de baño a la que se accede por los 136 escalones. Estos saltos, sin embargo, son de muy difícil acceso si no se practica barranquismo acuático, o se toma otro camino para llegar hasta ellas, como hace alguna gente. Este pequeño camino al que se accede en coche, indicado con un cartel que pone “Gorgo de la Escalera”, está próximo a la gasolinera 24 horas de Anna, que está justo al salir del pueblo en dirección Estubeny. A través de ese camino de huerta, en 1 minuto llegaréis a un descampado y aparcáis allí. Después tomáis la senda (que no está señalizada) a través de la huerta con mucho cuidado, pues la senda es algo dificultosa en algunos puntos. Tenéis que bajar por un camino, si es que se le puede llamar así, donde hay una gran tubería pegada a la tierra y, después, tomar el camino derecho pegados al cañón. Posteriormente, cuando tengáis posibilidad, tenéis que bajar al río y cruzar al otro extremo o margen, pudiendo hacerlo en una primera parte (pasaréis a través de un tronco de árbol y piedras) o en una zona donde hay un palé en medio del río a modo de puente. A partir de ahí, es continuar siempre recto hasta llegar a chocaros con las cascadas del Gorgo de la Escalera. Bella recompensa tras una caminata de poco más de 20 minutos desde la zona de aparcamiento.
A 1 hora y 26 minutos en coche. En el término municipal de Navarrés se encuentra un precioso sendero lleno de cascadas y frondosa vegetación, toda una gozada poder disfrutar de un agradable paseo en plena naturaleza o de un baño cuando aprieta el calor en una de sus cascadas, el Chorrador. La ruta comienza en el parking habilitado que hay a la salida de Navarrés en dirección Quesa, un parking que podéis ver mejor en Google Maps si buscáis “parking del Chorrador”. Desde ahí, bajando el sendero, os encontraréis la Fuente Clara, el Chorrador, un sendero entre vegetación, diversos saltos de agua y el pozo de las Quebradas.
Chorradores
149 Diseminado Diseminados
A 1 hora y 26 minutos en coche. En el término municipal de Navarrés se encuentra un precioso sendero lleno de cascadas y frondosa vegetación, toda una gozada poder disfrutar de un agradable paseo en plena naturaleza o de un baño cuando aprieta el calor en una de sus cascadas, el Chorrador. La ruta comienza en el parking habilitado que hay a la salida de Navarrés en dirección Quesa, un parking que podéis ver mejor en Google Maps si buscáis “parking del Chorrador”. Desde ahí, bajando el sendero, os encontraréis la Fuente Clara, el Chorrador, un sendero entre vegetación, diversos saltos de agua y el pozo de las Quebradas.
A 1 hora y 19 minutos en coche. El río Sellent, a su paso por Bolbaite (Valencia), es quizás uno de los grandes atractivos de la pequeña población de la comarca de la Canal de Navarrés. Su desembocadura nos lleva a la conocida área recreativa “Paraje del Río Sellent”, donde el río se convierte en un lago natural acondicionado como zona de baño y por donde, al cabo del verano, pasan miles de personas. La zona dispone de mesas y bancos, llamada por los bolbaitinos “los merenderos”, ideal para pasar un día de descanso con amigos o familia en plena naturaleza. Es un lugar perfecto para pasar el día, donde poder disfrutar de una zona acondicionada para el baño. Subiendo río arriba, encontramos diversos gorgos, siendo el más característico el “Gorgo Cadena”, habilitado también como zona de baño y que cuenta con una cueva sumergida de gran interés espeleológico. ACCESOS: El acceso al lago del río de Bolbaite está en la segunda rotonda de acceso al pueblo, desde la CV-580. Hay un grafiti que indica el acceso desde esta zona. Puedes aparcar en los alrededores y bajar por un sendero. Caminando unos 100 metros. Si entras por la primera rotonda (la de las ocas), al final de la Avenida del Catorce, en la rotonda tomas la tercera salida, por la calle con pendiente pronunciada. Y llegas al mismo punto. ( Hay un señal que indica acceso al lago). También se puede acceder desde el casco antiguo del pueblo, pero en este caso no podrá acceder con el coche, pues el acceso está limitado a los vecinos. Tendrás que aparcar en la calles del pueblo y caminar hasta el lago del río.
Bolbaite
A 1 hora y 19 minutos en coche. El río Sellent, a su paso por Bolbaite (Valencia), es quizás uno de los grandes atractivos de la pequeña población de la comarca de la Canal de Navarrés. Su desembocadura nos lleva a la conocida área recreativa “Paraje del Río Sellent”, donde el río se convierte en un lago natural acondicionado como zona de baño y por donde, al cabo del verano, pasan miles de personas. La zona dispone de mesas y bancos, llamada por los bolbaitinos “los merenderos”, ideal para pasar un día de descanso con amigos o familia en plena naturaleza. Es un lugar perfecto para pasar el día, donde poder disfrutar de una zona acondicionada para el baño. Subiendo río arriba, encontramos diversos gorgos, siendo el más característico el “Gorgo Cadena”, habilitado también como zona de baño y que cuenta con una cueva sumergida de gran interés espeleológico. ACCESOS: El acceso al lago del río de Bolbaite está en la segunda rotonda de acceso al pueblo, desde la CV-580. Hay un grafiti que indica el acceso desde esta zona. Puedes aparcar en los alrededores y bajar por un sendero. Caminando unos 100 metros. Si entras por la primera rotonda (la de las ocas), al final de la Avenida del Catorce, en la rotonda tomas la tercera salida, por la calle con pendiente pronunciada. Y llegas al mismo punto. ( Hay un señal que indica acceso al lago). También se puede acceder desde el casco antiguo del pueblo, pero en este caso no podrá acceder con el coche, pues el acceso está limitado a los vecinos. Tendrás que aparcar en la calles del pueblo y caminar hasta el lago del río.
A 1 hora y 5 minutos en coche. Junto al paraje de las Ermitas de Vallada (Valencia), dos preciosas ermitas -la Ermita del Cristo, del S. XIX, y la Ermita de San Sebastián, de 1746- a unos minutos de la población y enclavadas en una zona natural (lugar donde también hay una gruta con una virgen de Lourdes), se encuentra el llamado paraje natural de la Saraella de Vallada, también conocido como de la Saladella. Allá, entre pinos y numerosa vegetación y fauna, el visitante puede disfrutar de un paseo por la Saraella, Penyó i Corda del Castell (SL El Penyó), un paisaje Kárstico espectacular donde se encuentra el Túnel del Sumidor y una corriente de agua salada única en la región -lugar donde el contraste de los yesos rojos, las calizas grises y el verde de la vegetación, confiere a esta zona una gran belleza-; o de la Saraella Llarga (PR-V El Tossal), la continuación natural del área de la Saraella en la que, en su recorrido, puede observarse la presencia de afloramientos paleontológicos de invertebrados marinos que indican el origen geológico de la región. Pero si algo llama poderosamente la atención del lugar, además del paraje natural y las ermitas cercanas, es que con la llegada del buen tiempo, sobre todo en verano, si buscas un destino de interior para pasar el día y darte un buen chapuzón, Vallada puede ser una buena elección gracias a su piscina de agua salada natural (sí, has leído bien). Y es que, queridos amigos, Vallada no solo es una opción senderista recomendable en distintas épocas del año, sobre todo gracias a recorridos como la subida al Castillo de Vallada y al Penyó o los distintos que pueden hacerse en la población, como el PR-CV 305 Els Molars; el SL-CV 87 Tarrassos; el SL-CV El Penyó; el PR-CV El Tossal; un tramo del GR-7; una pequeña parte del Camí de Santiago; o el GR-237 “Massís del Caroig”, sino que también es un destino atractivo para aquellos que buscan sol y montaña y la ya mencionada particularidad: una piscina de agua salada natural que, por normativa, está clorada. Lógicamente, aunque comúnmente la piscina es de agua salada natural, no siempre puede serlo, ya que siempre que las condiciones lo permitan (haya afloración salina), se llenará con el agua salada del río. Tal y como leemos desde el propio Ayuntamiento, “la presencia en la Saraella de una corriente de agua salada viene dada desde la surgencia de la Font de la Saraella hasta su desembocadura en el río Cànyoles, afluente del río Albaida. Esta elevada salinidad (40 gr/l.) se debe a que discurre por los materiales yesíferos y a la presencia de una lámina salina de halita antes de la surgencia. Agua que por supuesto no es potable, pero que tradicionalmente se le ha conferido ciertas propiedades dermatológicas. Desde el punto de vista biológico, hay que destacar la presencia en el medio acuático de un alga típica de zonas salobres próximas al mar (Enteromorpha intestinales) y muy rara en el interior”. En la zona hay una área recreativa que dispone de bancos y mesas, columpios y zonas de esparcimiento. Si bien es un rincón para comer en plena naturaleza (recordad recoger toda la basura que generéis), también tenéis la opción de disfrutar de la gastronomía del lugar gracias a varios rincones. Por la zona del paraje de las Ermitas y la Saraella se puede comer en el Bar l´Ermita (especialidades en paella a leñas, carnes a la brasa y gazpachos); y en el Restaurante la Sal de la Romer. Lo más recomendable es que llaméis para reservar o ver si están abiertos en temporada o en la visita que hagáis. También tenéis la opción de disfrutar de una buena comida en la población, en Sáez Restaurante, donde fusionan cocina de autor y mediterránea gracias a sus menús degustación, una opción muy recomendable.
La Saraella
A 1 hora y 5 minutos en coche. Junto al paraje de las Ermitas de Vallada (Valencia), dos preciosas ermitas -la Ermita del Cristo, del S. XIX, y la Ermita de San Sebastián, de 1746- a unos minutos de la población y enclavadas en una zona natural (lugar donde también hay una gruta con una virgen de Lourdes), se encuentra el llamado paraje natural de la Saraella de Vallada, también conocido como de la Saladella. Allá, entre pinos y numerosa vegetación y fauna, el visitante puede disfrutar de un paseo por la Saraella, Penyó i Corda del Castell (SL El Penyó), un paisaje Kárstico espectacular donde se encuentra el Túnel del Sumidor y una corriente de agua salada única en la región -lugar donde el contraste de los yesos rojos, las calizas grises y el verde de la vegetación, confiere a esta zona una gran belleza-; o de la Saraella Llarga (PR-V El Tossal), la continuación natural del área de la Saraella en la que, en su recorrido, puede observarse la presencia de afloramientos paleontológicos de invertebrados marinos que indican el origen geológico de la región. Pero si algo llama poderosamente la atención del lugar, además del paraje natural y las ermitas cercanas, es que con la llegada del buen tiempo, sobre todo en verano, si buscas un destino de interior para pasar el día y darte un buen chapuzón, Vallada puede ser una buena elección gracias a su piscina de agua salada natural (sí, has leído bien). Y es que, queridos amigos, Vallada no solo es una opción senderista recomendable en distintas épocas del año, sobre todo gracias a recorridos como la subida al Castillo de Vallada y al Penyó o los distintos que pueden hacerse en la población, como el PR-CV 305 Els Molars; el SL-CV 87 Tarrassos; el SL-CV El Penyó; el PR-CV El Tossal; un tramo del GR-7; una pequeña parte del Camí de Santiago; o el GR-237 “Massís del Caroig”, sino que también es un destino atractivo para aquellos que buscan sol y montaña y la ya mencionada particularidad: una piscina de agua salada natural que, por normativa, está clorada. Lógicamente, aunque comúnmente la piscina es de agua salada natural, no siempre puede serlo, ya que siempre que las condiciones lo permitan (haya afloración salina), se llenará con el agua salada del río. Tal y como leemos desde el propio Ayuntamiento, “la presencia en la Saraella de una corriente de agua salada viene dada desde la surgencia de la Font de la Saraella hasta su desembocadura en el río Cànyoles, afluente del río Albaida. Esta elevada salinidad (40 gr/l.) se debe a que discurre por los materiales yesíferos y a la presencia de una lámina salina de halita antes de la surgencia. Agua que por supuesto no es potable, pero que tradicionalmente se le ha conferido ciertas propiedades dermatológicas. Desde el punto de vista biológico, hay que destacar la presencia en el medio acuático de un alga típica de zonas salobres próximas al mar (Enteromorpha intestinales) y muy rara en el interior”. En la zona hay una área recreativa que dispone de bancos y mesas, columpios y zonas de esparcimiento. Si bien es un rincón para comer en plena naturaleza (recordad recoger toda la basura que generéis), también tenéis la opción de disfrutar de la gastronomía del lugar gracias a varios rincones. Por la zona del paraje de las Ermitas y la Saraella se puede comer en el Bar l´Ermita (especialidades en paella a leñas, carnes a la brasa y gazpachos); y en el Restaurante la Sal de la Romer. Lo más recomendable es que llaméis para reservar o ver si están abiertos en temporada o en la visita que hagáis. También tenéis la opción de disfrutar de una buena comida en la población, en Sáez Restaurante, donde fusionan cocina de autor y mediterránea gracias a sus menús degustación, una opción muy recomendable.
A 1 hora y 5 minutos en coche. Junto al paraje de las Ermitas de Vallada (Valencia), dos preciosas ermitas -la Ermita del Cristo, del S. XIX, y la Ermita de San Sebastián, de 1746- a unos minutos de la población y enclavadas en una zona natural (lugar donde también hay una gruta con una virgen de Lourdes), se encuentra el llamado paraje natural de la Saraella de Vallada, también conocido como de la Saladella. Allá, entre pinos y numerosa vegetación y fauna, el visitante puede disfrutar de un paseo por la Saraella, Penyó i Corda del Castell (SL El Penyó), un paisaje Kárstico espectacular donde se encuentra el Túnel del Sumidor y una corriente de agua salada única en la región -lugar donde el contraste de los yesos rojos, las calizas grises y el verde de la vegetación, confiere a esta zona una gran belleza-; o de la Saraella Llarga (PR-V El Tossal), la continuación natural del área de la Saraella en la que, en su recorrido, puede observarse la presencia de afloramientos paleontológicos de invertebrados marinos que indican el origen geológico de la región. Pero si algo llama poderosamente la atención del lugar, además del paraje natural y las ermitas cercanas, es que con la llegada del buen tiempo, sobre todo en verano, si buscas un destino de interior para pasar el día y darte un buen chapuzón, Vallada puede ser una buena elección gracias a su piscina de agua salada natural (sí, has leído bien). Y es que, queridos amigos, Vallada no solo es una opción senderista recomendable en distintas épocas del año, sobre todo gracias a recorridos como la subida al Castillo de Vallada y al Penyó o los distintos que pueden hacerse en la población, como el PR-CV 305 Els Molars; el SL-CV 87 Tarrassos; el SL-CV El Penyó; el PR-CV El Tossal; un tramo del GR-7; una pequeña parte del Camí de Santiago; o el GR-237 “Massís del Caroig”, sino que también es un destino atractivo para aquellos que buscan sol y montaña y la ya mencionada particularidad: una piscina de agua salada natural que, por normativa, está clorada. Lógicamente, aunque comúnmente la piscina es de agua salada natural, no siempre puede serlo, ya que siempre que las condiciones lo permitan (haya afloración salina), se llenará con el agua salada del río. Tal y como leemos desde el propio Ayuntamiento, “la presencia en la Saraella de una corriente de agua salada viene dada desde la surgencia de la Font de la Saraella hasta su desembocadura en el río Cànyoles, afluente del río Albaida. Esta elevada salinidad (40 gr/l.) se debe a que discurre por los materiales yesíferos y a la presencia de una lámina salina de halita antes de la surgencia. Agua que por supuesto no es potable, pero que tradicionalmente se le ha conferido ciertas propiedades dermatológicas. Desde el punto de vista biológico, hay que destacar la presencia en el medio acuático de un alga típica de zonas salobres próximas al mar (Enteromorpha intestinales) y muy rara en el interior”. En la zona hay una área recreativa que dispone de bancos y mesas, columpios y zonas de esparcimiento. Si bien es un rincón para comer en plena naturaleza (recordad recoger toda la basura que generéis), también tenéis la opción de disfrutar de la gastronomía del lugar gracias a varios rincones. Por la zona del paraje de las Ermitas y la Saraella se puede comer en el Bar l´Ermita (especialidades en paella a leñas, carnes a la brasa y gazpachos); y en el Restaurante la Sal de la Romer. Lo más recomendable es que llaméis para reservar o ver si están abiertos en temporada o en la visita que hagáis. También tenéis la opción de disfrutar de una buena comida en la población, en Sáez Restaurante, donde fusionan cocina de autor y mediterránea gracias a sus menús degustación, una opción muy recomendable.
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Pou Clar
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A 1 hora y 5 minutos en coche. Junto al paraje de las Ermitas de Vallada (Valencia), dos preciosas ermitas -la Ermita del Cristo, del S. XIX, y la Ermita de San Sebastián, de 1746- a unos minutos de la población y enclavadas en una zona natural (lugar donde también hay una gruta con una virgen de Lourdes), se encuentra el llamado paraje natural de la Saraella de Vallada, también conocido como de la Saladella. Allá, entre pinos y numerosa vegetación y fauna, el visitante puede disfrutar de un paseo por la Saraella, Penyó i Corda del Castell (SL El Penyó), un paisaje Kárstico espectacular donde se encuentra el Túnel del Sumidor y una corriente de agua salada única en la región -lugar donde el contraste de los yesos rojos, las calizas grises y el verde de la vegetación, confiere a esta zona una gran belleza-; o de la Saraella Llarga (PR-V El Tossal), la continuación natural del área de la Saraella en la que, en su recorrido, puede observarse la presencia de afloramientos paleontológicos de invertebrados marinos que indican el origen geológico de la región. Pero si algo llama poderosamente la atención del lugar, además del paraje natural y las ermitas cercanas, es que con la llegada del buen tiempo, sobre todo en verano, si buscas un destino de interior para pasar el día y darte un buen chapuzón, Vallada puede ser una buena elección gracias a su piscina de agua salada natural (sí, has leído bien). Y es que, queridos amigos, Vallada no solo es una opción senderista recomendable en distintas épocas del año, sobre todo gracias a recorridos como la subida al Castillo de Vallada y al Penyó o los distintos que pueden hacerse en la población, como el PR-CV 305 Els Molars; el SL-CV 87 Tarrassos; el SL-CV El Penyó; el PR-CV El Tossal; un tramo del GR-7; una pequeña parte del Camí de Santiago; o el GR-237 “Massís del Caroig”, sino que también es un destino atractivo para aquellos que buscan sol y montaña y la ya mencionada particularidad: una piscina de agua salada natural que, por normativa, está clorada. Lógicamente, aunque comúnmente la piscina es de agua salada natural, no siempre puede serlo, ya que siempre que las condiciones lo permitan (haya afloración salina), se llenará con el agua salada del río. Tal y como leemos desde el propio Ayuntamiento, “la presencia en la Saraella de una corriente de agua salada viene dada desde la surgencia de la Font de la Saraella hasta su desembocadura en el río Cànyoles, afluente del río Albaida. Esta elevada salinidad (40 gr/l.) se debe a que discurre por los materiales yesíferos y a la presencia de una lámina salina de halita antes de la surgencia. Agua que por supuesto no es potable, pero que tradicionalmente se le ha conferido ciertas propiedades dermatológicas. Desde el punto de vista biológico, hay que destacar la presencia en el medio acuático de un alga típica de zonas salobres próximas al mar (Enteromorpha intestinales) y muy rara en el interior”. En la zona hay una área recreativa que dispone de bancos y mesas, columpios y zonas de esparcimiento. Si bien es un rincón para comer en plena naturaleza (recordad recoger toda la basura que generéis), también tenéis la opción de disfrutar de la gastronomía del lugar gracias a varios rincones. Por la zona del paraje de las Ermitas y la Saraella se puede comer en el Bar l´Ermita (especialidades en paella a leñas, carnes a la brasa y gazpachos); y en el Restaurante la Sal de la Romer. Lo más recomendable es que llaméis para reservar o ver si están abiertos en temporada o en la visita que hagáis. También tenéis la opción de disfrutar de una buena comida en la población, en Sáez Restaurante, donde fusionan cocina de autor y mediterránea gracias a sus menús degustación, una opción muy recomendable.